domingo, febrero 28, 2010

Entrevista a Alvaro Lozano


Bueno, como sabéis, Alvaro Lozano, el autor de varios libros indispensables como Operación Barbarroja, Kursk o La Alemania Nazi, ha sacado nuevo libro, EL HOLOCAUSTO Y LA CULTURA DE MASAS. Aunque es un "librito" por su tamaño y extensión, es un ensayo brillante, esclarecedor y sobre todo valiente, sobre un tema tan delicado como el del Holocausto.



En la próxima entrada os daré mi opinión sobre lo que Alvaro plantea en su ensayo, pero aqui tenéis la entrevista que le han hecho nuestros reporteros de ¡Es la Guerra!.

¿Qué te motivó a escribir este libro?

El objetivo central de la obra es explicar (de forma muy concisa, dadas las características de la colección –Melusina, SIC-), la situación actual de la representación del Holocausto. El campo de Auschwitz y la película de Spielberg me parecieron especialmente representativos. En la actualidad, existen dos demandas concretas del público respecto a las representaciones del pasado y, muy en particular, del Holocausto.

La primera es una exigencia de historias “humanas” que incluyan el triunfo final de la voluntad y la determinación. La segunda es la búsqueda de autenticidad, la de encontrar una historia que “realmente” sucediera, aunque narrada de acuerdo con códigos del cine de masas. En realidad, existe una contradicción obvia entre estas dos exigencias, pues las historias auténticas casi nunca sucedieron de acuerdo con las normas de las representaciones convencionales y rara vez se saldaron con el triunfo del bien sobre el mal.




¿Crees que tu visión de Auschwitz como un “parque temático del Holocausto” puede acarrearte críticas?

Las críticas siempre son inevitables en un tema tan delicado como el Holocausto. A pesar de todo, considero que la obra se aleja de cualquier planteamiento revisionista o negacionista. En realidad, mi tesis sobre Auschwitz es que ha sido reconstruido para el “consumo” de los turistas y que no es el que encontraron los aliados en 1945. Hasta el historiador judío Yaffa Erlich ha señalado con gran preocupación que: “No hay mejor negocio que el negocio del Holocausto”. Por otro lado, existe el peligro de que si dejamos que las reliquias sirvan para elaborarnos el recuerdo, esos objetos requerirán una conservación que, a la postre, les roba su autenticidad. Si para probar la existencia de las cámaras de gas necesitamos de esas reliquias, debido a las técnicas de conservación, corremos el peligro de que la memoria del Holocausto sea un mero souvenir “ersatz” creado exclusivamente para el “consumo” de los turistas.

Al pasear por el “Auschwitz turístico”, no vemos un pasado cuidado para el presente. No experimentamos el pasado como era, sino un pasado que ha sido recreado artificialmente para el consumo de masas. El resultado es que, cuanto más grande es la manipulación, más grande es el efecto y los ingresos. Cuanto más nos alejemos de la preservación auténtica, tanto más caemos en el entretenimiento más puro y, posteriormente, en el terreno de la imaginería. Sin quererlo, ingresamos en un “parque temático del Holocausto”, más que a un auténtico campo de concentración en el que decenas de miles de personas fueron asesinadas sin piedad.




¿Por qué elegiste dedicar un capítulo a La Lista de Schindler?

El hecho de que millones de personas que han visto La Lista de Schindler tuvieran poco conocimiento previo (o posterior) sobre el Holocausto hace que ésta se haya convertido en la única fuente de información sobre el Holocausto. Limitándose a una historia singular, cuyo poder radica en su supuesta  “autenticidad” y considerando la ignorancia de muchos de los espectadores sobre el contexto histórico en el que tuvo lugar, la película distorsiona la “realidad” del Holocausto, o al menos, deja fuera muchas otras “realidades”, en particular, la más común de todas: el asesinato masivo a nivel industrial. El mal que muestra la película de Spielberg es un mal con el que es posible convivir a través de perseverancia, fuerza de voluntad y determinación. Esto resulta perturbador porque los millones de personas que fallecieron tenían la misma voluntad y la misma perseverancia, y no eran en modo alguno inferiores y, sin embargo, murieron de la manera más abyecta.

