viernes, diciembre 07, 2012

CONTROL DE CALIDAD


Bien, amigos. Estoy disfrutando del Puente, y tengo al niño por aquí rondando, así que por fuerza debo de ser breve... pero tengo unos minutillos para subir un post.

Como véis, desde aquí suelo hacer recomendaciones, y al parecer hay algunos de vosotros que incluso me concedéis credibilidad como para tenerlas en cuenta, lo que es para mí motivo de orgullo y satisfacción.

Pues bien, os voy a poner un ejemplo reciente de que, antes de que esas recomendaciones lleguen aquí, antes han debido de pasar un control de calidad, para que tengáis la garantía de que no os voy a vender bullshit.

Hace una semana me enteré de que un autor español había sacado un libro sobre un tema de la Segunda Guerra Mundial, lo cual me alegró mucho. Ya sabéis que, desde aquí, siempre que he podido he tratado de echar un cable a los autores españoles que se atreven a tocar este tema, un tema que hasta hace poco era patrimonio de los autores anglosajones.

Así que me puse de inmediato en contacto con este joven autor para que le dijera al departamento de prensa de su editorial que me mandasen un ejemplar, y luego concertar una entrevista para este blog y publicar la correspondiente reseña. Bien, al día siguiente (!) tenía el libro ya en mi casa, y me puse a leerlo...

Bien, tengo que deciros que con este libro he vivido una nueva experiencia. Aunque soy un gran lector, nunca me había encontrado con tener que dejar de leer un libro (en la página 154) al superar los límites de vergüenza ajena que un ser humano, en condiciones normales de temperatura y humedad, puede llegar a soportar.


Ya no hablo de los errores habituales que los autores solemos cometer. En mis libros podéis encontrar errores inexcusables, garrafales, incalificables e incluso catastróficos. Son esos errores que un lector advierte, te los hace llegar por mail, tú los lees y te ríes diciendo "eso es imposible"... pero buscas la página y la línea y, como el dinosaurio del cuento de Monterroso, ESTÁ ALLÍ. Has repasado el texto decenas veces, pero allí está, para vergüenza y escarnio... No os explico como se siente uno.

Así que soy muy indulgente, tal vez demasiado con esos errores, o con los ortotipográficos que presenta la edición "corregida". A mí me ha pasado varias veces de mandar un texto correcto y verlo después "corregido"... ¡con errores!

En este libro hay errores de estos tipos, pero no los tengo en cuenta. Lo que no me había encontrado hasta ahora era un libro escrito por una víctima de la LOGSE, como éste del que os estoy hablando. Escribir sin conocer el significado de las palabras, errores de puntuación, adjetivos utilizados incorrectamente, expresiones que significan lo contrario de lo que se pretende...


Tengo que deciros que esa impresión no fue sólo mía. Conforme iba leyendo, iba pidiendo una "segunda opinión" a algún amigo o familiar; sus reacciones hilarantes confirmaban mi diagnóstico.

Realmente, leer un libro así es una experiencia religiosa. Siento no poneros ningún ejemplo porque no deseo que se pueda identificar el libro en cuestión y que por mi culpa esa persona deje de vender algún ejemplar, ya que todo el mundo, incluidos los ágrafos, tienen derecho a ganarse la vida, y más en estos tiempos difíciles.

Y algunos dicen que no se tiene que reformar la educacion en España...



19 comentarios:

Mario Tenorio dijo...

¿Y cómo puede una editorial permitir tales desmanes? ¿Ha escrito Hitler sin "h"?

Saludos desde el Sur.

pedroboso dijo...

Ja,ja bueno, entiendo que no quieras delatar al autor ni señalar su obra para no perjudicarlo, pero el aviso se agradece... si me encuentro con una obra bélica en cuestión, me llama la atención, y veo que es de un escritor español novel... en fin, habrá que tener cuidado, je,je

Aparte de los fallos propios del autor, yo me pregunto, no falla tb la editorial al publicar tantos fallos?

isra dijo...

Casi podría disculpar errores bibliográficos y/o de documentación, al contrario de lo que se pueda pensar el exceso de información sobre determinados temas hace que haya mucha morralla y sea casi imposible separar el polvo de la paja, pero por lo que no paso es con las faltas ortográficas, con eso acaban con el idioma (y menos mal que hay correctores...).

¡¡Esos pronombre sin tildes!!, ¡¡esas cacofonías como "la arma"!! y lo peor de todo es, como señalas en cuanto a utilizar palabras que indican lo contrario de lo que se quiere decir, cuando el pedante de turno intenta complicarse la vida utilizando un lenguaje que se ve a la legua le queda grande, con lo sencillo que es llamar a las cosas por su nombre.

Reconozco que a veces me puede más el contenido que el continente y he comprado mierdas muy bien maquetadas, otras, como las tuyas, ya te lo comenté, son muy buenas y las portadas son espectaculares, por eso, aunque digas el pecado pero no el pecador dime al menos si tengo que tener cuidado con una portada espectacular.... aunque tratándose como dices de un tema muy concreto escrito por un español no será muy difícil identificar el truño.

