miércoles, marzo 18, 2020

"VIDA OCULTA" (2019): LA PELI DE NAZIS DE TERRENCE MALICK QUE TE PARECERÁ UNA OBRA MAESTRA O UN TOSTÓN INFUMABLE




Bien, amigos, aquí estamos con una nueva recomendación fílmica. En este caso se trata de VIDA OCULTA (2019), dirigida por Terrence Malick.

A los que sois cinéfilos no hace falta que os presente a Malick, un director singular donde los haya, y los que no lo conozcáis basta que os diga que dirigió La delgada línea roja (1998). Yo recuerdo que la vi en su momento en el cine y me pareció una castaña; yo esperaba una película bélica y me encontré un pretencioso y vacío film que vertía sobre el incauto espectador kilos de filosofía de todo a cien.

Desde entonces, he realizado un esfuerzo por tratar de comprender el lenguaje cinematográfico y de aceptar las ideas que quieren transmitir los grandes directores. No sé si será por eso que este nuevo film de Malick me ha parecido una auténtica maravilla, y eso que los críticos la han vapuleado y que la respuesta del público ha sido bastante fría. Pero el cine es algo tan grande que una misma película puede ser para uno una obra maestra y para otro un despropósito.



Desde el punto de vista formal, la cinta merece un diez. Cada uno de los planos que la componen es magistral; la composición, la luz, las sombras, los colores, los movimientos de cámara, los travelling con la steadycam, el omnipresente gran angular, la ambientación... Desde el minuto uno el espectador se ve abrumado por el virtuosismo de un Malick en plena forma, que se nota que ha cuidado obsesivamente hasta el último detalle.

Malick refleja fielmente el mundo rural austríaco, las rutinas de sus habitantes, el paso de las estaciones, pero sobre todo la arrebatadora belleza de esas regiones alpinas. Consigue proporcionarte una experiencia inmersiva. Yo la he visto en la pantalla del ordenador, y ya me ha dejado impresionado; lástima no haberla visto en el cine.

Las imágenes, la banda sonora, los sonidos de la naturaleza... todo hace que te integres en la película, que formes parte de ella. Realmente, terminas con la sensación de que has estado viviendo en esa aldea austríaca.




¿Y la historia? Quizás aquí sea donde el film flaquea un poco. Está basado en la historia real de un objetor de conciencia alemán durante la Segunda Guerra Mundial, pero no os digo el nombre para que no lo busquéis y os enteréis antes de tiempo cómo acaba la película, como me ha pasado a mí.

Quizás Malick se ha concentrado tanto en los aspectos formales que ha descuidado un tanto la historia. Las motivaciones del protagonista para actuar como lo hace no acaban de verse justificadas. De hecho, no hay demasiados diálogos y los personajes apenas intercambian palabras, tenemos que imaginarnos lo que sienten mediante las expresiones de sus rostros -normalmente mostrando una gran congoja interior-, o de sus manos, o como interactúan con los objetos.

Pero creo que lo mejor es entrar en el juego de Malick y dejarse llevar, imaginando lo que pasa por sus cabezas en vez de que él nos lo dé todo masticado, como si fuera una película de Netflix.



En suma, Vida oculta me parece una obra de arte, que espero que algún día obtenga el reconocimiento que merece, aunque también entenderé al que no se sienta aludido por la propuesta de Malick y califique las casi tres horas de metraje de tostón infumable, como me pasó a mí con La delgada línea roja.

El cine personalísimo de Malick no es fácil, por lo que hay que acercarse a esta película, como digo, dejándose llevar, disfrutando de esos planos que te dejan literalmente con la boca abierta y tratando de descubrir el trasfondo de la historia por uno mismo. Si hacéis eso, no tengo duda de que Malick os proporcionará una experiencia tan gratificante como inolvidable.



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