martes, mayo 23, 2017

ABRAHAM GANCWAJCH Y SU "GESTAPO JUDÍA"





Bien, amigos, buscando información para mi próximo libro, que si los dioses y el editor quiere se publicará este otoño, me he tropezado con un personaje que creo que merece una entrada en el blog.

De entre los judíos que colaboraron entusiásticamente con los nazis -que haberlos, hubo- destaca por méritos propios un nombre, aunque resulte impronunciable, el de Gancwajch. Aunque al lector probablemente no le diga nada, sí que le decía muchas cosas a los judíos del gueto de Varsovia.


El Grupo 13

Abraham Gancwajch nació en 1902 en Czestochowa, localidad cercana a Cracovia, considerada la capital espiritual de Polonia. Es paradójico que de ese centro de peregrinación católica del que emana tanta santidad surgiese un personaje tan abyecto como él.

De joven fue periodista en Lodz, para trasladarse después a Viena, en donde se dedicó también al periodismo. Antes de que los alemanes se anexionarán Austria, pudo regresar a Polonia. Allí se movería en círculos sionistas, en los que exhibiría sus habilidades oratorias.

Aquí lo teneís:




Poco después de la invasión alemana, Gancwajch ya comenzó a trabajar para el servicio de inteligencia de las SS, el SD (Sicherheitsdienst). Como líder del movimiento juvenil sionista Hashomer Hatzair, proporcionaba semanalmente informes a los alemanes.

En diciembre de 1940 creó en el gueto de Varsovia la red conocida informalmente como el Grupo 13, que por su colaboración con los nazis sería conocida como la “Gestapo judía”. El 13 tenía su origen en el número de la calle Leszno en el que tenía su sede. Este grupo reportaba directamente a la oficina de la Gestapo.

Este es un edificio del gueto de Varsovia que se ha mantenido sin restaurar, tal como estaba cuando lo visité en 2007:




Gancwajch estaba convencido de que los alemanes iban a ganar la guerra, por lo que hizo un llamamiento a los judíos de Varsovia para ponerse al servicio de los nazis como estrategia de supervivencia. Para convencerles llegó a editar panfletos en los que reclamaba esa colaboración. Lo que parecía ser un interés sincero por salvar la vida a los suyos no se correspondía con las actividades que Gancwajch llevaba a cabo en el gueto, más propias de un auténtico gangster.

Así, su red de colaboradores, al gozar de la protección de las autoridades germanas, se dedicaba a cobrar el impuesto revolucionario bajo amenazas y a hacer negocios en el floreciente mercado negro. El soborno, el chantaje y la extorsión era el pan de cada día para los muchachos de Gancwajch, quienes no dudaban en aprovecharse de la miseria en la que debían vivir los habitantes del gueto.

Al mismo tiempo, para cubrir las apariencias, ayudaba a los más pobres o trataba de ganarse el favor de artistas o personas con cierto ascendiente moral. También dotó a un hospital de ambulancias, pero en realidad utilizaba los vehículos para el contrabando. El Grupo 13 estaría integrado por entre 300 y 400 miembros, y actuaría como una fuerza parapolicial, utilizando una gorra con una cinta verde. Esta unidad llegaría a disponer de su propia prisión, en donde encerraban a los que no se plegaban a sus exigencias.

Aquí tenéis otra foto que hice al mismo edificio del gueto, con una perspectiva que permite ver el otro similar que había enfrente:



Gancwajch competía por el control del gueto con el Judenrat el consejo judío de gobierno del gueto-, a cuyo presidente, Adam Czerniakow, pretendía sustituir. Pero Gancwajch midió mal sus fuerzas. Los alemanes quizás consideraron que habían permitido demasiadas cosas a los muchachos del Grupo 13 y que algún día esa permisividad podía volvérseles en contra, por lo que optaron por reforzar al más fiable Judenrat de Czerniakow.


"La Antorcha"

Así, en julio de 1941, los alemanes decidieron acabar con las actividades del Grupo 13, pero sólo en el interior del gueto. A partir de entonces, Gancwajch y sus esbirros servirían a los intereses nazis en la parte “aria” de la ciudad, en donde había un buen número de refugiados judíos.

En esta fase de la colaboración, Gancwajch reconvertiría a sus hombres en un nuevo grupo, denominado Zagiew (“La Antorcha” en polaco). En este caso se trataba de una organización supuestamente clandestina que se infiltraría entre los grupos de refugiados para descubrir y delatar a los alemanes las redes de evasión que funcionaban dentro y fuera del gueto.

Como gesto de confianza en la labor del Zagiew, la Gestapo llegó a proporcionarles armas de fuego. Hay que destacar que este grupo colaboracionista funcionaba mientras se estaban produciendo las deportaciones a los campos de exterminio. Aun así, Gancwajch y sus hombres siguieron actuando al dictado de los alemanes.