Rodericus dijo...

Entiendo perfectamente que no quieras citar ni al autor, ni al titulo de marras, pero al menos, nos podrías aclarar en que consiste el "error de bulto".

Saludos.

nicolas161 dijo...

El problema de las editoriales de hoy en día es que tratan al libro como a un artículo de consumo, del mismo modo que a un pan o a una lata de conservas. La calidad de los escritos es lo que menos importa. Lo importante es que vendan. Suerte que todavía hay escritores como tú, Jesús, que se preocupan por la calidad de sus libros.

Jesús Hernández dijo...

Sí, Pedroboso, eso también me lo he preguntado, y eso que la editorial es relativamente importante. Supongo que con la crisis han prescindido de los correctores.

Bueno, como percibo curiosidad, y hasta he recibido mails exigiéndome que diga alguno de esos fallos, ahí van algunos, que espero que no sirvan por sí mismos para identificar la obra en cuestión.

Paso por alto el que -según el libro- alguien se pudiera alistar en las Waffen-SS ya en 1932, o que uno pueda "cabar" un agujero, eso también me puede pasar a mí.

Abrochénse los cinturores.

Pone "parecido abismal" para expresar un parecido notorio, ostensible o evidente.

Uso frecuente del inexistente verbo INFLINGIR (al menos, no he logrado encontrarlo en ninguno de mis diccionarios).

Pone "proferirle el beneplácito" por ganarse el beneplácito.

Pone "dejar kao a cualquiera" (supongo que se refiere a KO).

Dejar a un prisionero sin comer es "obligarle a hacer huelga de hambre" (¿?).

Los barracones de un campo de concentración son "cuarteles".

Las pieles humanas tatuadas, arrancadas para hacer lámparas, son después "bronceadas" en lugar de curtidas (por confusión al traducir el verbo inglés "tan", que tiene esas dos acepciones).

Y, ya para nota, el personal de las SS de un campo de concentración es la "tripulación" del campo (os lo juro).

Aviso; como sois muy listos, seguro que alguien acierta el libro, pero ese comentario no lo subiré (Mode Amon el Bueno: On).

Diego Solanas dijo...

Sé que no tiene que ver... pero aquí hay otra buena: acabo de ver en una noticia de "El Mundo" la traducción de "Blitzkrieg" por "Guerra Luminosa". Espero que el autor de marras no sea el mismo que ha escrito este artículo. http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/06/internacional/1354823954.html

Mario Tenorio dijo...

Estupendo todo. Es un auténtico crack del corta-pega y terrorista sin igual del lenguaje.

Admito que no menciones el nombre por no perjudicarlo. Pero, ¿y si alguno de nosotros cometemos el error de comprar un ejemplar de su libro? ¿A quién quieres más a papá o a mamá?

Chavales, ¡ya tenemos juego de investigación a lo Cluedo para el fin de semana!

Saludos desde el Sur

Javier dijo...

"Las pieles humanas tatuadas, arrancadas para hacer lámparas, son después "bronceadas" en lugar de curtidas (por confusión al traducir el verbo inglés "tan", que tiene esas dos acepciones)."

Pero si es español, ¿qué hace un traductor en medio de todo este embrollo?

Jesús Hernández dijo...

Porque el autor, español, ha traducido libremente del libro en inglés que tenía en sus manos.

pedroboso dijo...

Jesús me dejas sin palabras y al mismo tiempo muerto de risa, y espero que nadie se ofenda. Me ha gustado especialmente la del prisionero, ja,ja,ja!!

Mario, apuesto a que das con el enigmático libro... te dejo el Cluedo para ti y yo me paso a otro juego mítico de nuestra niñez, el Risk.

Saludos

Jesús Hernández dijo...

Bien, ya lo han acertado: el ganador es Ardacho, perrito piloto para él. Naturalmente, no he subido su comentario ;)

Jesús Hernández dijo...

Ah, y buenísimo lo de la guerra luminosa XD XD XD XD

Mario Tenorio dijo...

Pearl Harbour!!!!! 71años.

Saludos desde el Sur.

Ardacho dijo...

viva, viva!! he ganado :)

Nacho dijo...

Lo mejor del caso será cuando dentro de unas décadas algún estudiante haga un trabajo y tome como referencia este libro. El problema es que eso ya se viene haciendo con Hitler desde hace décadas, con la consiguiente perpetuación de errores.

Pero no vamos a negar que Jesús nos ha hecho pasar unos momentos divertidos. Admito que no he investigado al autor ni se quién es. De todas formas, tengo un sexto sentido con los libros incluso sin abrirlos.

Saludos a Jesús y sus lectores,

Jesús Hernández dijo...

Disculpa, Roelibros, no he subido tu comentario porque daba ya bastantes pistas.. ;)

Bala Perdida dijo...

Pues no se a vosotros, pero a mi me han entrado unas ganas abismales de leerlo.

Supongo que de lo de la entrevista nos olvidamos, verdad???

Jesús Hernández dijo...

Overlord: sí, es ese libro ;)