martes, noviembre 10, 2020

¿ESTÁ COLAPSANDO EL ESTADO Y NO NOS DAMOS CUENTA?




Bien, amigos, ya estamos de nuevo aquí. Seguro que al ver el título y la foto habéis pensado que me he vuelto definitivamente un autor conspiranoico y apocalíptico. 

La verdad es que desde que comenzó la pandemia mis entradas han tomado ese sospechoso cariz, ante lo que poco puedo alegar en mi defensa, pero aun así asumiré el riesgo de perder mi credibilidad como autor especializado en la Segunda Guerra Mundial, en el supuesto de que todavía posea alguna.

Coincidiréis conmigo en que las grandes crisis se perciben en su estado embrionario por indicios aparentemente triviales, pero que se van engarzando a otros hasta que conforman el turbador anuncio de lo que está por llegar. Recuerdo que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2007 lo percibí durante el verano, al comenzar a ver bastantes letreros de "Se vende" en los balcones, o la actual crisis al contemplar locales comerciales recién cerrados y con carteles ofreciéndolos en venta o alquiler. 




Así pues, se me han presentado algunos indicios de que algo inquietante está sucediendo. Lo primero, una vecina de ochenta años vino ayer a pedirme que le haga un trámite de la Seguridad Social por internet; me dijo que había ido a la oficina pero que no los tramitan de forma presencial porque están saturados. Así que le entregaron una triste fotocopia en papel reciclado con la dirección de la web y unas indicaciones en rotulador que se han revelado inútiles cuando me he dispuesto a diligenciarlo. 

A pesar de que me desenvuelvo con cierta pericia en trámites online, me resultó muy difícil realizarlo. Ayer lo despaché -o eso creía- pero hoy me han respondido por mail que debo rellenar otra solicitud en PDF para adjuntarla, a su vez, a la solicitud que formulé -al menos me la han suministrado en archivo adjunto-, enviarla online, y adjuntar a su vez unos documentos también en PDF. He empleado más de media hora en solventarlo todo y aún así me barrunto que algo no habré adjuntado como es debido. 

Es decir, que el Estado ya reconoce que no tiene capacidad para realizar ese trámite, y encarga al propio ciudadano que se busque la vida para hacerlo él mismo. Cuando acudimos a un McDonald's aceptamos hacer de camareros, o de dispensador de combustible en la gasolinera, pero creo que el que debamos hacer también de funcionarios ya es excesivo.

La vecina me ha dicho que en la oficina, cuando las personas mayores se quejaban de que no sabían hacer ese trámite por internet, les conminaban a que recurriesen "a algún nieto"; ignoro si ese es el protocolo de actuación de los funcionarios ante la demanda de aquellos que no poseen competencia digital.





Ítem más. Ayer aquí en Cataluña se abrió el plazo para solicitar unas ayudas de 2.000 euros para los trabajadores autónomos, que ascienden a unos 500.000. Pero sólo había fondos para los 10.000 primeros, así que ayer hubo tortas digitales por entrar en la web y tramitarla. Naturalmente, la web se colapsó y sólo unos pocos afortunados lograron agarrar el dinero en esos Juegos del Hambre en los que, de cada cincuenta, sólo podía quedar uno. En la TV han entrevistado a un gestor que dice que no consiguió tramitar ni una sola.

Seguimos. También han explicado en la TV que los parados de Cataluña que se quedaron sin trabajo después del 12 de agosto les ha resultado imposible tramitar el subsidio de desempleo por falta de personal y medios. En alguna noticia he leído que se ha tramitado el 15%, lo que no cambia mucho las cosas.

En cuanto a personas que tampoco han podido cobrar el ERTE existen cifras dispares, pero parece ser que un número indeterminado, quizás cientos de miles, están todavía afectados en toda España.

La prestación de nuevo cuño conocida como Ingreso Mínimo Vital, destinada a paliar emergencias económicas, también está experimentando muchos problemas. Aquí en Cataluña, según datos de ayer mismo, el 93% de las peticiones están sin tramitar.

En Barcelona, los inmigrantes no pueden renovar sus documentos porque la Oficina de Extranjeros está colapsada, lo que ha dado lugar a un mercado negro de citas previas, al precio de hasta 200 euros.





Naturalmente, puede objetarse que la pandemia ha tensionado el sistema y que es normal que se produzcan esos cuellos de botella en todo tipo de trámites, pero como uno es muy susceptible, temo que estos sean los primeros indicios de que, sencillamente, el Estado se está desintegrando ante nosotros, sin que casi nos demos cuenta.

