miércoles, febrero 07, 2007

La Batalla del Ebro


Acabo de leer el libro LA BATALLA DEL EBRO. Este libro es fruto de un trabajo de investigación de varios historiadores, dentro del Taller de Proyectos de Patrimonio y Museología de la Universidad de Barcelona: A. Besolí, D. Gesalí, X. Hernández (no es pariente mío), D. Iñiguez y J.C. Luque.

Este libro fue editado el 2005 por Inédita y obtuvo un éxito de ventas, quizás ayudado porque incluía un CD-ROM con infografía de la batallas. Lo he leído ahora porque me ha llegado con la colección de RBA "Grandes Batallas", a la que estoy suscrito.

Pues bien, este libro es una muestra ideal para comprobar el nivel en el que se mueve actualmente la Universidad aquí en Cataluña (no sé en el resto de España). Yo pensaba encontrar un libro serio de historia y me he encontrado un panfleto de los que ya no se encuentran ni en los tenderetes callejeros de la CNT. Es una pena que una obra de investigación se convierta en una soflama destinada a convencer a los ya convencidos de que unos eran muy, muy, muy buenos y los otros eran muy, muy, muy, pero que requetemuy malos.

En la primera parte del libro se expone el trasfondo de la batalla. En ella sí que hay un trabajo de investigación, pero para buscar los adjetivos más ensalzadores hacia un bando y los más insultantes para el otro. Es antológico el intento de presentar los excesos que se dieron en la retaguardia republicana -y por extensión, en la Unión Soviética- como un intento ingenuo de superar el sistema de libertades democrático.

Estuve a punto de arrojar el libro a un contenedor, para que al menos sirviera para ser reciclado, pero, afortunadamente, cuando comienza el relato de la batalla se transforma progresivamente en un libro de historia más o menos interesante. Por ejemplo, explica que la célebre foto que ilustra esta entrada, la de los soldados republicanos atravesando el Ebro en Miravet, es posible que fuera un montaje fotográfico destinado a la propaganda, puesto que el río en ese tramo es mucho más profundo.

También argumenta convincentemente la ineptitud de Franco (en la foto inferior, durante la batalla) a la hora de plantear la respuesta a la ofensiva republicana, al querer convertir el choque en "un nuevo Verdún", demostrando que estaba anclado en las tácticas de la Primera Guerra Mundial cuando tenía ante sí la opción de poner en marcha la Blitzkrieg o guerra relámpago, pues contaba con los elementos para ello.

Pese a que el libro, en ese tramo, gana en crédito intelectual, es curioso ver que un campo de prisioneros puede ser un "campo de concentración" si hablamos de un bando o de un "campo de trabajo" si hablamos del otro.

Lo peor de todo esto no es el libro en sí. Cada autor es muy libre de ofrecer su propia visión del conflicto, y puede ser todo lo ideologizada que quieras, siempre y cuando no te llames a engaño. Lo grave es que esa arenga adquiera la forma de trabajo universitario de investigación (subvencionado), concediéndole así carta de objetividad, aunque no me extraña mucho visto el discurso dominante por aquí , y sus resultados.

7 comentarios:

Eduardo dijo...

Me alegra saber que tengo criterio propio, y que coincide con el tuyo... al menos en lo que a hechos objetivos se refiere (lo del gusto por las películas o novelas, está claro que no tanto...)

Fui totalmente incapaz de acabarme el libro. De hecho, no llegué ni a la página cien. Aunque mis ideales me acercan más a las posturas republicanas que a las rebeldes, espero que se traten los hechos con el mínimo de rigor indispensable, y lo que eso libro hace es un ensalzamiento del catalanismo y de las posturas izquierdistas durante la guerra que no tiene razón de ser en una pretendida "obra seria".

Después de un libro como "España en Llamas", de Josep Maria Solé i Sabaté y Joan Villarroya, ambos catalanes, que trata la guerra civil desde el aire con una precisión desgarradora y sin caer en maniqueismos, esperaba un poco más de otros autores.

Queda claro que los excesos por el bando rebelde fueron mayores que por el leal, pero eso no hace santos a ninguno de los contendientes, ya que quien asesina a una o a mil personas sigue siendo un asesino.

En resumen, que "emparedado" entre "Stalingrado" de Craig que lo precedió y "La campaña de Rusia de Clausewitz que lo sucedió, el único motivo por el que no tiré "La batalla del Ebro" por la ventana es porque pesa demasiado y podría descalabrar a alguien.

Marcos dijo...

