viernes, julio 07, 2017

MI VISITA A LA CÁRCEL MODELO DE BARCELONA





Bien, amigos, vamos con la crónica y las fotos de mi visita de ayer a la cárcel Modelo de Barcelona.

Por si no lo sabéis, éste es un centro penitenciario que se construyó hace 113 años, cuando el lugar en el que se levantó estaba a las afueras de la ciudad. Pero después quedó en medio de la trama urbana, y desde hace tiempo se hablaba de su demolición. Pero han ido pasando los años y nada, hasta que hace apenas un mes, el 8 de junio de 2017, se ha cerrado por fin.

Afortunadamente, la prisión se ha abierto a las visitas de los ciudadanos, para lo que tienen que pedir día y hora AQUÍ, tal como hice en su día.

Este es el reloj que hay en el patio de la entrada. En recepción comprueban que tenías cita, te entregan un plano te dicen que te esperes a que se forme el grupo, antes de pasar por los tres rastrillos que dan acceso a las galerías.




Entrando a la derecha se pueden ver las salas de visita.

No hace falta decir que resulta bastante deprimente. Los internos tenían derecho a dos visitas de 20 minutos a la semana.




También estaban las salas de los vis a vis y las destinadas a las reuniones con los abogados, pero quedan fuera del circuito de visita.

La visita no era guiada, así que podías ir a tu ritmo.

En el punto central de la cárcel, diseñada con el sistema del panóptico, mirando hacia arriba, te encontrabas con esto.


De las seis galerías de que consta, sólo se pueden visitar tres, pero sirve perfectamente para hacerse una idea de todo.

La primera que se visita es la 5ª galería. Aquí tenían su celda los que acababan de entrar en la Modelo la primera vez.



En esta galería hay una exposición. En cada celda se expone un panel explicando un aspecto histórico del edificio, ligado a un año.

Así es como se habían diseñado las celdas, para un solo ocupante:


Esta, por ejemplo, está dedicada a Salvador Puig Antich, un joven anarquista que fue condenado a muerte en 1974, acusado de matar a un policía en un tiroteo. Él estuvo en esta celda.



Y ésta otra, a los dos motines de 1977. También sirve para recordar al célebre Juan José Moreno Cuenca, el Vaquilla.



Luego se visita la 4ª galería, a la que iban los internos reincidentes y con mayores dificultades de adaptación.




Aquí, la peluquería:


Y aquí este curioso cartel en la entrada de la "biblioteca".

Lo pongo entre comillas porque los libros -al menos, los que había allí- eran los típicos que alguien deja junto al contenedor cuando se vacía una casa vieja, incluidos aquellos que regalaban los bancos hace años.




Miraré el tema de donar ejemplares de mis libros a los centros penitenciarios, para que puedan disponer de lecturas más interesantes...

Este es el comedor.


Intenté hacer alguna foto con sentido artístico, pero no estuve muy inspirado. Una lástima, porque el escenario da mucho juego.










Y éste es el patio de la cárcel, con su pista de baloncesto. Han instalado una estructura de cristal de espejo, con fotografías en su interior, lo que permite hacerse selfies sin estirar el brazo.




Luego se visita la 1ª galería, a la que iban destinados los internos que llegaban a un centro penitenciario por primera vez. Es similar a la 4ª.

El final de la galería todavía la están vaciando.




Por último, a la izquierda justo antes de salir, se puede ver el punto en el que se instaló el garrote vil con el que ejecutaron a Puig Antich.




El lugar era utilizado como sala de paquetería.




Pues bien, después la visita hice algunas reflexiones.

Lo primero, me parece una barbaridad que un establecimiento de este tipo, tan anticuado, tan falto de unas condiciones mínimas para alojar personas, haya estado abierto... ¡hasta 2017!

Yo diría que ya en los años setenta debía resultar obsoleto, y que, como mucho, podía haberse estirado su uso hasta los años ochenta. Pero en pleno siglo XXI... es increíble. La prisión de la Stasi en Berlín me pareció cálida y acogedora al lado de ésta.

No quiero imaginarme cómo deben hacer estado los presos ahí, en esas celdas pequeñas, en un ambiente tan claustrofóbico y cargado. En verano, con el calor, aquello debía ser un horno. Me dio la impresión de que por allí no debía correr una brizna de aire.

Uno de los chicos que había por el recorrido para dar explicaciones aseguró que en esas celdas, ideadas para una sola persona, llegaron a haber hasta 17 o 18. No sé cuándo sería eso, supongo que fue algún momento puntual, pero tres personas ahí dentro ya me parece demasiado, y se veían celdas con literas de tres camas.

También he pensado una perogrullada, que debía ser muy duro psicológicamente estar ahí. Me imagino los que ingresaron por motivos políticos, o por alguno de esos tropiezos que le pueden pasar a cualquiera, o incluso los que eran inocentes; verse de pronto ahí dentro seguro que fue una prueba de primer orden. Una de dos, o te adaptabas y endurecías, y a partir de ahí ya pocas cosas te podían dar miedo, o te venías abajo completamente.

