sábado, octubre 18, 2014

LA BLITZKRIEG CATALANA



Vamos con uno de esos temas que levantan pasiones, como es la actual situación política de Cataluña. Como sabéis, resido en Barcelona, por lo que estoy viviendo muy de cerca estos acontecimientos. Es evidente que esa proximidad hace que los árboles no te dejen ver el bosque, pero voy a tratar de lanzar algún elemento de análisis desde mi punto de vista de historiador.

La gran pregunta que me lanzáis los amigos que vivís fuera de Cataluña es "¿qué va a pasar?". Yo no lo sé, pero la actualidad ofrece unas pistas que apuntan a lo que tiene más probabilidades de ocurrir.

Desde hace unos días, estoy viendo claro un esquema de interpretación que puede sorprender, pero que encaja bastante bien con lo que ha pasado, y que sirve para avanzar lo que podría acontecer.

Durante bastantes años, el bando independentista -vamos a denominarlo así- ha llevado a cabo una firme, constante y progresiva acumulación de fuerzas, con un éxito innegable. El objetivo era, con el paso del tiempo, alcanzar una masa crítica de partidarios de la independencia y, llegado ese momento, declarar la guerra al Estado.




Eso sucedió en 2012, con aquella gran manifestación del 11 de septiembre. Comenzaba así lo que yo llamo la Blitzkrieg (guerra relámpago) catalana. A partir de ese momento, los independentistas han sabido jugar muy bien sus bazas, mostrando una gran agilidad y capacidad de reacción, unas tácticas audaces y novedosas y una mentalidad netamente ofensiva. Eso ha hecho que el Estado, que pese a ser mucho más poderoso es ineficaz y lento, haya ido siempre a remolque, estando a la defensiva, sin comprender bien lo que ocurría, reaccionando tarde y mal.

Las similitudes con los primeros éxitos de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y la torpe respuesta de los Aliados, lo que les llevaría a una derrota tras otra, son evidentes.

Los independentistas han cosechado innegables éxitos desde 2012 hasta aquí en esa particular guerra con el Estado. El último y quizás más espectacular ha sido la multitudinaria "V" del último 11 de septiembre.




Pero eso no es suficiente. Los independentistas buscan, obviamente, la Victoria Final. Y tengo la impresión de que saben que se les acaba el tiempo.

Los alemanes estaban convencidos de que podían ganar la guerra, pero siempre y cuando la ansiada victoria se produjese en 1941, o a lo sumo en 1942. El bando aliado se había demostrado torpe, pero estaba claro que, en una larga guerra de desgaste, ellos tendrían las de ganar, y más tras la entrada en guerra de Estados Unidos.

Aquí, los independentistas saben que el tiempo corre en su contra. La movilización ciudadana se puede mantener un tiempo, pero la gente se cansa al no ver resultados y acaba prefiriendo invertir sus esfuerzos en otras cosas. Y en este punto estamos.

Las tropas independentistas se encuentran a las puertas de Moscú. Es el momento de dar el golpe definitivo. Si no, espera una retirada táctica y una guerra de desgaste ante la que no tendrán ninguna opción. Los recursos del Estado son tan inagotables como los graneros de soldados de la Unión Soviética, mientras que en el bando independentista ya hay algún síntoma de agotamiento, con convocatorias que han resultado menos concurridas de lo que se preveía.




Eso lo ha advertido bien un líder destacado de este bando -curiosamente, también historiador-, que está urgiendo para proclamar lo más rápido posible la independencia, porque sabe que estamos a cinco minutos de entrar en esa temida guerra de desgaste de final previsible.

¿Cataluña va a ser independiente?

Como digo, no se puede saber, pero si los independentistas quieren conseguir su objetivo han de dar el golpe final lo más pronto posible, como mucho antes de seis meses, y para ello tienen que seguir recurriendo a su exitosa Blitzkrieg.

El Estado únicamente será derrotado en el caso de sufrir un golpe tan rápido y devastador que haga inútil una reacción. Es decir, una entrada en Moscú, combinada con un asalto anfibio en las islas británicas y la captura de Gibraltar y el canal de Suez, unido a un control total de las rutas marítimas con un enjambre de U-Boote.

Aquí, eso sería asimilable a un levantamiento ciudadano -espontáneo o no, no importa- que además de tomar la calle al estilo Maidán o Tahrir, se hiciese con el control de los puntos neurálgicos de la geografía catalana, cercando cuarteles militares y de la Guardia Civil, tomando puertos y aeropuertos, así como TVE y RNE, y asegurando militarmente la nueva frontera. La aceptación de los hechos consumados y el reconocimiento internacional acabaría cayendo como fruta madura.