En general, la gente confía su bienestar actual y, sobre todo, el futuro, a lo que le pueda proveer el Estado. Eso ha sido así desde que surgió el Estado del bienestar, también conocido como Estado benefactor, Estado providencia o, según los más críticos con esa idea, el "papá Estado". En principio, el Estado no deja a nadie abandonado a su suerte.

Sin embargo, tengo la impresión de que eso está cambiando. Por primera vez, que yo recuerde, el Estado está siendo ya incapaz de cumplir con las funciones que le dan su razón de ser. Eso aún no se reconoce por los poderes públicos, por supuesto, pero quizás haya un momento revelador en el que eso se haga dramáticamente visible para todos. 

Puede llegar en forma de un retraso en el pago de prestaciones y pensiones, en solicitar a los enfermos que se queden en casa porque los hospitales ya están saturados, en la instauración de algún tipo de corralito, la quiebra del orden público sin que las fuerzas del orden puedan ya restaurarlo, etc.

Si llega ese momento cada uno tendrá su margen de actuación, sea mucho o poco, pero creo que no está de más tener presente esa hipótesis para que no nos coja por sorpresa. Como método de autodiagnóstico, aconsejo que cada uno calcule cuántos meses podría sostenerse por sí mismo en el caso de que no le llegasen los fondos del Estado que reciba habitualmente -sueldo de funcionario, subsidio o pensión- o si se quedase sin trabajo y no recibiese ninguna prestación. El resultado permite conocer el alcance del problema al que hipotéticamente uno debería enfrentarse y la necesidad o no de apostar por estrategias que reduzcan esa dependencia de un proveedor que está demostrando no ser demasiado fiable.



 
Como siempre digo, esperemos que esté equivocado y que estas reflexiones no se correspondan con la realidad venidera; y, por tanto, que me deje de jugar a ser Casandra y dedique mi tiempo a seguir juntando letras para goce y disfrute de los aficionados a la Segunda Guerra Mundial. 

No obstante, espero que, al menos, estas líneas os sirvan para tener los ojos bien abiertos y advertir esas señales de peligro que, como los canarios en las minas, avisan de lo que quizás, sólo quizás, está por llegar.





9 comentarios:

b b dijo...

dedicate a lotuyo

coto maro dijo...

Para mí tienes toda la credibilidad del mundo y me fascinan tus comentarios.

En mi opinión los políticos cada vez mienten más, manosean las instituciones y además quieren que se note.
Por eso la fiscal general es una exministra y cosas por el estilo.

Vivimos en un régimen de poder, hemos caído en la trampa de las siglas.

Por nuestra forma de ser, tendemos a funcionar un poco por compadreo y es verdad que hay que buscarse un poco la vida.
Pero bueno saldremos adelante, aunque tengamos que correr y atarnos los zapatos al mismo tiempo.
La gente sencilla dejará de ser indiferente
Saludos

Unknown dijo...

Muy buena reflexión.

Nacho dijo...

Hola, comparto tu pesimismo. No creo que vayas muy desencaminado en tus apreciaciones. Es curioso: jamás el Estado ha tenido tantos funcionarios y jamás nos han servido para tan poco. Porque, efectivamente, ahora todas las gestiones las tiene que realizar el ciudadano. En ocasiones son gestiones casi imposibles, por muy mañoso que seas. Tengo la impresión de que se dificulta la gestión para, directamente, no poder realizarla.

Que vivimos en un estado fallido está clarísimo. También es evidente que el sistema ha fallado y debería ser sustituido. Utilizando el término conocido por todos, "desnazificación", urge "desdemocratizar" a la población porque si sigue esto así acabaremos devorándonos. Económicamente esto no da para más. Unos pocos no pueden sostener a una mayoría.

Siguiendo con símiles nuestros, "las armas milagrosas", convertidas ahora en vacunas milagrosas, no nos van a salvar. Lo dicho: o nos "desdemocratizamos" o estamos perdidos.

lbo dijo...

He ido a los posts antiguos de este blog porque recordaba que ya hace 8 años, en octubre 2012, hiciste un largo pronóstico catastrofista que resumías de este modo:
"Como historiador, le he estado dando vueltas a la situación por la que atravesamos (cuando el demonio se aburre, mata moscas con el rabo), y tengo pocos motivos para ser optimista. Todos los inputs apuntan a la formación de una tormenta perfecta -no precisamente meteorológica- que yo, jugando a Nostradamus, calculo para la primavera de 2013."