En fin, que no sé si los presos deben tener piscina, televisión de plasma en la celda y jacuzzi, como tienen en algunos centros, pero tampoco debían estar en las condiciones de vida que he visto hoy. Me parece una muy buena noticia que, por fin, se haya clausurado.

Pues ya sabéis, si sois de Barcelona, no perdáis la oportunidad de hacer la visita ahora, antes de que la derriben y hagan allí un centro comercial...

lunes, julio 03, 2017

"EL MISMO CIELO" (THE SAME SKY, 2017); OTRA SERIE QUE EXPLOTA EL FILÓN DE LA ALEMANIA ORIENTAL



Bien, amigos, disculpad que haya dejado un poco abandonado el blog, pero estoy centrado en la última fase de la escritura de mi próximo libro. Me he comprometido a entregar el manuscrito antes de marcharme de vacaciones, así que aquí estoy dale que te pego al teclado.

Precisamente para desintoxicarme un poco, este fin de semana me he metido en vena una serie que tenía muchas ganas de ver, EL MISMO CIELO (THE SAME SKY en inglés o DER GLEICHE HIMMLER en alemán).




Esta miniserie de 6 capítulos me imagino que ha surgido al rebufo del éxito de otra serie que inauguraba el filón de la Alemania Oriental, DEUTSCHLAND 83, que ya os recomendé en su día. Las comparaciones entre una y otra son inevitables.

Me atrevería a decir que la primera era más fresca, con más tensión -sobre todo en los primeros capítulos- y con una banda sonora increíblemente buena (recomendaba ver la serie con una app de reconocimiento de canciones en el móvil abierta, para poderlas buscar luego).

Por contra, El mismo cielo tiene una ambientación más espectacular -se nota que la producción ha contado con más dinero-, cuenta con más subtramas y, por tanto, es más compleja.



Ambas series explotan el tema de la RDA, que ya vemos que da mucho juego. Ver El mismo cielo resulta muy pedagógico para aquellos que, hoy día, pretenden rehabilitar o reivindicar el comunismo.

Ahí se puede ver lo que era una sociedad totalitaria, en el que el compañero de trabajo podía elevar un informe a la Stasi delatando a los que hacían chistes políticos, incluyendo a sus familiares, en donde uno podía ser raptado en plena calle por la policía y conducido a una prisión secreta para ser interrogado, en donde te jugabas la vida por intentar salir del país...

Cuando me encuentro con alguien que defiende el comunismo como ideología, no discuto o debato con él; simplemente le digo que, cuando viaje a Berlín, visite la prisión de la Stasi de Hohenschönhausen, que está abierta al público. Yo he estado en cinco campos de concentración nazis, pero en ninguno he tenido la sensación de tristeza y abatimiento que tuve al salir de esa prisión berlinesa. En la serie, dos de los personajes van a parar a esa prisión.


Por otra parte, el trabajo de los actores es excelente, habitual en las películas germanas, pero yo destacaría el papel del supervisor del protagonista, interpretado por Ben Becker.

Sin grandes demostraciones, demuestra ser un tipo duro de verdad, capaz de cualquier cosa, además de fumarse los cigarrillos sin filtro.




Por último, yo tenía entendido que era una serie de una única temporada, pero al final me ha sorprendido comprobar que las tramas quedan abiertas, por lo que es de suponer que, a poco que funcione la serie, habrá una segunda temporada. He buscado un poco y he visto el rumor de que se emitirá en junio de 2018, así que habrá que esperar...




lunes, junio 19, 2017

CUANDO LA PLAYA DE BENIDORM FUE UN SÁBADO NORMANDÍA Y EL DOMINGO, SALERNO.




Bien, amigos, preparaos para una entrada del blog verdaderamente espectacular. Si no os quedáis babeando, os devuelvo el dinero.

Como quizás sabéis, este fin de semana he acudido al que seguramente haya sido el evento de reconstrucción histórica de la Segunda Guerra Mundial más importante de los que se han celebrado nunca en España. Lo ha organizado la asociación CODEX BELIX, y ha tenido como escenario Benidorm (Alicante).

Antes que nada quiero agradecer al presidente de Códex Belix, Antonio Lalaguna (AQUÍ tenéis una interesante entrevista con él) su extraordinaria amabilidad, invitándome al evento y dándome todo tipo de facilidades para poder cumplir mi sueño de emular a Ernie Pyle y Robert Capa juntos.

Por otra parte, creo que los amantes de la historia de la Segunda Guerra Mundial tenemos que estarle muy agradecidos por haberlo organizado, superando con sobresaliente las innumerables complicaciones inherentes a un encuentro de este tipo, con más de 300 recreadores procedentes de toda España y decenas de vehículos.

Ese agradecimiento lo hago extensivo a todos los miembros de la organización, al Ayuntamiento de Benidorm, que puso todos los medios y facilidades para que el evento fuera un rotundo éxito y los participantes nos encontrásemos siempre atendidos, y al Ministerio de Defensa.

