jueves, febrero 28, 2019

DESCUBRIENDO (A ESTAS ALTURAS) LA CARRERA ESPACIAL



Bien amigos, aquí sigo enfrascado en la redacción de mi próximo libro, que, si los dioses quieren, estará en las librerías en otoño. Pero he aprovechado el poco tiempo libre que tengo para ponerme al día en un tema que, hasta ahora, no me había llamado demasiado la atención, que es la carrera espacial.

Todo ha comenzado después de ver la película EL PRIMER HOMBRE (FIRST MAN, 2018), que narra la vida precisamente del primer hombre en llegar a la Luna, Neil Armstrong. Al parecer, la película resultó un tanto decepcionante y recibió duras críticas, incluida la de Donald Trump, que se quejó de que apenas se veía la bandera de las barras y estrellas que fue colocada allí.



Entiendo a los que no les haya gustado la película, ya que es una crónica intimista -si se puede decir así- de la trayectoria de Armstrong hasta llegar a su punto culminante. Así que prescinde de esos toques épicos que pudimos ver en APOLO 13 (APOLLO XIII, 1995) y que tan bien hubieran encajado en la hazaña del Apolo 11.

No obstante, el resultado de ese arriesgado planteamiento me gustó mucho, así que no me lo pensé y acudí raudo y veloz al libro en el que está basada la cinta, EL PRIMER HOMBRE, publicado por Debate en 2018.


Su autor es James Hansen, que tuvo la suerte de convertirse en el biógrafo oficial de Armstrong, y digo suerte porque éste ha sido siempre muy reservado y apenas ha concedido entrevistas. Pues bien, aunque el libro tiene 700 páginas, he disfrutado de cada una de ellas, lo he leído de un tirón y se me ha hecho incluso corto. Hacía meses que no me lo pasaba tan bien con un libro, así que os lo recomiendo efusivamente.

Para ampliar mis escasos conocimientos sobre la carrera espacial, además de revisitar la citada Apolo 13, me he visto FIGURAS OCULTAS (HIDDEN FIGURES, 2016), basada en la historia real de las científicas negras que trabajaban en la NASA a comienzos de los sesenta.




Podemos decir que la película es agradable de visionar, gracias a su ritmo ágil, pero aconsejo buscar información sobre la historia real en la que está basada, ya que en el film se exageran algunos episodios de discriminación racial para denunciar la segregación que sufría entonces la población negra. De hecho, he leído una entrevista con la científica protagonista y admitía que no se sintió discriminada en la NASA, lo que choca frontalmente con lo que se ve en la película.

Siguiendo con esa inmersión, me he visto la serie documental en cuatro episodios SPACE RACE (2005), producida por la BBC, que explica la carrera espacial desde las V2 hasta la llegada a la Luna.


Gracias a esta extraordinaria serie, en formato de docudrama, he descubierto los pormenores del programa espacial soviético, que desconocía casi por completo fuera de sus principales logros. Reconozco que incluso no había oído hablar nunca de su figura principal, Sergei Korolev, que jugó el mismo papel que Wernher von Braun en el programa norteamericano.

Para tratar de llenar las últimas lagunas, ahora estoy con un libro que narra también la carrera espacial, pero como está publicado por una editorial que me debe bastante dinero, no le voy a hacer propaganda aquí.

Así que, si queréis tomaros un respiro de la Segunda Guerra Mundial y además sois tan ignorantes como yo, no es mala idea descubrir, aunque sea a estas alturas -y nunca mejor dicho-, la aventura espacial.

viernes, febrero 15, 2019

SPITFIRE (2018): EL AVIÓN QUE SE CONVIRTIÓ EN UN SÍMBOLO PARA EL PUEBLO BRITÁNICO



Bien, amigos, retomo el blog después de estar más de un mes sin subir nada. No sirve de excusa, pero estoy concentrado en la escritura de mi próximo libro; las continuas interrupciones no me están permitiendo alcanzar la velocidad de crucero deseada, así que lo llevo con cierto retraso, aunque espero poder cumplir los plazos comprometidos.