En los comentarios a ese post, yo te preguntaba: "Cuando estudiaste Historia ¿hiciste una asignatura de Predicciones Históricas?"

http://es-la-guerra.blogspot.com/2012/10/la-tormenta-perfecta.html

Lo cierto es que nada pasó ni nada estuvo a punto de pasar. Y me temo que ahora será lo mismo.

Tu tendencia a los pronósticos viene de lejos. En ese momento te atreviste hasta con avanzar una fecha aproximada. Ahora sin embargo el colapso que anuncias parece de alcance global y no referido sólo a España como entonces.

Me sorprende de todos modos que este post llegue esta semana, que parece la del inicio del fin de la crisis pandémica, con el anuncio ya de un calendario para las vacunas y con el desenlace más bien anodino de las elecciones de EE.UU.

Jesús Hernández dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y aportar vuestro punto de vista al debate.
Tan sólo querría hacer algún apunte.

Nacho; no entiendo muy bien lo que quieres decir con "desdemocratizar", pero en todo caso no suena bien... Lo que es cierto es que vivimos en un Estado insostenible a medio y no sé si a corto plazo. En España, casi 15 millones de personas trabajan para sostener con sus impuestos a otros 15 millones. Es decir, que cada trabajador productivo ha de mantenerse él mismo y a otra persona. Con el aumento del paro irán pasando personas de un lado a otro de la balanza, así que sólo es cuestión de tiempo que el sistema implosione, con matemáticas, no hay más.

Ibo, gracias por tu trabajo de hemeroteca que no me deja en buen lugar, pero no me arrepiento en absoluto de tratar de predecir lo que puede suceder. En innumerables casos, las personas que han hecho un esfuerzo por plantearse lo que puede ocurrir son las que se han salvado de alguna crisis o desgracia. Supongo que los judíos que huyeron de Alemania en los años treinta, o los alemanes orientales que pasaron a la zona occidental antes de la construcción del Muro se alegraron mucho de haber hecho sus predicciones a tiempo.

Por poner un ejemplo muy cercano, en el verano de 2018, un familiar cercano tenía invertido su dinero en las preferentes; en base a una serie de informaciones que nos llegaron, dedujimos que eso iba a terminar mal y esa persona pudo recuperar su dinero antes de que pasase lo que pasó.

En el mundo de la inversión, el éxito de las predicciones son la diferencia entre el éxito o el fracaso. Si inviertes en Bolsa, sabrás que siempre hay que entrar ANTES que los demás, y salir ANTES que los demás. Si prescindes de hacer predicciones y vives el presente, siempre entrarás TARDE y saldrás TARDE, el método más seguro para perder tu dinero.

Por tanto, considero fundamental tratar de aventurar lo que puede ocurrir, sin miedo a que luego las hemerotecas te desmientan, y, en mi caso, compartirlo con vosotros en lugar de guardarme esas conclusiones para mí.

Nacho dijo...

Hola, me refiero a hacer cambiar a la población. Creo que va siendo hora de admitir el fracaso del sistema, que llega a los mismos extremos que la República de Weimar. Ya sabemos el resultado: si pactas con tus enemigos, éstos te comen. Lo estamos viendo estos días. ¿Por qué ocurre eso? porque la población lo tolera sin rechistar.

Fran Raymol dijo...

Antes el Estado tenia trabajadores en sectores productivos: telecomunicaciones, eléctricas, navieras, en fin, todas esas empresas que con "la extrema derecha franquista" eran del Estado y de las que los socialistas iniciaron su privatización, que paradójico, ¿no?. Ahora en esas empresas donde antes un solo sueldo garantizaba a la supervivencia de una familia, se han externalizado, subcontratado, precarizados, han "ultramarizado" la atención al clientey chinificado la producción y el poco trabajo que dan aquí apenas da para salir de casa de papá y mamá y menos para fundar una familia con tu solo sueldo. La vivienda social franquista. Pero no nos quejemos que hay "competencia" y ya no hay "monopolios". Eso en España, en Europa Occidental, sín "tío Paco", antes y ahora era más o menos igual. Ahora el Estado, y sus 17 tentáculos, las comunidades autónomas, o sea los mini estados, tiene funcionarios no productivos, es decir, los de la ventanilla pura y dura, con el agravante efectivamente de que la mayoria de las cosas te les haces tú mismo por internet. Pero bueno ahora tenemos funcionarias del ministerio de igualdad y tendremos funcionarios del ministerio de la verdad. ¿Como hemos podido vivir sin eso?. Se trata de gente con estudios no demasiado prácticos que no quiere arriesgarse a montar su propia empresa y tampoco quiere trabajar con pico y pala, así que hay que montarle chiringuitos ideológicos como sea, que pa eso votan y te apoyan en las redes sociales. Mientras, los chinos y los pakistaníes se convierten en la nueva burguesía, porque trabajan y arriesgan, y los magrebíes tienen los hijos que nosotros no tenemos. No hago pronósticos, solo explico realidades.