¿Se puede llegar a ese escenario?

Tengo la impresión de que la mayor parte de la población que han sabido movilizar los independentistas son partidarios de una independencia de terciopelo, es decir, que se proclamase un viernes y, después de efectuar los correspondientes ajustes técnicos durante el fin de semana, el lunes todo el mundo fuera a trabajar con normalidad. Sin embargo, tengo la impresión de que, en caso de tener que poner toda la carne en el asador, esa gente se quedaría en casa. Y eso me parece que también lo saben los independentistas.

La clave sería que el Estado cometiese un error que hiciera que esa gente decidiera jugárselo todo y, en efecto, salir a la calle a por todas. Una reacción popular de este tipo hubiera sido más probable en el momento álgido de la crisis, por lo que la incipiente recuperación juega también en contra de los independentistas.

¿Acabará triunfando la Blitzkrieg catalana? ¿O acabará imponiéndose el Estado tras una larga guerra de desgaste?


miércoles, octubre 15, 2014

"LA TERCERA VERSIÓN"; UNA GENIALIDAD DE ANTONIO MANZANERA



Los que seguís el blog ya conocéis mi admiración por el autor español, y amigo mío, Antonio Manzanera. Debutó con EL INFORME MULLER, que fue una excelente carta de presentación, creando unas expectativas que se cumplieron plenamente en LA SUAVE SUPERFICIE DE LA CULATA.

Pues ahora Manzanera nos ofrece una nueva historia, en la que va mucho más allá que en sus obras precedentes. Es LA TERCERA VERSIÓN (Editorial Umbriel), un título un tanto anodino, pero que esconde una auténtica genialidad. Sí, he dicho bien, una genialidad. No he leído mucha literatura de espías, e ignoro si la arquitectura de este libro es completamente original suya o tiene precedentes, pero a mí me ha resultado tan original y sorprendente que no encuentro nada similar en la literatura en general.




Como referentes para que os hagáis una idea de la experiencia que os espera, os podría poner dos, pero del mundo del cine. Una es la película MEMENTO, en la que su director nos pone delante todas las piezas de un puzzle tan complicado como fascinante, en el que nunca sabemos lo que es verdad o es mentira y que, al llegar al final de esa turbadora experiencia, necesitamos ver la película una y otra vez para ver como, en efecto, todos los detalles van encajando de manera magistral. Pero, del mismo modo, tenemos la sensación de que hay algún detalle que se nos ha escapado y que descubriremos cómo encaja en un nuevo visionado. Esto es así, porque he visto esta película diez veces o más, y siempre descubro algo nuevo.

El segundo referente cinematográfico, aunque traído por los pelos, podría ser EL SEXTO SENTIDO. Supongo que todo el mundo, después de descubrir la verdad, ha vuelto a ver la película, que cobra un nuevo sentido, nunca mejor dicho, y en la que descubrimos detalles que en el primer visionado nos pasaron desapercibidos, pero de los que ahora extraemos todo su valor.

Vosotros diréis; ¿y por qué no nos cuentas de qué va la novela, en vez de largarnos esta prolija introducción? Pues por la misma razón por la que he preferido hacer una reseña y no entrevistar al autor, ya que seguro que él os contaría alguna cosa que creo que es mejor no saber. De hecho, en el Booktrailer del libro, en el que el autor nos brinda un cameo, en el que está muy en su papel, ya se destripa algo del libro, que al menos a mí me chafó una sorpresa.

Creo que lo mejor es que os lancéis al libro como yo, sin saber absolutamente nada de nada; si es todo ficción, si está basado en hechos reales o si es un relato histórico. Sólo os diré que está ambientado en los últimos años de la Guerra Fría.




Como os decía, el libro es una genialidad. Ya con sus otros libros dije en broma que ahí debía haber truco, ya que Manzanera escribe libros que podrían estar firmados por el mejor escritor norteamericano de bestsellers . Pero con LA TERCERA VERSIÓN se supera, y eso que el listón estaba muy alto.

Manzanera convierte la lectura de su libro en una experiencia; no necesita recurrir a persecuciones en lancha, misterios de guardarropía o illuminatis de lance, sino que, cuando quieres darte cuenta, estás atrapado en una tela de araña de la que ya es imposible escapar. A lo largo del libro, sientes que el autor está jugando contigo, que te está llevando por donde él quiere, sin que puedas atisbar cuál es el destino final... un final que cumple sobradamente con las expectativas.

