martes, junio 14, 2011

Viaje a Cracovia X. Auschwitz-Birkenau (3ª Parte)



Bien, aunque estoy liado dando los últimos toques a mi próximo libro, vamos con cuatro reflexiones sobre mi visita a Auschwitz-Birkenau. Por lo que leí aquí, ví que alguno tenía ganas de saberlas, así que espero no decepcionar.

PRIMERA REFLEXIÓN. Hasta ahora, cuando veía fotos o imágenes de internos de los campos de concentración nazis sentía sobre todo conmiseración, pena por ellos; famélicos, con sus ropas ridículas y zuecos de madera. Pero ahora los veo como héroes; realmente había que ser muy valiente para soportar aquellas condiciones de vida extremas.

Lo fácil en ese momento era simplemente agarrarse a las vallas electrificadas y acabar de una vez, si uno no era acribillado antes por los guardianes. No eran pocos los que hacían eso, o simplemente se dejaban llevar hasta caer en un estado de postración que acababa con la muerte. Desgraciadamente, la mayoría de los que resistieron acabaron igualmente muertos, pero no sé si muchos hubiéramos tenido su aguante.

SEGUNDA REFLEXIÓN. El campo de concentración era una versión extrema de nuestra sociedad. Allí, de poco servían los títulos universitarios, o las capacidades intelectuales. Lo mejor era ocultar la sobretitulación y asegurar que uno era caldedero, encofrador, cerrajero, sastre o zapatero; los alemanes te consideraban útil y te permitían seguir viviendo; los maestros, escritores, profesores universitarios y similares, directos a la cámara de gas.

Por otro lado, según leí en el libro de Primo Levi "Si esto es un hombre" (imprescindible, por cierto), los internos que se limitaban a seguir las reglas del campo (comer sólo la ración asignada, trabajar el tiempo estipulado, no robar...) no duraban vivos más de mes y medio. En cambio, los que sobrevivían lo hacían porque robaban comida en las cocinas o a otros compañeros si se descuidaban, traficaban con tabaco, se escaqueaban a la hora de trabajar, etc.

TERCERA REFLEXIÓN. Si alguien cree que visitando Auschwitz uno puede entender mejor el Holocausto, se equivoca. Al menos en mi caso, no entendi nada; me pareció todo tan absurdo y sin sentido que no sé cómo lo entenderán los grupos de escolares que lo visitan a diario. Que allí llegasen mujeres, niños y ancianos, y que fueran gaseados nada más llegar, no tiene ningún sentido.

Imagino que la mayoría de los que había en ese campo eran básicamente iguales, aspiraban a formar una familia, ser felices, etc., pero que las circunstancias habían hecho que unos llevasen zuecos de madera y otros botas de cuero; yo no acabo de entender qué es lo que llevó a que cada uno de ellos desempeñase ese papel.

CUARTA REFLEXIÓN. No dudo de que en el Holocausto muriesen seis millones de judíos. Como no tengo manera de comprobarlo, debo aceptar esa cifra, que de todos modos no tiene importancia; la dimensión de los crímenes nazis es tal que poco importa un millón de más o de menos.

Pero lo que más me ha sorprendido de mi visita a Auschwitz es la sensación de improvisación, de chapuza, que respira todo aquello, tan ajeno a la típica capacidad organizativa germana. Estamos cansados de leer el tópico de la "implacable maquinaria de exterminio nazi"... pues bien, yo no la vi por ningún lado. Yo pensaba encontrarme en Birkenau con una auténtica industria del exterminio, y me encuentro con unas cámaras de gas relativamente pequeñas al final de un andén, con sus hornos. Si no entendí mal, las cenizas las tiraban al estanque del que puse la foto.

La verdad, me parece un milagro que con esas instalaciones consiguiesen gasear, quemar y hacer desaparecer los cuerpos de entre un millón y dos millones de personas, y hasta cuatro millones según las fuentes; quizás esos números ya sean considerados algo exagerados, ya que en los letreros que hay en el campo sólo ponía que allí murieron "cientos de miles de personas". Si los otros campos de exterminio (Sobibor, Treblinka...) eran similares, me parece muy sorprendente que en un espacio de tiempo relativamente corto lograsen reducir a cenizas a seis millones de personas, tanto como toda la población de la Comunidad de Madrid o la de Cataluña. Me imagino tener que hacer desaparecer a todas esas personas en condiciones normales... pues entonces era a personas procedentes de toda Europa y en medio de una situación de guerra.

Yo no sé si por pensar esto soy revisionista, negacionista o mediopensionista, pero si me sorprende este hecho creo que mi deber es compartirlo con vosotros. Pero bueno, insisto, se trata sólo de impresiones personales durante un viaje turístico, doctores tiene la Iglesia para establecer la verdad histórica.

Pues bien, estas son mis reflexiones, no sé que os habrán parecido.

10 comentarios:

Nacho dijo...