La idea de la supervivencia a través de la habilidad personal no debería tener cabida en la  reconstrucción histórica del Holocausto. Es una idea tan perniciosa como la contraria, es decir, que los peores sobrevivieron, mientras que los mejores sucumbieron. En la película de Spielberg, un hecho relativamente menor y extraordinario, se ha transformado en una representación paradigmática de la historia en su conjunto, destruyendo o, al menos, desdeñando el hecho de que en el Holocausto “real”, la mayoría de los judíos murieron, muchos alemanes colaboraron con los verdugos, la mayor parte de las víctimas enviadas a las cámaras de gas fueron gaseadas y la mayoría de los supervivientes no alcanzaron sin dificultades el paraíso en Palestina, sino que llegaron porque no tenían lugar alguno donde ir. Otras permanecieron en Europa, o emigraron a Estados Unidos.
 
¿Cómo debe ser representado entonces el Holocausto?

En realidad, en mi opinión es que el Holocausto no debe ser representado sino repensado desde la perspectiva histórica. No es material para una serie estadounidense. Las historias de aquellos que sobrevivieron distorsionan el pasado, no porque no sean auténticas (dejando de lado el tema de la fragilidad de la memoria personal), sino debido a que excluyen las historias de los fallecidos, que fueron la gran mayoría, no porque no desearan ser salvados, sino por una combinación de circunstancias en las que las habilidades personales y la voluntad a penas jugaron un papel destacado, y en las que la suerte tuvo una enorme influencia. De hecho, ninguna representación del Holocausto puede superar el problema de la familiaridad de la audiencia con la violencia gráfica de las películas de Hollywood, con la subsiguiente disminución del impacto de estas películas que emplean las mismas técnicas que películas como, por ejemplo, Harry el Sucio.

En esas condiciones, a lo mejor resulta necesario abandonar los intentos de representar la brutalidad del Holocausto, enfocándose, tal vez, en sus aspectos burocráticos, como en la película La Solución Final sobre Wannsee, o investigando medios de representar el auténtico elemento único del Holocausto, es decir, el asesinato masivo de seres humanos en las cámaras de gas. El hecho de que los que desean relativizar el Holocausto (o negarlo) ataquen precisamente ese aspecto del genocidio de los judíos es la prueba innegable de su centralidad en cualquier representación del acontecimiento. La escena de las duchas (que resultan ser lo que parecen) en La Lista de Schindler, resulta un ejemplo evidente de los límites entre lo que debe y no debe ser representado en la pantalla.




¿Son los documentales la solución?

Tampoco considero que los documentales sean la respuesta pues crean una ilusión aún mayor de representar el pasado como "era realmente" y, supuestamente, mejoran películas "auténticas" sobre el tema. El problema del material documental sobre el Holocausto es que las circunstancias en las que se rodaron, socavan su valor como evidencia "objetiva". Una película rodada por una unidad de propaganda de la Wehrmacht no puede ser considerada como una representación objetiva del suceso. Las imágenes rodadas por los nazis estaban destinadas a presentar a las víctimas del régimen como los subhumanos de los que hablaba la propaganda nazi. Intentaban  confirmar los argumentos de los líderes nazis para crear miedo, terror, desprecio, en ningún caso la empatía del público alemán. De la misma forma, las películas de aficionados también reflejan los prejuicios, la curiosidad morbosa y el distanciamiento de las víctimas, característicos del personal alemán en Europa del este y la URSS , es decir, que como las víctimas tenían una apariencia de "subhumanos", merecían ser tratadas como tales.