El libro me lo he devorado en un par de días, y estaba tan absorto en él que una vez casi me paso mi parada de metro. Pero después de leerlo, mi propósito inmediato fue volver a leerlo para advertir esos detalles que en una primera lectura pasé por alto y que ahora, tras descubrir el final, cobran una gran relevancia. Y en ello estoy.

Y yo me pregunto ¿cómo es posible que el autor tenga en su cabeza todo este intrincado edificio argumental, que en su complejidad no puede ser advertido en una única lectura?

No se lo voy a preguntar, ya que, conociéndolo, me soltará alguno de sus famosos chistes malos, así que ahí queda el misterio.

Por último, espero que, algún día, un productor de cine repare en los libros de Manzanera y los lleve a la gran pantalla, pero especialmente éste último. Siendo LA TERCERA VERSIÓN un libro extraordinario, pienso que en el celuloide, y en manos de un buen director, llegaría a ser una creación artística incluso mejor.

No sé si llegará ese día, pero de momento podemos disfrutar de este libro-experiencia listo para ser degustado por los que ya no nos conformamos con lo bueno, sino que buscamos lo genial.




martes, octubre 14, 2014

ENTREVISTA CON JAVIER FERNANDEZ AGUADO, AUTOR DE "EL MANAGEMENT DEL III REICH"





Amigos, hoy tenemos otra interesante visita a nuestro blog, en esta ocasión la de Javier Fernández Aguado, doctor en Económicas por la Complutense, y autor de varios libros centrados en dirección de empresas, gestión de personas y modelos de gestión organizativa.

Pero aquí nos interesa hablar con él por haber afrontado estos campos también desde un punto de vista muy original, como es estudiar el pasado y recabar sus enseñanzas para aplicarlas al mundo empresarial actual. Fruto de este estimulante planteamiento son títulos como EGIPTO, ESCUELA DE DIRECTIVOS o ROMA, ESCUELA DE DIRECTIVOS.

En esta misma línea, Javier Fernández acaba de publicar EL MANAGEMENT DEL III REICH (Editorial LID), en el que analiza el Tercer Reich desde el punto de vista de la gestión de las organizaciones modernas.


Javier, te agradezco que hayas accedido a presentar tu obra en este blog, en el que coincidimos muchos aficionados a la historia, que prestamos una especial atención a la Segunda Guerra Mundial y la Alemania de Hitler. ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro? ¿Te interesaba con anterioridad el tema del III Reich o este interés nació a raíz de escribirlo?


He estudiado el III Reich, desde diversos ángulos, durante más de 30 años. He leído cientos de libros: entre otros, casi todas las memorias de los implicados (Speer, Guderian, von Manstein, Riefenstahl, Schellenberg, etc., etc.), a los principales autores, tanto alemanes como norteamericanos, británicos, franceses o españoles; y los discursos de Hitler, Goebbels y otros jerarcas nazis. También, obras divulgativas. Y obviamente tus libros, Jesús.

Además, he visitado físicamente muchos de los lugares que cito: desde campos de concentración y/o exterminio en Alemania, República Checa o Polonia; a zonas de desembarco en Francia (Normandia) o Italia (Anzio), pasando por lugares emblemáticos de la guerra, como la casa de Ana Frank, en Amsterdam, el puesto de mando de Churchill en Londres, los enclaves alcanzados por los alemanes frente a Moscú, las posiciones en San Petesburgo (entonces Leningrado), Peterhof, o el terreno que ocupó la cancillería de Hitler en Berlín. Además, museos sobre el holocausto, tanto en Estados Unidos como en Alemania o en Chequia.

El motivo concreto de escribir este libro es doble: el 80 aniversario –1934-2014- del año en el que Hitler sucede a Hindemburg tras el fallecimiento de éste; y el haber conocido de cerca directivos y organizaciones que condenando –con toda justicia y sentido común- el comportamiento de Hitler y sus colaboradores actúan igual que ellos –salvada la eliminación física, que no es poco- en su modo de tomar decisiones.




A nadie escapa que la original idea de unir el III Reich al concepto de management tiene un carácter políticamente incorrecto e incluso calculadamente provocador. ¿Qué acogida crees que puede tener esta propuesta? ¿Temes que alguien pueda plantear que de este modo banalizas de algún modo el nazismo?