Lo primero, no soy un entendido en la materia, ya que apenas he leído sobre el asunto. Dicho esto, estas son mis dudas:

- No entiendo cuál es la ventaja de utilizar unos trenes, tan necesarios para la guerra, llenarlos de gente y hacerlos viajar hasta un lugar en donde los mataban según llegaban. La lógica me dice que sería mejor que trabajaran y después matarlos. O si los quieres matar, directamente en su lugar de origen.

- Tampoco entiendo cuál es la diferencia entre organizar unos campos de concentración de exterminio y organizar bombardeos masivos de ciudades, también de exterminio.

- Tampoco entiendo cuál es la diferencia entre internar en un campo de concentración a un judío o a un alemán. Los mismos campos de concentración alemanes fueron utilizados por los aliados después de la guerra.

- No entiendo cuál es el significado de mostrar, 70 años después, unos campos que nada tienen que ver con lo que fueron.

En fin Jesus, son dudas que tengo, pero insisto en que no suelo leer sobre el tema. De hecho, eres muy valiente por tratar el asunto. Yo no lo hago en mi blog porque se que resultaría un agobio.

BRESSEND dijo...

El holocausto fue una barbaridad, pero disiento de que no estaba programado

Los nazis sacaban rentabilidad de los campos, tenían su propio billete-menda dentro de ellos

http://www.wintersonnenwende.com/scriptorium/english/archives/articles/ccmoney.html

Y tenian una racion de tabaco, 3 comidas

Acuerdos con empresas que se organizaban en Kommandos para trabajar fuera del campo, y dentro para cubrir las necesidades de este, ademas cada empresa (IBM, Siemmens,...) pagaba al estado aleman por cada esclavo y ello le pagaban un minimo (en los campos de polonia creo que era como 10 marcos semana? U.u la cifra exacta la tendria que consultar)

Buscaban una forma barata de industria y se deshacían de la gente cuando no servia.

BRESSEND dijo...

@Nacho

1) Los trenes eran muuuuy viejos, vamos que no te recomendaria ir a la guerra con ellos jajaja, como he explicado los campos se usaban en su mayoria como factorias (excepto los de exterminio como Treblinka que eran realmente el final de otros campos)

2) En los campos sacas una rentabilidad economica, en los bombardeos política

3) Ninguna, los campos aliados al teminar la guerra dependian de quien los llevase (durante la guerra los tuvieron pero me escribiria aqui un post entero T-T):

Rusos: se quedaron con la mayoria de campos y montaron Gulag en ellos, por ello hay "marcas" por los campos y torres que no cuadran etc...

USA/ingleses: eran campos vallados a orillas del Rin donde se moria aproximadamente a las 3 semanas, sin nada, solo un campo vallado y gnete dentro, Bingen Rüdesheim en Rhineland era uno de los menos recomendables (tipo los campos de concentracion de la guerra civil americana) mas info de esto aqui:
http://mundomilitaria.es/foro/index.php?topic=2343.0

+http://castillaunida.files.wordpress.com/2010/02/campo4.gif?w=460&h=369

4)Aqui comparto tu dada, esta claro que sigue habiendo paises que tienen este tipo de campos

El ojo de Casandra dijo...

Si tenía ganas de escuchar tus reflexiones es por tu valentía en analizar ciertos hechos. Todos los que estamos aquí,creo, estamos en contra de la barbarie humana y el asesinato de semejantes.

Pero más allá de esto, por ejemplo, tu tercera reflexión sobre no entender nada por el hecho de pisar un campo de concentración es perfecta. Yo he pisado algún campo de concentración y sigo sin entender nada: ni el porque, ni cómo, ni cuándo. A no ser que uno sea un tipo ultrasensitivo, y tal como está todo orquestado, allí uno se va con sensaciones contradictorias.

Sigo subrayando que estoy en contra de toda violencia hacia nuestros semejantes, que nadie es mejor por ser de una raza, grupo o religión. Que la II Guerra mundial fue un baño de sangre de unos y otros y que la maldad de unos no exime, o echa un velo, sobre la que cometieron otros.

Es decir, y aquí voy a la cuarta reflexión de jesús y me uno a las dudas de Nacho, porque hay tantos interrogantes sin cerrar, ¿porque esa especie de teatro-marketing alrededor de la barbarie humana? Si ha sido tal la barbarie no creo que haya necesidad de montar atrezzo de ningún tipo. Que el pueblo judío sufrió es obvio, nadie en su sano juicio puede negarlo, pero no es necesario añadir elementos que más que esclarecer acaban confundiendo y generando que algunos se tiren a la teoría del revisionismo.

Y tampoco estos últimos son más nobles, porque usan masacres cometidas por el bando contrario o antecedentes engañosos para justificar lo injustificable. En fin...que el ser humano sigue siendo el culpable de lo bueno y lo malo. Y por tanto, como bien dice Jesús, las cifras exactas quizás no importen pero lo que si importa de verdad es su significado.