Aquí tenéis este anodino cruce de calles, en el cual estaba el punto en el extremo norte del gueto en el que eran reunidos los judíos que iban a ser enviados a los campos, la Umschlagplatz:




El affaire del Hotel Polski

Realmente, resulta desconcertante ese panorama en el que vemos judíos colaborando de buena gana con los nazis o la Gestapo entregando armas a judíos. También despierta confusión un asunto en el que los alemanes utilizaron de forma instrumental a los hombres de Gancwajch, el conocido como affaire del Hotel Polski.

En 1942, los alemanes, ayudados por la red Zagiew, pusieron en marcha un plan por el que se comprometían a dejar salir de Polonia a los judíos que dispusieran de pasaportes o visados de países neutrales. Viendo una oportunidad para rescatar a los judíos que se encontraban confinados en los guetos, organizaciones judías de Suiza enviaron miles de esos documentos a Varsovia, la mayoría correspondientes a países sudamericanos, pero el plan no se llevó a cabo y los alemanes se quedaron con esos pasaportes, que en su mayoría estaban a nombre de personas que habían sido enviadas a los campos de exterminio.

En 1943, los colaboracionistas de Gancwajch comenzaron a vender los documentos entre los judíos ocultos en la parte “aria” de Varsovia que podían pagarlos. Las autoridades alemanas se comprometieron entonces a facilitar el intercambio de los judíos que estuvieran en posesión de esos documentos por prisioneros de guerra.


La Gestapo usó el histórico Hotel Polski (esta imagen ya no es mía, es de la Wikipedia), inaugurado en 1808, como centro de internamiento para esos judíos hasta que pudieran dejar Polonia. Unos 2.500 judíos, provistos de la documentación pertinente, acudieron a la llamada de los nazis, con la esperanza de poder escapar de aquel infierno.

Sin embargo, los países que supuestamente habían expedido esos pasaportes y visados no los reconocieron como auténticos y el plan se desmoronó. En mayo de 1943, una parte de los judíos refugiados en el Hotel Polski fueron enviados a Auschwitz. Dos meses después otros tuvieron como destino el campo de concentración de Bergen-Belsen, en Alemania, y el campo de internamiento de Vittel, en la Francia ocupada, a donde iban a parar los prisioneros de guerra que esperaban ser intercambiados.

El 15 de julio, unos 300 judíos internados en el Hotel fueron trasladados a la prisión de Pawiak, donde fueron ejecutados. Cuando los alemanes comprobaron que el plan había fracasado definitivamente, los judíos que esperaban en Vittel serían enviados también a Auschwitz.

Esto es lo que queda de la prisión de Pawiak, en una foto que tomé también en aquel viaje:




Saber si los alemanes estaban realmente dispuestos a intercambiar judíos por prisioneros de guerra o si, por el contrario, el affaire del Hotel Polski no era más que una trampa para cazar a los refugiados judíos y arrebatarles el dinero y las joyas que aún poseían sigue siendo una incógnita. En todo caso, los hombres del ínclito Gancwajch participaron activamente en la operación, tuviera el carácter que fuera, y, como siempre, consiguieron sacar tajada de la misma.

El Zagiew también fue utilizado por los alemanes para sabotear el Levantamiento del gueto de Varsovia, que estalló el 19 de marzo de 1943. Por todo ello, el principal grupo de resistencia, la Organización Judía de Combate, condenó a muerte a Gancwajch en ausencia por consumado traidor.


Final con incógnita

Se desconoce el final de Gancwajch. Se cree que fue asesinado en Varsovia en torno a abril de 1943, junto con su mujer y su hijo, pero nada se sabe de cierto. Probablemente fue ejecutado por algún grupo de resistentes judíos, o quizás en un ajuste de cuentas, o a manos de alguno de sus hombres, aunque no hay que descartar que fueran los alemanes los que decidieran hacerle desaparecer.

En todo caso, se había ganado tantos enemigos debido a su perfidia, felonía y carencia de cualquier escrúpulo que lo que no faltaron fueron candidatos para enviar a Gancwajch al encuentro de Yavhé.

2 comentarios:

Conde de Salisbury dijo...

Perdón por la expresión, pero joder, que asco de persona. Y mira que los tiempos daban para mucho "hdlgp".

Daniel Blasco dijo...

Para ver una versión cinematográfica de «hdlgp» basada en hechos reales recomiendo la recomendación de Jesús: Riphagen
http://es-la-guerra.blogspot.com.es/2017/02/riphagen-2016-una-pelicula-basada-en.html?m=1