Si en el trabajo investigador o en la vida profesional si se pretende agradar a todo el mundo nunca se haría nada. He escuchado en ocasiones –y no seré el único- juicios demoledores sobre obras de arte, formulados por indocumentados.

España es uno de los países en los que mientras unos trabajan otros critican. A pesar de esa patología tan hispana, los ecos que he recibido hasta el momento de lectores tanto en España como en otros muchos países han sido positivos. Basta ver las numerosas reseñas rigurosas y laudatorias que se han publicado en los medios más dispares a ambos lados del Atlántico.

Hace tiempo, por lo demás, que cuento con un grupo de profesionales, de la máxima cualificación empresarial y académica, cuya opinión es la que me importa. Algunos me han hecho precisiones oportunas sobre pequeñas erratas o específicos detalles que se corregirán en sucesivas ediciones. Se lo agradezco muy de veras.

Este libro en modo alguno banaliza el nazismo, más bien detalla los modos en que, desde el punto de vista de la toma de decisiones, permitió que un régimen criminal llegara tan lejos. Y si cabe, profundiza más que la mayoría en las raíces del mal, desentrañando lo que se oculta tras el término nacional-socialismo.

La banalización procede más bien de la ignorancia de los sucesos y sobre todo de sus raíces. La mediocridad campa allí donde se ausentan la investigación y la reflexión.




En el libro explicas en detalle todos los errores de management que dieron lugar a la derrota de la Alemania nazi. Sin embargo, no se entiende que, con todos esos errores, Hitler fuera acumulando espectaculares triunfos desde 1933 hasta la primera mitad de la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo se explicarían?

En toda iniciativa, hay que diferenciar el corto del medio y el largo plazo. Como explico pormenorizadamente en el libro, la economía e industria alemanas fueron diseñadas por Hitler de una forma necesariamente insostenible. Sólo el expolio de los países conquistados logró mantener durante algún tiempo el diseño promovido por los nazis.

De forma paralela a todas las burbujas económicas o sociales que en el mundo han sido, es preciso esperar para contemplar los resultados y juzgar con objetividad. Quienes creyeron –o creen- en la bondad de Hitler sencillamente porque construía autopistas, o acabó con el desempleo, manifiestan una lamentable ignorancia miope, con toques en no pocos casos de esquizofrenia.


No hay duda de que el libro va a atraer la atención del público, ya que el tema del III Reich parece despertar un interés inagotable. ¿A qué crees que es debido?

Quizá hay más de un motivo. De un lado, algunos se dejan arrastrar por el morbo que indudablemente acumula Hitler, promotor de la tercera mayor máquina de matar de la historia de la humanidad, tras Mao y Stalin.

Además, y creo que esto es más relevante, los más avezados saben que hay periodos de la historia que quedan caracterizados por personas más que por sucesos. Así sucedió en el siglo XX. Adolf Hitler es –por repugnantes e inhumanas que fuesen sus decisiones- uno de ellos. Hitler es, en muchos sentidos, junto con los dos gobernantes antes mencionados, una encarnación del mal.




Por último, vamos a jugar en el terreno de las hipótesis. ¿Crees que si Alemania hubiera organizado de un modo más operativo la toma de decisiones, confiando más en el criterio de personajes con un gran sentido de la organización -como el ministro de Armamento y arquitecto favorito de Hitler, Albert Speer- hubiera tenido opciones de ganar la guerra?


Como se revela en El Management del III Reich, el liderazgo ha de contar con tres elementos: técnico (saber de qué se habla), de habilidades comportamentales y ética. Si Hitler hubiera trabajado de forma más organizada y contado con colaboradores más competentes, el horror nazi hubiera podido prolongarse más tiempo.

Sin embargo, las ansias de libertad y de dignidad de los pueblos sometidos habrían acabado por derrotar aquella dictadura. Así sucedería, décadas más tarde, con el otro desalmado sistema desarrollado en el siglo XX, el comunismo. Las dictaduras de derechas o de izquierdas (son calificativos epidérmicos, pues marxismo y nazismo en el fondo son dos experimentos sociales radicalmente semejantes en contra del ser humano) acaban por saltar.

Cuando un grupo de aprovechados se excusan en la masa (el pueblo, el proletariado, el Volk…), para su propio enriquecimiento, podrán mantenerse sólo mediante el empleo del terror y la mentira. Con el tiempo, acaban por desmoronarse, porque sus pies son de barro.


domingo, octubre 12, 2014

HA MUERTO LUIS DE LA SIERRA



Acabo de recibir la noticia de que ayer, 11 de octubre de 2014, falleció en Palma de Mallorca el historiador naval LUIS DE LA SIERRA.