De hecho, en muchos casos, dado que fue producido para fines políticos, propagandísticos o políticos, el material contemporáneo puede ser más sesgado, así como más peligroso, precisamente porque esconde una representación "auténtica" de la "realidad". Por ello, los documentales pueden tener el efecto adverso de desensibilizar, e incluso de embrutecer a los espectadores, haciéndoles emocionalmente cómplices de los crímenes al obligarles a ver a las víctimas a través de los ojos de los verdugos.

Para concluir, explícanos, Alvaro, tus próximos proyectos.

Mi próximo proyecto es una obra similar a la de La Alemania Nazi (1933-1945) (Marcial Pons, 2008) sobre el fascismo italiano (que aparecerá en otoño con Marcial Pons). Posteriormente, publicaré una obra sobre el estalinismo, con el mismo modelo temático (y espero que ameno) que he seguido hasta ahora e incluyendo también los debates históricos. Con esa obra cerraré una especie de trilogía sobre los “totalitarismos” europeos de entreguerras. Entre tanto, espero tener tiempo también de publicar un proyecto sobre la segunda guerra mundial en el que estoy trabajando con un planteamiento novedoso y concluir otro sobre  la Gran Guerra.

Muchas gracias Jesús por la entrevista, y a todos los seguidores de este magnifico blog.

Gracias a ti, Alvaro, y mucha suerte con tu nuevo libro.

27 comentarios:

Mario Tenorio dijo...

Hola a todos:
Muy buena entrevista e interesante libro, según parece.
Todo se desvirtúa con el paso del tiempo, máxime, cuando genera un negocio alrededor de ello. En cuanto a Auschwitz, a mí personalmente, no me importa si se ha reconstruido una zona deteriorada, lo importante es el lugar, la atmósfera, la presencia de todos los que murieron o se salvaron porque nunca se fueron en realidad de allí, porque nunca pudieron olvidar lo que sufrieron en ese lugar. Simplemente pisar su suelo y mirar su cielo debería bastarme. Realmente os envidio a los que habéis tenido la oportunidad de haber viajado allá. Que nadie se tome lo que he escrito como una frikada, porque no lo es.
Saludos desde el sur.

pedroboso dijo...

Ya comenté en un post anterior, que tuve la suerte de visitar Auschwitz en 2007. Desde luego no me parece un parque temático, ni un reclamo para turistas, de hecho la entrada es gratutita. Me parece más bien un lugar de reflexión y aprendizaje para futuras generaciones, para que un futuro esto no vuelva a ocurrir. Por cierto hablando de las cámaras de gas... NO existen actualmente en el campo, fueron dinamitadas por los nazis y sólo quedan ruinas y cascotes. Se conservan bien los barracones, torretas y las vías del tren.

Cambiando de tema, hoy he terminado de leer el libro "Yo crei en Hitler". Son las memorias de Baldur Von Schirach, fundador y jefe de las Juventudes Hitlerianas (Hitler Jugend) y Gauleiter de Viena. Las escribió durante su cautiverio (20 años)en Spandau, al igual que hicieron Speer o Dönitz.

Las memorias son apasionantes y magníficas. Desgrana la época de la República de Weimar, el momento en que conoció a Hitler con 17 años, la toma de poder y luchas legislativas para alcanzarlo. Pasa un poco de puntillas por lo que fue el conflicto armado y termina con el proceso de Nuremberg y la reclusión en Spandau. Repleto de anécdotas, hechos, diálogos e impresiones que tenía sobre infinidad de personajes del III Reich.

Más que recomendable. Lo malo es que yo tengo una edición de 1968, del editor Luis de Caralt, Barcelona (seguro que JH conoce la editorial) y no se si habrá sido objeto de una reedición posterior, pero lo dudo. En fin, si alguien tiene oportunidad de leerlo, creo que le gustará.

Saludos a todos.

Jesús Hernández dijo...

Como medida ahuyenta-trolls, de manera provisional los comentarios serán moderados antes de su publicación, lo que puede provocar algún retraso, os agradezco vuestra comprensión.

Jesús Hernández dijo...