En la línea de mis últimos posts, vamos con otra recomendación cinematográfica. Se trata de la película SPITFIRE, estrenada el año pasado. El film cuenta la historia de este célebre avión británico, convertido en el símbolo de la Batalla de Inglaterra y, por tanto, de la resistencia de Gran Bretaña al intento de invasión germana.

Spitfire va más allá del simple documental, ya que posee virtudes cinematográficas; su cuidada edición, la calidad de sus tomas aéreas, la banda sonora... Todo ello hace que la cinta cumpla con su propósito de transmitir la pasión por este aeroplano, convertido en el gran protagonista.


Gracias a este film he descubierto bastantes cosas que no conocía. Por ejemplo, no sabía que había un buen número de mujeres piloto que se encargaban de trasladar los aviones de las fábricas a los aeródromos.

En la película aparecen un par de estas mujeres, que nos cuentan su experiencia. Una de ellas tiene 100 años (!), pero presenta una vitalidad increíble; emociona ver la admiración que todavía siente por este avión, cuando lo ve evolucionar sobre un aeródromo.


Ese es el punto fuerte de la película: la emoción. En ella podremos escuchar el testimonio de otros pilotos, que nos explican también sus experiencias a los mandos del Spitfire. Al final de la película, es imposible no emocionarse al ver cómo esos pilotos son homenajeados en un acto de conmemoración de la Batalla de Inglaterra.

Por cierto, si habéis visto uno en la realidad, no sé si os habrá sorprendido como a mí lo grande que es. En las películas parece pequeño al ser un caza, pero en vivo resulta enorme, o a mí me lo parece. El último que vi fue en el Museo Nacional de la Técnica de Praga, ésta es la foto que le hice:



Además de la emoción que transmiten los testimonios, otro atractivo del film son las maravillosas imágenes actuales de los Spitfire en vuelo:




Hoy día hay medio centenar, que participan en exhibiciones aéreas en Inglaterra; tengo pendiente asistir a alguna de ellas.

Todo ello hace que la película se vea con agrado y que se aprendan cosas nuevas sobre la historia de este emblemático aparato pero, sobre todo, logra que se entienda el amor y la pasión que sigue despertando aún hoy día entre el pueblo británico. Así que os lo recomiendo, espero vuestras opiniones.


martes, enero 01, 2019

PROMESA AL AMANECER (2017): TODO UN PELICULÓN



Hola, amigos, antes que nada, Feliz Año Nuevo y mis mejores deseos para este 2019 recién inaugurado.

Vamos a estrenar el año con una recomendación fílmica, una película francesa de la que no había oído hablar, PROMESA AL AMANECER (La promesse de l'aube, 2017).

Descubrí esta cinta por casualidad, atrayéndome el hecho de que parte de su metraje estaba ambientado en la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, he comprobado que su interés no radica solamente en el relato de ese período; aunque la guerra es un ingrediente importante, podemos calificarlo de accesorio.




La película narra la vida del escritor francés Romain Gary, una vida marcada por la relación con su madre. El tema que vertebra el filme es algo tan universal como las expectativas que los padres depositan en sus hijos y el esfuerzo -o no- de éstos por cumplirlas.

En este caso, el interés radica en las desmesuradas y aparentemente absurdas esperanzas que la madre deposita en su vástago, y el titánico esfuerzo que éste debe realizar para que no se vean defraudadas.

Hay que decir que, inexplicablemente, la acogida de los críticos fue tibia, y que las opiniones de los espectadores -a tenor de lo que se puede leer en Filmaffinity- tampoco fueron muy calurosas. Algunos dicen que el metraje es excesivo, pero a mí no me lo pareció en absoluto e incluso se me hizo corto.




En mi opinión, en esta película funciona todo, desde el guion a las interpretaciones (imperial Charlotte Gainsbourg, la protagonista de Nymphomaniac de Lars von Trier, así como Pierre Niney, al que conocemos de la también recomendable Frantz), pasando por la espectacular ambientación en tres continentes, destacando la fiesta mexicana del Día de los Muertos con la que abre el filme. Las escenas bélicas, en forma de combate aéreo, no desmerecen el conjunto.

En suma, os invito a darle una oportunidad a esta gran película para comenzar bien el año, espero vuestras opiniones.