Creo que ya sobran las palabras para referirse a este hombre, que es sin duda la referencia española en la historia de la guerra naval en la Primera y Segunda Guerra Mundial.

Para no repetirme, podéis repasar dos entradas que ya le dediqué en su día, AQUÍ y AQUÍ.

Aunque Luis de la Sierra nos haya dejado, después de una vida tan intensa y fecunda, seguirá siempre entre nosotros cada vez que abramos y leamos uno de sus libros.

Lo mejor que puedo decir de él es que, si en vez de ser español fuera inglés, sería la referencia mundial en este campo, no tengo dudas. Así que disfrutemos de que uno de los nuestros ha escrito las páginas más apasionantes y documentadas sobre la guerra naval en ambos conflictos.

Los que disponemos de sus títulos tenemos ahora una excusa para retomar sus páginas y, los que no, la tenéis para descubrirlo. Por ejemplo, aquí tenéis CORSARIOS ALEMANES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

Y desde aquí quiero expresar mi agradecimiento tanto a él, de manera póstuma, como a su familia, con los que entré en contacto hace seis años y no pudieron tratarme mejor, un diez.

Descanse en paz.




martes, octubre 07, 2014

PARA PERDER PESO, NO HAGAS DIETA



Estoy preparando una entrevista con el autor de un libro sobre el Tercer Reich y estoy tratando de conseguir una especie de exclusiva que sé que os encantaría, aunque va a estar bien difícil... pero para hacer tiempo antes de que publique estos interesantes contenidos, vamos con una entrada de perfil bajo, pero que quizás a alguno de vosotros le puede ser de utilidad.

Si recordáis, en febrero de este año subí una entrada que titulé pretenciosamente LA DIETA HERNÁNDEZ, y que os aconsejo que volváis a leer si, como yo, os gusta el tema de la dietética, lo que me ha llevado a ir leyendo las novedades que van surgiendo sobre este campo.

Ahora he visto que se publica en España un libro que ya leí en inglés, que tiene el lacónico titulo de LAS 100, de Jorge Cruise.



En este libro se sigue la línea que, sin duda, es la acertada para perder peso. Seguro que algunos tenéis entendido que, para adelgazar, es necesario contar calorías, o no comer grasas, o hacer más ejercicio... Pues nada de eso es cierto o, al menos, no resulta efectivo. También hice en su día la famosa DIETA DUKAN, que desaconsejo por los efectos secundarios que provoca.

Al final, llegué a una conclusión; lo mejor para perder peso es NO HACER DIETA.

Sí, habéis leído bien. Yo creo que el concepto de dieta está ligado por fuerza al de frustración, y en muchos casos, a fracaso.

Lo que hay que hacer es CAMBIAR NUESTRA ALIMENTACIÓN, basándonos en el concepto fundamental, que ya señalé en aquel post: el gran enemigo es el azúcar.

No voy a repetir lo que ya dije entonces, pero si mantienes a raya a ese enemigo que, no lo olvidemos, se encuentra en gran cantidad en el pan, las patatas o el arroz, y ya no digamos en los refrescos, los postres lácteos o la bollería, habremos dado el paso definitivo hacia el peso ideal. Si tenemos eso presente, por instinto acabaremos rechazando todo lo que tiene azúcar, el cuerpo se acostumbra a ello y no tendremos ya la sensación de estar haciendo ninguna dieta.

Ese es el principio de lo explicado en LOS 100, aunque un poco más sistematizado. La novedad de este libro es que uno tiene que confeccionarse su dieta diaria en razón de las "calorías de azúcar" que contienen los alimentos, y que varía de las calorías normales. Ahí te dicen como calcularla de forma muy sencilla, pero con lo que uno se tiene que quedar es que las proteinas y las grasas -sí, las grasas- no engordan; lo que engorda es el azúcar, por lo que tendremos que escoger los alimentos que no tienen o tienen muy poco.

De todos modos, no sé cómo habrán adaptado el libro de Cruise, al ser éste muy "americano"; son continuas las referencias a productos que sólo se consumen allí.

Si queréis comprar un libro para comenzar a comer bien, os aconsejo mejor el de LA DIETA DE LOS 31 DÍAS, ya que su autora es una dietista portuguesa y, por tanto, su dieta se adapta mejor a nuestra cultura mediterránea.