Toni dijo...

Este comentario está dedicado a Ibo, cuando habla del error de apreciacion en el post del 2012 titulado la "Tormenta perfecta", realizado por el sr. administrador de este blog.

Bueno:
Primero: Ante el comentario de que si en ese post ejercía de pitoniso, he de afirmar que: Una de las funciones del historiador es intentar predecir el futuro referido a terminos generales, pues tal como dice un frontispicio de la carrera: " la historia se repite", esto lo sabe cualquier historiador que lo sea.
Y esto no es solo exclusivo de esta disciplina, también por ejemplo de los economistas que basándose en históricos económicos , cobran y mucho por por ejemplo hacer una previsión economica, o por definir el futuro económico de un territorio o de una empresa, tampoco existe ninguna asignatura de pitonisos en la facultad de económicas.

Segundo: En el post de "la tormenta perfecta", el sr. administrador esta sumamente acertado y yo en su día bastante deacuerdo con ese post. Pero ¿por qué no sucedió lo que se pronosticaba? Simplemente al señor Rajoy le soplaron por orden de Draghi,entre el 2012 y el 2017, la fantástica suma de mas o menos 600.000 millones de euros, que pasado a pesetas te pierdes en ceros. Esto fue para evitar y lo consiguió, lo que en ese post se anunciaba. Una banca rota economica del país, desde el estado hasta la empresa privada. Es decir, la tormenta perfecta que anunciba el post. Si criticas ese post por su incumplimiento te has dejado lo fundamental, que hasta entonces y saltandose todos los precedentes el BCE, no había hecho eso y a ese nivel. A cambio, Zapatero y sobre todo Rajoy, nos ha endeudado para generaciones, pasando la pelota a los siguientes gobiernos.

Tercero: En el principio del 2020, la deuda real ya estaba en ¡1.39 billones de euros! A esto se llego con zaptero que se gastó desde 2008 hasta el diciembre 2011 la friolera de 33.000 millones de € en deficit dejandolo en 66.000 millones. Entonces con la prima de riesgo disparada, llego el BCE a salvar a Rajoy y a la UE de paso, metiendole al margen de los mercados los mas de 600.000 millones, hubo años como el 2015 que compro el BCE mas de 100.000 millones.Con ese dinero se pudo evitar la banca rota, se pudo pagar pensiones, paro y evitar el derrumbe del sistema financiero al completo, osea la tormenta perfecta. Asi paso el tiempo y se llegó al verano del 2018, donde el BCE, viendo que España seguia demandando ingente cantidad de dinero, anuncio que en octubre compraría solo 50% de la deuda española y en enero del 2019 dejaría de comprar más deuda Española. Cosa que no sucedió pues el déficit español en vez de asustarse con la llegada de Pedro, el doctor, siguió en aumento, por lo que El BCE,donde dijo digo quiso decir Diego. Todo el 2019 se siguió comprando deuda llegando esa cifra de 1.39 billones reales. Esto suponía que antes de la pandemia, el asunto del 2012 de la tormenta perfecta era cuestión de tiempo.

Cuarto: Con la llegada de la pandemia, la cosa está en que, para este año 2020, el déficit alcanzará segun lo oficial 150.000 millones, yo que es cosa mia, digo que se irá a 220.000 millones. Es decir una burrada. Ahora, la cuestión está en que estamos ya, en manos de europa y europa puede hacer dos cosas. Una entrar a saco a lo griego y empezamos a hablar de bajadas de pensiones y sueldo publicos del 50% y venta de todo lo vendible, hoteles, empresas, puertos, servicios públicos, viviendas,etc. o lo mismo pero sin europa que se quitará del medio e intentará formar un euro en paralelo compuesto por Alemania, Francia y alguno más quitandose el lastre de un país fallido que es en lo que estamos y es precisamente lo que en este ultimo post escribe Jesus. Aclarar que el que vendría a comprarnos en lugar de Europa sería el FMI que es como atila que por donde pasa no deja crecer la hierba. Y así estamos.