Pedroboso, no sabía que las memorias de Von Schirach estaban en español, gracias por el aviso. Caralt está reeditando esporádicamente alguno de sus excelentes títulos, así que a ver si hay suerte y reeditan éste, que tiene una pinta extraordinaria.

Likuid dijo...

Habrá que leerlo...

Por cierto, mira que os gusta la gresca, a unos y otros.

Franz von Steigenburg dijo...

Hola a todos:

Acabo de encontrar en Internet el libro "yo crei en Hitler" al modico precio de 90 Euros.

Un saludo

Mario Tenorio dijo...

Hola a todos:
pedroboso, tu siempre leyendo libros con estilo, como buen bibliófilo que eres. Lo anoto en mi libreta de "ignorancias editoriales". Gracias amigo sureño.

JH, espero que la moderación pase pronto, me siento como en el Guantánamo de los comentarios. Ya sabes, cosas de la "camarilla de aplaudidores" tuyos, jeje.

Likuid, una vez, propusiste un blog alternativo. Pues ya tengo el título:
¡Es la Gresca! LOL

Saludos desde el sur.

Salu

Jesús Hernández dijo...

Disculpa, Mario y los demás, para mí es muy desagradable colocar un filtro, pero es que no me da la gana que mis detractores aprovechen el altavoz de este blog, con una media de 900 visitas diarias, para lanzar sus ataques.

Que monten ellos un blog anti-Jesús Hernández y allí se desfoguen, pero con mi blog que no cuenten.

De todos modos, doy por matado el tema, y centrémonos en el excelente libro de Alvaro, que creo que da mucho juego (yo me lo he leído dos veces y creo que aún le echaré otra vuelta).

Jabo dijo...

Visité Auschwitz hace un tiempo y tampoco lo considero una "atracción", pero sí me quedo con la duda de ¿como plantearía Alvaro Lozano dicho campo de exterminio?

Saludos.

pedroboso dijo...

JH, una media de 900 visitas diarias a tu blog? Un éxito sin duda. Son muchos seguidores, aunque muchos no se deciden a participar. Desde aquí ánimo a todos. Desde luego te entiendo en tus nuevas medidas anti-troll, el blog es tuyo y mandas tu, guste o no. Nadie está obligado a leerlo o seguirlo.

JH , pues si, el libro es extraordinario y su lectura es muy amena y ágil... Hombre al precio que nos comenta Franz Von.. 90 eurazos, es un poco caro. Yo lo conseguí por uno de mis vendedores ahbituales por 30 euros. De 1968 y como nuevo.

Mario un abrazo.

Bueno me despido con el téxto final del libro de Schirach. El libro termina así: "El día 1 de octubre de 1966 se abrieron para los presos número 5 y número 1 - Albert Speer y yo - las puertas de la cárcel de Spandau. Rudolf Hess había tenido razón: los aliados no nos habían hecho gracia de un sólo día de nuestra reclusión.
Hess, el número 7, de setenta y tres años de edad, quedó allá. Preso solitarioen una cárcel con seiscientas celdas vacías, custodiado por cincuenta guardianes y un batallón de soldados. Pocos días antes de mi liberación, me dijo:
- Moriré en Spandau, Schrirach. Los rusos así lo desean. No están convencidos todavía de que sólo quería la paz cuando volé a Inglaterra.
¿Tendrá razón? ¿Seguirá siendo sustituto hasta el postrer instante?"

Saludos a todos!

Jesús Hernández dijo...

Puntualizo, Pedroboso: Son unas 900 visitas diarias, pero los visitantes habituales son entre 600 y 700, es decir, que algunos repiten visita, unos datos que se pueden comprobar pinchando en el banner Top II Guerra Mundial de la página principal del blog.

pedroboso dijo...

JH te reitero nuevamente mi enhorabuena por tu blog.