Yo, después de ver la luz, me horrorizo, por ejemplo, cuando veo que alguien se zampa un bocadillo, algo que yo hacía antes a menudo. Desde esta nueva visión, hacer eso, y más aún si es a última hora del día, es una auténtica barbaridad. En vez de un bocata, por ejemplo, podemos comer jamón en dulce y queso, acompañados de pan de centeno tipo Wasa (en el Lidl hay de su marca propia, más barato e igual de bueno).

También me espanta ver que alguien se toma una Coca-Cola, o por ejemplo una tónica; el otro día, estaba tomando algo con los amigos y, dándoles la paliza con esto, como suelo hacer, hice la prueba de ver el contenido en azúcar de la tónica que se estaba tomando uno de ellos. Para sorpresa de todos, el botellín tenía 24 gramos de azúcar, es decir, tres sobres grandes de azúcar de los que se echan al café con leche. Así que esa inocente tónica era una bomba calórica dispuesta a convertirse en grasa en el michelín de mi confiado amigo.

Por mi parte, he seguido comiendo según esos principios, y nunca he sentido hambre. Incluso me permito comer pan integral con aceite por la mañana y una vez a la semana una pizza, o meterme una paella, y no subo de peso. Por cierto, cuando subí el post pesaba 80 kilos, pero me puse como meta en verano bajar a 70, lo cual conseguí en agosto y me sigo manteniendo sin sentirme para nada que estoy a dieta.

Os muestro unas fotos en plan antes y después, como en el teletienda.

Aquí estoy hace tres años, posando ante lo que queda del puente de Remagen.



Y aquí, en una foto tomada este verano.




Pues, como caprichito, ahora he encontrado unas especialidades de chocolate sin azúcar de la casa Valor que están buenísimas. No olvidemos que en el chocolate normal la mitad -sí, la mitad- es azúcar.

Por último, si estáis contentos con vuestro peso, seguid así. Pero si creéis que os sobra algo, o bastante, no dudéis en dar el paso y convertíos.

domingo, octubre 05, 2014

QUE ALGUIEN ME LO EXPLIQUE, POR FAVOR



Como sé que entre los seguidores del blog hay gente muy preparada, seguro que hay alguno que me puede aclarar esto.

Todos sabemos como dejó José Luis Rodríguez Zapatero la economía española, incrementando la deuda pública en 400.000 millones de euros, y situándola en unos 800.000 millones. Como es sabido, porque ha circulado mucho por internet y creo recordar que ya lo he referido en otra ocasión, esa deuda equivale a la marina de guerra norteamericana. Es decir, que con ese dinero podíamos haber comprado -resumiendo bastante- 11 súper portaviones con 70 aviones cada uno, más nueve destructores para cada uno de ellos, además de 50 barcos logísticos. A eso hay que añadir 20 portaaviones de asalto de los marines y, por si fuera poco, la flota submarina completa, compuesta de 71 sumergibles.

Pues, bien, después de sólo tres años de gobierno de Mariano Rajoy, la deuda pública española ha llegado a... ¡1.012.606 millones de euros!

Es decir, ha incrementado la deuda en la mitad de lo que lo hizo ZP, y falta muy poco para alcanzar el 100% del PIB.

Total; que si ZP compró una flota completa, Rajoy ha comprado media, y eso hay que pagarlo... La deuda dejada por ZP suponía una especie de hipoteca extra de 100.000 euros por cada pareja que trabaja, una hipoteca que ahora se incrementado a unos 150.000 euros... y subiendo.


Pero si esto es inquietante, ahora viene lo más desconcertante: Si cuando ZP puso a España al borde de la quiebra saltaron todas las alarmas en Europa, ¿por qué ahora todo son parabienes y apoyo a Rajoy desde los estamentos europeos? De hecho, la prima de riesgo se encuentra en niveles bajísimos y desde Europa se aplaude que supuestamente estemos emprendiendo el camino de la recuperación.

¿Cómo se explica eso?

Si tuviera que apostar por algo, quizás es que Europa ya da por imposible cualquier tipo de cuadratura de nuestras cuentas. Esa deuda no se va a poder pagar en la vida (supone más o menos la recaudación íntegra de veinte años de impuestos directos, o 25 bancos de Santander), así que se da por perdida, pero se ha permitido a Rajoy que compre tiempo.

¿Por qué? ¿Cuál habrá sido el precio?

A saber, pero está claro que, a pesar de que cada día estamos más endeudados, él está haciendo muy bien los deberes, de la Comisión Europea, de los grandes bancos, del Club Bilderberg, los Illuminati o de quien sea.