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

Buena entrada. De sus reflexiones me quedo con la tercera. Que sentido tuvo aquello? No creo que ni en el 44 entendieran porque lo hacían.

Saludos!

Jose Antonio dijo...

Excelente reflexión Jesus y como opina Lorenzo también me quedo con la tercera, nadie sabrá nunca que sentido tuvo matar gente por matar, y sobre todo de esa manera muchos creyendo que iban a ducharse para realmente morir, y que sentido tuvo la famosa "Solucion Final", nadie, solo Hitler y Cia pero nunca lo sabremos o nunca quisieron que lo supieramos.

Humberto dijo...

Pues por todo lo que apuntáis, seguimos casi 70 años después haciéndonos las mismas preguntas y teniendo las mismas dudas.

Un saludo a todos.

Miguel Angel dijo...

Yo creo, con respecto a tu tercera reflexión, que lo único que se intenta sacar en claro cuando mandan a los estudiantes a campos como el de Auschwitz, es ver el lugar donde se cometieron las peores atrocidades en la Historia de la Humanidad in situ. Entender... no hay nada que entender sobre el genocidio porque sencillamente es inexplicable.
Como nos hemos cansado de oir durante toda la vida, no hay que olvidar la historia para no cometer los mismos errores.
A mí me pareció muy acertado que se lleve a los chavales israelíes a los campos de concentración porque la sensación que yo tuve es que aquello no iba con ellos y de alguna manera tienen que ver que lo pasó hace 70 años fue justamente por ser hebreos como lo son ellos.
CREO.... Saludos a todos!!!

Mario Tenorio dijo...

Yo creo que sí se entiende los porqués de la cuestión del Holocausto: Razones ideológicas, racistas y megalomanía de un pueblo que fue cómplice, en parte, de las atrocidades de un régimen. Alguien dirá que estoy generalizado y que el asunto tiene múltiples caras y perspectivas. Cierto, totalmente cierto, pero para resumir podemos decir que la culpa la tuvo un pueblo que se dejó contagiar por un enfermo para tapar sus propias vergüenzas y miserias.
Lo triste es que todavía hoy, hay quien mira hacia otro lado y tiene dudas siempre en un mismo sentido.

Saludos desde el sur.

Joaquín P dijo...

Estoy de acuerdo con Mario. Sí que puede entenderse el Holocausto. Lo que pasa es que nos da miedo darle explicación porque nos parece (erróneamente) que eso es justificarla. Si la barbaridad no tiene sentido, la convertimos en un hecho singular, excepcional, que no pertenece a este mundo. Es muy doloroso aceptar que el Ser Humano puede llegar a ser tan cruel. La manera de calmar la conciencia es decir que algo así es inexplicable. Pero hay que afrontar que hubo unos motivos, aunque éstos fueron perversos e irracionales. Os recomiendo el libro "¿Por qué el Holocausto?" de Saul Friedländer. En pocas palabras: ponle a un colectivo la etiqueta de "plaga", "infección". Entonces, no bastará con expulsar a este colectivo. Si son una infección, hay que erradicarla. Pues ese fue el planteamiento nazi. De hecho, en Ruanda se produjo una situación similar. Los artífices de la mantanza animaban a sus militantes a matar "cucarachas". Las cucarachas eran los tutsis y todos aquellos hutus que no estuvieron de acuerdo con el genocidio. Si tu enemigo es una cucaracha, no sólo es justo exterminarlo, sino también necesario, porque las plagas son nocivas. Es una lógica irracional y pervertida, pero para aquel que se la cree, tiene mucho sentido.

Cuando se habla del Holocausto, es habitual afirmar que no hay que olvidar, para que así no se vuelva a repetir. Estoy completamente de acuerdo: no hay que olvidar. Pero no comparto el optimismo respecto a que esto hará que no se vuelva a repetir. De hecho, se ha repetido hace muy poco. Sólo por poner dos ejemplos, la ya mencionada Ruanda, o las limpiezas étnicas de Bosnia. Así que probablemente volverá a pasar. Y seguirá sucediendo mientras seamos tan fácilmente embaucados por razonamientos del tipo "o nosotros o ellos".

Otro de los tópicos es equiparar los bombardeos con el holocausto. Creo que los bombardeos de civiles fueron una salvajada, pero respondieron a una motivaciones. Erróneas, pero motivaciones. Según la explicación más habitual, los aliados creyeron que podían provocar la rendición del Eje con la campaña de bombardeos. Es un razonamiento erróneo, porque las matanzas de civiles no consiguió ningún objetivo militar directo. Pero indirecto sí: la producción industrial se vio entorpecida. Así que aunque una salvajada, el bombardeo de civiles fue estratégicamente útil. Sin embargo, el Holocausto fue una salvajada y para colmo no se puede ni siquiera justificar desde un punto de vista fríamente estratégico.

Vamos, digo yo.

Saludos