Al hilo de mi anterior comentario se me olvido decir: Finalmente Hess tuvo razón en sus palabras a Schirach en 1966. Como todos sabeis Hess estuvo preso en Spandau hasta su muerte en 1987 a la edad de 93 años. Fueron vanos todos los intentos que por razones humanitarias se llevaron a cabo por diferentes organismos y personalidades, para lograr su excarcelación. Siempre encontraron la férrea oposición británica y soviética. La versión oficial es que en 1987 y tras llevar más de 45 años preso, Hess se suicidó ahorcándose. Unos hablan de suicidio y otros de asesinato, es un hecho que aún hoy arroja más sombras que luces...

Nacho dijo...

Hace un tiempo Norman Finkelstein escribió un libro llamado "La industria del holocausto" que me resultó muy ilustrativo e interesante. Habrá que leer el libro de Álvaro Lozano, escritor a quien tengo el gusto de seguir. Por lo menos ha tenido la valentia de no escribir un libro sobre el holocausto al uso. Yo solo he visitado un campo de concentración, Dachau. Personalmente creo que el holocausto se ha industrializado y politizado tanto que han logrado que pierda su verdadero significado. Jesus, enhorabuena por la entrevista. Se agradece encontrar entrevistas en blogs, que no es muy habitual, dado el egocentrismo de muchos blogueros.

Jesús Hernández dijo...

Jaja, Nacho, me has "pisado" el comentario sobre el libro de Alvaro que iba a hacer en la próxima entrada, iba a hacer referencia a ese libro, el de la industria del Holocausto, que es muy esclarecedor, así que la has resumido muy bien...

Franz von Steigenburg dijo...

Hola a todos:

Por desgracia en el mundo en que vivimos o entra el mercado para sacar beneficios del horror o se olvida. Si queremos que el holocausto perdure en la memoria colectiva como la actuación humana mas ignominiosa y detestable de cuantas han ocurrido, debemos soportar los excesos e imprecisiones con la que la industria del entretenimiento nos obsequia.

Un saludo

Jesús Hernández dijo...

Por cierto, muy interesantes las declaraciones de ese gran actor llamado Willy Toledo en las que asegura que los disidentes cubanos "son terroristas" y que el preso que ha muerto de huelga de hambre era un "preso común"; te proporcionan otra visión de la realidad...

Así pues, me he apuntado al grupo de facebook WILLY TOLEDO VETE A CUBA, que es en donde le gustará estar.

Gándara dijo...

Yo estuve en Auschwitz dos días, uno fue un lunes y no tuve ningún problema, tenía básicamente todo el campo entero para mí. Y también fui el día anterior, un domingo y tengo que decir que efectivamente aquello parecía PORT AVENTURA...

Para entrar a la única cámara de gas que quedaba en pie tenias que entrar siguiendo una pequeña cola sin poder pararte para que la gente siguiese entrando. No estaba permitido fotografiar dentro de los barracones (pero a la salida bien te vendían el libro con las fotos que no puedes hacer dentro) incluso conozco gente que pagó unos zlotys a su guía para que les dejaran hacer fotos.

Caminando por Cracovia sólo veías centenares de carteles de tours turísticos para ir a las minas de sal y para ir a Auschwitz. Coincido con Álvaro Lozano en la masificación turística de este campo de concentración. Pero en cuanto a la falta de objetividad en el material gráfico de investigación de la época, me parece lógico, pero cada uno es mayor para sacar sus conclusiones.

Lo cual me lleva a comentar la poca objetividad que me encontré hace poco cuando intentaba ver un documental del Nat Geografic sobre un reciente album de fotos de Auschwitz que había descubierto en el que salían fotos personales de los oficiales y demás personal del campo divirtiéndose al aire libre, tocando el acordeón... Y digo que intentaba verlo porque a los 10 minutos tuve que quitarlo de la vergüenza que me daba. Las declaraciones de los historiadores eran del tipo "aquí vemos a un asesino de sangre fría -posiblemente la reencarnación del diablo- divirtiendose después de haber gaseado unos cuantos judios... En fin, el cuento de siempre

Mario Tenorio dijo...