Por cierto, para acabar de intranquilizaros, no os perdáis esta ENTREVISTA CON PETER SCHIFF, un gurú financiero que no acaba de ver todo esto muy claro...




lunes, septiembre 29, 2014

ENTREVISTA A PABLO CUEVAS, AUTOR DE "AMBERES, 1944"



Bien, amigos, Hoy tenemos a otro autor español, Pablo Cuevas, que nos presenta su primer libro, AMBERES 1944, publicado por la editorial Almena, en el que relata la batalla del estuario del Escalda. AQUÍ tenéis la Página Oficial de Facebook del libro. Tengo el placer de conocer a Pablo gracias a su interesante blog HERRATAS.

Como vengo diciendo, estamos asistiendo a una especie de boom de autores españoles que centran su trabajos en la Segunda Guerra Mundial. Desde hace un tiempo, además, se están publicando libros que entran de lleno en la historia militar pura y dura, estilo Osprey, ya sabéis a lo que me refiero, y con trabajos muy bien documentados, que pueden mirar a la cara a la mítica editorial británica.

El estilo Osprey a mí personalmente no me llena, y prefiero libros más descriptivos, pero hay mucha gente que le gusta tener un relato exhaustivo de los movimientos de tropas y la composición exacta de éstas. Este tipo de trabajos son extraordinariamente complicados de confeccionar, pero eso no ha arredrado a Pablo Cuevas, que se estrena en el proceloso mundo editorial con esta meritoria obra, y que hoy nos visita.


Felicidades por tu libro y gracias por hablarnos de él. ¿Cómo surgió la idea de escribirlo?


En realidad la idea no fue mía, sino de la editorial. Envié un artículo a su revista por si querían publicarlo… pero al editor, Fernando Sánchez Salobral, le gustó tanto, y era tan largo que me contestó que a poco que lo ampliara tenía el libro. He de decir, además, que era el primer artículo que le enviaba, y que incluso a día de hoy no nos conocemos personalmente. De su visión y olfato ha surgido este libro.


Sobre esta campaña no se ha escrito mucho, incluso es casi ignorada en los libros de historia de la Segunda Guerra Mundial, y tengo que confesar que, hasta que leí el libro, bien poco sabía de ella. ¿A qué crees que es debido?


Es un principio me interesó esta campaña simplemente por eso mismo, porque nadie hablaba de ella. Y de ninguna forma podía considerarse un frente secundario. De hecho, a nivel geopolítico no hay que esforzarse mucho para comprobar que resultaba más importante que, por ejemplo, toda la campaña italiana.

Si me permites el símil, Normandía supuso romper el cerrojo de la Muralla del Atlántico, que impedía el acceso a Europa de los ejércitos angloamericanos. Aún así, la puerta quedaba solamente entreabierta, restringida por la necesidad de abastecer a todas esas tropas sin puertos de una capacidad adecuada. Amberes supuso que saltase esa cadena de seguridad que aún entrecerraba la puerta hacia Alemania a los ejércitos angloamericanos.




¿Ha sido complicado el proceso de documentación?


La documentación ha sido relativamente sencilla… una vez que averiguas dónde buscar. Los archivos canadienses son una maravilla en eficacia y buen trato para cualquiera que quiera consultar sus fondos. A años luz de otros países, no digamos los franceses, que te cobran hasta por hacer una búsqueda por internet para ver si tienen algo. La parte alemana ha sido más complicada, entre la historia de unidades concretas y las visiones conjuntas de todo el frente occidental no encontré nada. De la parte aliada, por ejemplo, son accesibles las historias oficiales y los diarios de cada batallón y regimiento, pero los alemanes no estaban para esos refinamientos… ¡Un kampgruppe no puede tener un oficial dedicado a escribir el diario de la unidad!

Libros en realidad no se han publicado muchos, excepto de autores canadienses que sólo hablan de sus chicos… una compensación a como les tratan los demás, por cierto, pues los autores ingleses o estadounidenses apenas se acuerdan de ellos. Cuesta creerlo, pero en la historia de la Segunda Guerra Mundial aún pesa mucho el chauvinismo de todas las naciones implicadas. Los autores de aquí partimos con la ventaja de que fuimos más o menos neutrales…

¿Por qué nadie escribe sobre esta campaña? Por resumirlo en una frase, digamos que fue un tremendo error de dos enormes vacas sagradas, Eisenhower y Montgomery. Y para empeorarlo todo, incluso parece que le da la razón a Hitler, en alguno de sus planteamientos estratégicos. Ninguno de estos factores me parece que contribuyan a que llame la atención de autores en Alemania, Estados Unidos o el Reino Unido, que son los que “marcan tendencia”, los que dicen qué está de moda en este mercado.