Yo también coincido contigo, Jesús.
La cuestión es que me leo todo lo que cae en mis manos sobre la Batalla del Ebro porque es un episodio que me fascina. Tuve familiares directos en los dos bandos (aunque en unidades que no llegaron a coincidir en el mismo sector del frente, por suerte). Habitualmente me regalo una excursión por la zona, en la cual todavía se pueden encontrar vestigios de la batalla. ¡No imaginas lo que emociona recordar sobre el terreno esos trágicos días de crueles combates entre españoles! Quatre Camins, Coll del Coso, el Pico de las Viudas, Cota 705... En fin, lugares que estarán para siempre ligados a la historia bélica de nuestro país.
El libro al que te refieres lo leí hace aproximadamente un año y me pareció un auténtico panfleto muy en boga con lo que hoy está de moda en los círculos "intelectuales": el más descarado sectarismo y la recuperación PARCIAL de la memoria histórica. El otro día un amigo me dijo que parece se esté intentando ganar la guerra civil 70 años después. Cuánta razón tiene.
Pero aparte de la castaña en lo político, creo que de ese libro se pueden sacar cosas interesantes. Sobre todo, encontré algunos datos sobre fechas, combates, unidades y lugares que me han sido muy útiles para, sobre el terreno, ubicar ciertas acciones . Por otra parte, el trabajo sobre la guerra en el aire es muy detallado (aunque la mayor parte del relato está hilado a través de una única colección de archivos inédita hasta el momento).
Uno de los motivos por los que el libro me pareció inicialmente atractivo fue el CD que lo acompaña. Pero una vez cargado en el ordenador es un auténtico pufo puesto que ofrece poquísimas posibilidades.
Lo peor es que todo el libro está manchado por esa pegajosa y pestilente grasa de sectarismo político. Es una vergüenza que esta obra sea fruto de una investigación pretendidamente seria salida del entorno universitario y que para leerla tengas que pagar dos veces (porque está SUBVENCIONADA). En fin, yo creo que ya estoy inmunizado contra la epidemia.
Por último, una discrepancia sobre la torpeza de Franco. Piensa que en la bolsa de Gandesa estaba atrincherado lo mejor del Ejército Popular en Cataluña. Quizás falló en el cálculo y aniquilar material y moralmente a ese Ejército le costó más de lo que pensaba, pero luego la ofensiva sobre Cataluña fue un avance contínuo que encontró muy poca resistencia y que prácticamente significó el final de la Guerra.
Discusión interesante ¿verdad?
Saludos.

Render dijo...

Supongo que lo habréis leído, pero os recomiendo el de la Batalla del Ebro de Jorge M. Reverte. Resultan particularmente interesantes los partes de guerra de ambos bandos incluídos al final de cada capítulo.

Yo ahora simultaneo el de la Guerra Civil de Anthony Beevor y Banderas de nuestros padres (La batalla de Iwo Jima) de James Bradley. Dejo para cuando acabe uno de los dos (que será el de Bradley, porque el otro es como tres veces más grueso) el dela Guerra Civil de Paul Preston.

Por cierto, ¿alguno habéis leído el de la Batalla de Madrid de Jorge M. Reverte?

Marcos dijo...

Buena recomendación, Render, el libro de Reverte es bastante mejor. No está tan posicionado políticamente y refleja muy bien la tragedia que significó la Batalla del Ebro para los dos bandos. Para ello intercala en el relato numerosos testimonios de combatientes de los dos ejércitos que impregnan la narración del drama humano que hay detrás de toda guerra.
Aunque las simpatías del autor por el bando republicano son incuestionables, cuenta los hechos con objetividad, elegancia y sensibilidad. Me atrevería a decir que, en ocasiones, incluso con ternura. Y deja constancia de atrocidades y heroísmos en los dos bandos. Reverte es de la opinión que Franco fue estratégicamente torpe puesto que se empecinó en conquistar la bolsa de Gandesa palmo a palmo cuando podría haber optado por otras soluciones que hubieran evitado una batalla de desgaste tan cruenta. No obstante, y aunque no lo dice directamente, de su relato de los hechos se desprende que el paso del Ebro por el Ejército Popular de la República fue una operación audaz y valiente, pero cuyos objetivos militares finales eran muy poco factibles y su única utilidad real fue la de ganar tiempo con la esperanza que las democracias europeas iniciaran una guerra contra los totalitarismos que salvara a la República. La ofensiva del Ebro lanzó al combate a miles de jóvenes (entre ellos la Quinta del Biberón) que pagaron con sus vidas los 115 días que el ejército franquista tardó en rechazarla y continuar su avance hacia Cataluña.
No he leído La Batalla de Madrid, aunque sí La Caída de Cataluña, del mismo autor, y me pareció otra obra excelente, en la misma línea que La Batalla del Ebro.
Saludos.

Render1939 dijo...

¡La caída de Cataluña! Es el libro de la trilogía de Reverte que no recordaba, muchas gracias Marcos.

Me voy a permitir hacer otra recomendación que olvidé imperdonablemente el otro día: Una Historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie, de Juan Eslava Galán. Breve, ameno, bien escrito y bastante objetivo.

Saludos.

David L dijo...

No he tenido oprtunidad de leer este libro sobre la Batalla del Ebro, de hecho he estado en más de una ocasión tentado a comprarlo, pero al final no me he decidido.

Sí que he podido leer los dos de Reverte referidos a la Batalla del Ebro y a la de Madrid..¿qué puedo decir de ellos? pues que me encantaron. Si tengo que calificarlos de alguna manera lo haría con una sola palabara: entretenidos. Reverte, combina los testimonios personales con el relato de la batalla y, de esta manera hace de su lectura un rato muy agradable.

De todas formas, para los que esten interesados en un libro más puramente militar hay que ir a leer a Martínez Bande, creo que en su estilo no ha sido superado actualmente por ningún otro historiador militar.

Un saludo.

sergio carranza dijo...

Me gustaria que alguien, posiblemente Marcos, me recomendara una excusion en la zona donde se desarrollo la batalla del Ebro. Quisiera pasar unos tres o cuatro dias viendo in situ las zonas donde tuvo lugar la contienda. Puesto que no es mucho tiempo, agradeceria consejos precisos sobre donde ir.

Muchas Gracias a todos!