Hola a todos:

JH, no sé por qué dices cosas malvadas sobre ese actor cumbre de la cinematografía española. Es un tipo al que todos debemos respetar por muchísimas razones, sobre todo porque vive honradamente de proyectos subvencionados por el pueblo, no revolucionario, pero pueblo al fin al cabo español. Yo tengo que confiar ciegamente en esa estrella del firmamento actoral español ya que rebosa sabiduría por todo los costados y seguramente tiene razón y el cubano era un terrorista que intentaba socavar el enraizado régimen democrático -de toda la vida- , que con Fidel Castro al frente ha llevado a Cuba a la cúspide del bienestar social y económico . Un ejemplo en el que, como dice el docto actorazo Willy Toledo, debemos seguir para conseguir un país como Cuba. ¡Viva la Revolución! .
Creamos al plantel de fenomenales actores, cantantes y algún deportista de la ceja y la progresía que nos invitan a ver en Cuba el modelo de gobierno al que debemos aspirar.
Por ello, y desde este blog, propongo que pidamos a la Audiencia Nacional que mediante acusación particular nos permitan personarnos y hacer realidad un justo -yo diría justísimo- sueño de ese grupo de seres que nos alegran la vida con sus interpretaciones y canciones, bellas donde las halla, y sean sentados en el banquillo acusados de apología del terrorísmo y cumplan la sentencia a la que, no me cabe duda serán condenados (perdón premiados), con una estancia muy larga en unas de las magníficas instalaciones penitenciarias que para tal uso dispone el gobierno revolucionario . Podrán disfrutar del sol que entra por esos ventanales de veinte por veinte centímetros aproximadamente y sin coste alguno, sentir en su piel cualquiera de los efectivos programas educacionales -que algunos fascistas (entiéndase personas no perteneciente a la progresía) llaman “torturas”- y que conducen a modelar el espíritu y el cuerpo en las formas y texturas adecuadas para conseguir fundir un nuevo ciudadano de la Revolución .
Saludos desde el sur.

Ludovica dijo...

Willy Toledo es un ignorante.

lbo dijo...

Interesante entrevista pero creo que se está abusando con querer comparar cualquier cosa con un parque temático y sobre los efectos del turismo de masas para alertar acerca de la banalización. Todos llevamos años oyendolo para cualquier cosa (por ejemplo es muy habitual comparar cualquier centro de ciudad histórica con un parque temático).

La gestión de flujos turísticos, si es que los hubiera en un sitio como Auschwitz, se presta a encontrar paralelismos con lo que pasó ahí en su momento... pero creo que el parque temático está, en este caso, más en los ojos del que mira que en la realidad exterior.

Sería censurable por ejemplo que se hicieran reformas en Auschwitz para captar más público, o para que éste circulase mejor o que las visitas se centrasen en temas sensacionalistas (como el de las pocas fugas que hubieron).

Ya damos por sentado que para conservar un sitio hay que ir renovando sus materiales pero esto no tiene porque suponer una "recreación artificial" si se respeta el referente.

Dicho esto, creo que el riesgo de banalización existe. En el tema de la mercantilización posiblemente es donde haya más que objetar. Por ejemplo en la tienda del Museo de Historia del Holocausto de Jerusalen se pueden encontrar todo tipo de objetos souvenir, muchos de ellos sin relación con el Holocausto sino con Israel (aunque uno y otro se traten de relacionar muy directamente). Por ejemplo, hay camisetas de apoyo a las fuerzas armadas israelíes con esloganes irónicos como éste: “don’t worry America, Israel stands with you”).

Humberto dijo...

Jesús, enhorabuena por el éxito de tu blog y por la entrevista a Álvaro Lozano.

¿Así que nuestros comentarios los leen entre 600 y 700 personas? ¡Joé...! Os imagináis poniéndolos a todos en un auditorio...

¡¡¡Ya tenemos nuestro minuto de gloria!!!

Bueno en serio, que habrá que seguir de cerca a Álvaro. No he leído nada de él pero lo apunto en mi agenda.