¿Qué es lo que más te ha sorprendido de esta campaña?


Precisamente ese silencio. Una vez te metes en ella es apasionante. Tácticamente, el terreno y las técnicas de avance no tienen nada que ver con las de cualquier otro frente. Se combatía por hoteles que eran destinos turísticos habituales para los ingleses de clase media, justo al otro lado del canal de la Mancha.

Pero la lucha era tan amarga y dura como la que se libraba en Birmania o en los Apeninos. Y luego está la gesta, real, de la resistencia belga. Que por algún extraño motivo, que no desvelaré aquí, ha sido silenciada incluso en su propio país…




¿Cómo se explica la feroz resistencia germana tras el fracaso al contener a los aliados en Normandía, viendo que la guerra estaba perdida?


En realidad muy pocos alemanes, incluso en 1945, pensaban que estuviera completamente perdida. Seguía funcionando tanto el mito de las armas milagrosas, como el de que la coalición se iba a partir, que Hitler iba a repetir la suerte de Federico II de Prusia, y que los occidentales se iban a unir, porque sí, a la lucha del III Reich contra la URSS.

Los aliados occidentales subestimaron una y otra vez la capacidad que tenía un estado totalitario para mantener la moral de lucha, tanto en el frente como en la retaguardia. Por eso pienso que, aun triunfando Market-Garden, no habría acelerado para nada el fin de la guerra. Además, las peculiaridades del III Reich a veces también tenían consecuencias positivas. La práctica de reinos de Taifas supuso que se encontrasen efectivos allá donde supuestamente no existían, como los 50.000 hombres de Goering que el Heer no sabía que tenía a su disposición en Holanda.

Tan asombrosa como la Blitzkrieg fue la capacidad que demostraron las fuerzas armadas alemanas por reconstruir el frente, una y otra vez. Recordemos lo que supuso, simplemente el primer invierno ruso, a Napoleón… Puede que, según Tooze, el III Reich no fuera de lo más eficaz en aspectos productivos o de organización económica, pero en el campo de la movilización social, igual que los soviéticos, simplemente resistían más allá de lo que los demás creían posible.


Cada vez hay más libros de la Segunda Guerra Mundial escritos por autores españoles. En tu caso, con el mérito añadido de competir, digamos, en el mismo terreno que juega Osprey. ¿A qué crees que es debido? ¿Crees que esa tendencia irá a más?


Es un hecho que hay cada vez más autores españoles que se centran en la Segunda Guerra Mundial, pero no me atrevería a extraer conclusiones, creo que la respuesta a ello la tienen más bien editores y lectores. Por eso, además, elegí una campaña sobre la que no existe ningún Osprey. Aparte, ya hay un montón de Ospreys “auténticos”, escritos e ilustrados por autores españoles para esa editorial, y no sólo de la Segunda Guerra Mundial, como el de Iván e Ignacio Notario López, sobre los Tercios.

También hay productos patrios, como el que escribió Eduardo Gil Martínez para Almena, que ha sido traducido para Schiffer Publishing, así que lo mío no es tan loco y aventurado como parece...

Los españoles no sólo contamos con la ventaja de hablar a los lectores desde nuestra propia perspectiva, con anécdotas como la de los Humprys o de Terry de la Mesa, sino que, sin esforzarnos, somos mucho más objetivos y neutrales que los historiadores de países que participaron en la guerra. Esto cada vez es más evidente incluso para editoriales extranjeras, como bien sabes, Jesús.

Por cierto, quiero aprovechar para reivindicar el magnífico papel que los libreros siguen haciendo por la difusión de la cultura. Me parece horroroso que los jóvenes de ahora prefieran la impersonalidad de las grandes superficies, que como mucho saben gestionar mercancías, que no la cercanía y el asesoramiento que les puede proporcionar un librero, y no digamos ya los especializados. Es demencial.


Me parece horroroso que los jóvenes de ahora prefieran la impersonalidad de las grandes superficies, que como mucho saben gestionar mercancías, que no la cercanía y el asesoramiento que les puede proporcionar un librero, y no digamos ya los especializados. Es demencial.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Tengo pendiente un asunto en Walcheren… pero también me interesaría meter cuchara en el campo de las Waffen SS.