Y last but not least, mil gracias a mis buenos amigos recreadores de Barcelona, con los que he compartido tres días fantásticos.

Pues, sin más preámbulos, vamos allá.

Este era el cartel que anunciaba el evento:



Como veis, se trataba de reconstruir el Desembarco de Normandía en las playas de Benidorm. Para ello la organización contaba ni más ni menos que con una lancha de desembarco Higgins para que los recreadores pudieran llegar a la playa, saliendo del pequeño puerto deportivo que hay allí.

Para todo aquel que recrea a un soldado norteamericano de la Segunda Guerra Mundial, el poder llegar a una playa igual a como lo hicieron en el Día D es un auténtico sueño, y ese sueño fue una realidad para todos aquellos que quisieron cumplirlo.

El desembarco se llevaría a cabo el sábado por la tarde. Por la mañana hubo un desfile por las calles de Benidorm, en el que participé desde un camión.

Vamos con imágenes del recorrido.

Este es el Kübelwagen que iría detrás del camión, recibiendo indicaciones antes de salir.


Los otros vehículos también a punto de iniciar el desfile.


¡En marcha!






En el camión iban también estas chicas; son de un grupo de recreación de Murcia que tuvo un comprensible éxito, American Nurses Corp - Normandía 1944:




Durante todo el fin de semana se pudieron ver los campamentos montados en los jardines del paseo marítimo:







También estaban representados los polacos que lucharon encuadrados en el Ejército británico:


Eran miembros de la asociación POLAND FIRST TO FIGHT y tenían folletos a disposición del público.

Estuve departiendo un rato con ellos y luego tuvieron la amabilidad de fotografiarse conmigo:



Aquí tenéis a los integrantes de La Nueve:



Y a los soviéticos:



Y ahora vamos ya con el Desembarco de Normandía.

Esta es la Higgins antes de que embarcasen los soldados:



Y aquí los soldados antes de embarcar, después de haber recibido las últimas instrucciones; aunque parezca sencillo descender a la playa desde una lancha de desembarco, el asunto tiene su ciencia.



Asistí a la charla y se deben seguir una serie de normas para garantizar la seguridad.




Como tuve que irme corriendo para la playa antes de que llegase la lancha -el recorrido tardaba unos cuatro minutos-, no pude hacer una foto con los soldados dentro, pero a ver si luego me pasan alguna y edito.

Y ésta era la playa del desembarco. Tenía de todo; alambradas, casamatas, erizos checos, fieros teutones dispuestos a defenderla a muerte...



Grabé en video la llegada de los soldados a la playa. Tengo pensado subirlo a Youtube.

Aquí tenemos ya a los norteamericanos en la playa.




La lancha deja la playa, en busca de los hombres que integrarán la segunda oleada (hubo tres).



Los alemanes no parecen dispuestos a entregar la playa fácilmente:


Pero los americanos consiguen avanzar entre humo y explosiones:




La casamata alemana queda destruida:



Venciendo la dura resistencia germana, la playa ha sido tomada.



Los alemanes se rinden.


Los americanos celebran la victoria:




Aquí veis al oficial germano dirigiéndose a sus hombres, consolándoles en la derrota, con unas palabras en alemán.






Ese sábado por la noche se celebró la cena de gala ofrecida por la organización, a la que acudí con uniforme de lieutenant británico en África del Norte, y por la mañana disfrutamos de otro desfile por las calles de la ciudad.

En este caso subí con mis amigos a un Jeep Willys:



Y a la una del mediodía del domingo se llevó a cabo la recreación del desembarco de Salerno.

La diferencia con el desembarco del día anterior fue que, en este caso, junto a los alemanes había un grupo de italianos.


Los alemanes, organizando la defensa.



Los americanos han desembarcado y ya avanzan por la playa. Como veis, la gente no quiere perderse detalle.





Los alemanes rodean a los italianos, acusándolos de traidores:


Por lo que vi, les fue de un pelo que los fusilaran allí mismo. Pero seguramente, como había tanto público, se cortaron de hacerlo; eso les salvó.

Los alemanes, pese a su situación desesperada, dispuestos a defender valientemente su último reducto:





Pero finalmente los americanos consiguen irrumpir en el paseo marítimo, quebrando así la resistencia germana:


Hay que decir que en este desembarco se produjeron dos bajas; un americano y un italiano sufrieron una lipotimia debido al calor, aunque afortunadamente pudieron recuperarse al poco tiempo. La verdad es que tenía mucho mérito moverse por esa playa con el calor que hacía.

Pues ésta ha sido mi crónica de lo vivido este intenso fin de semana en Benidorm.

Una buena noticia; durante el evento comunicaron que el Ayuntamiento estaba tan contento de cómo se había desarrollado todo que ya había confirmado que el año que viene habrá una segunda edición, aunque se intentaría realizar en mayo para evitar el calor de junio.

Si los dioses quieren, allí estaremos también para contarlo.