Respecto a lo que decís del negocio del Holocausto, no tengo una opinión formada, pues no he visitado ningún campo de exterminio, pero en un principio, parece que la industria del cine es bastante respetuosa con la memoria.

No me parece del todo mal como se plantea el tema en términos generales.

Es por esta visión que tengo, que todavía se me hace más interesante leer a Álvaro y vuestras opiniones.

Un saludo a todos.

Sendo dijo...

Hola a todos y enhorabuena por el blog. Aunque me cuento entre los centenares que visitamos la página, no suelo opinar. Hace 5 años estuve en Berlín. Visité el nuevo monumento al holocausto y me dejó un poco indiferente. En cambio, en el museo de la ciencia y la técnica de Berlin hay un pequeño vagón de carga por el que debes pasar para acceder a otra sala de ferrocarriles. Ese vagón es similar a los que utilizaron para llevar personas hacia los campos de exterminio. Una senzilla placa identificativa y un par de fotografías históricas. Bien, pues la sensación dentro de ese vagón me aportó más emociones que no el faraónico recordatorio en la Postdamerplatz. Quiero decir que si para explicar el holocausto necesitamos de grandes mausoleos, espectaculares puestas en escena y leyendas heróicas, algo no funciona. La realidad acostumbra a ser mucho más sencilla y a la vez más aterradora que la ficción.

pedroboso dijo...

Gándara, si me lo permites, tengo
que corregirte. En Auschwitz NO queda ninguna cámara de gas en pie. Lo que viste (yo tb estuve) es una zona cubierta, con suelos y paredes de baldosas, como si fuera una gran sauna, donde a los presos se les desnudaba y desparasitaba, y muchas veces recibían "chorros" de agua helada a presión para lavarlos. Supongo que posteriormente, muchos de ellos acabarían en las cámaras de gas. Me fijé, y no existen tuberías de duchas ni en techo ni en paredes, ninguna clase de conducto.

Sí es cierto que está prohibido fotografiar dentro del campo. Yo fui un martes o miercoles, no recuerdo, y tenía el campo para mi solo. Apenas hay vigilancia. Hice todas las fotos que me dio la gana y más.

Tb es cierto que a la entrada de Birkenau, hay una pequeña tienda con todo el merchandising que quieras, fotos, postales, camisetas, dvds, etc.

La visita a las minas de sal, tb es recomendable, aunque no tiene que ver nada con 2GM.

Acerca de abreviaturas: NO confundir HJ (Hitler Jugend) con JH (Jesús Hernández), je, je..

Lo del hipócrita de Willy Toledo, sin comentarios, el ya se descalifica asímismo con sus palabras. Si no le gusta Cuba, tb lo podemos enviar a Venezuela con Hugo Chávez, otro héroe de la democracia y libertad.

Gándara un saludo y tb a todos los seguidores del blog.

Nacho dijo...

Pedroboso, supongo que lo que vienen denunciando muchos es esa sensación de parque temático que han adquirido muchos campos de concentración. Si vas a París es muy probable que visites Disney. Si vas a Benidorm Terra Mitica. Y si vas a Polonia dudo mucho que no visites Auschwitz. Con lo que se ha conseguido esa mercantilización del horror. Por mucho que sea gratis (faltaría más) el turismo también deja mucho dinero indirectamente.

Por cierto, me estoy imaginando hacer un viaje 2GM con muchos de los visitantes de este blog y de otros similares. Seríamos dignos de grabarnos para un programa de televisión. Y que conste que estaría bien, porque cuando viajas con los amigos te dejan poco margen para el "freakismo" 2GM. Saludos.

Mario Tenorio dijo...

Nacho, ¡¡¡me apunto!!!

Saludos desde el sur.

isra dijo...

Me uno a la expedición!!!
Saludos

Mario Tenorio dijo...

Bueno, he escuchado esta tarde esta entrevista al insigne actor Willy Toledo.
Saludos desde el sur.