miércoles, enero 09, 2013

"PATRIOTS"; FRIKADA INFUMABLE O LIBRO DE CABECERA



Bien, como os dije, estaba leyendo el libro PATRIOTS (Patriotas en español), del gurú survivalista norteamericano JAMES WESLEY RAWLES.

Pues ya lo he terminado, y la verdad es que me ha gustado mucho. Aunque también dicen que un millón de moscas no pueden equivocarse, el libro tiene un éxito grande y sostenido en USA, es lo que se llama un long seller. Para los survivalistas o preppers, éste es su libro de cabecera. Así que, como tengo una gran curiosidad intelectual, decidí hincarle el diente; además, contaba con la recomendación de dos personas que ya se lo habían leído en inglés.


Pues bien, tal como pongo en la crítica que he subido a Amazon, en la portada de este libro deberían advertir que no se trata de una novela al uso. El que se espere una novela de ciencia ficción sobre un futuro apocalíptico se llevará un chasco. Podríamos decir que PATRIOTS es una guía extrema de supervivencia, ante la posibilidad de un colapso general de nuestra sociedad; en el libro éste se produce a causa del hundimiento del dólar, que provoca una hiperinflación como la de la República de Weimar y el consiguiente desmoronamiento de las estructuras del Estado.

Los protagonistas del libro son preppers que -como el propio nombre dice- se habían estado preparando desde nueve años antes para cuando se produjese el colapso. Ante los primeros indicios de que el hundimiento va en serio, se reúnen en una casa situada en la remota Idaho, y que había sido convenientemente acondicionada a lo largo de todo ese tiempo para resistir en ella lo que haga falta.


Pues el libro de Rawles te explica cómo debes construir tu refugio y lo que debes acumular en él antes del colapso, el tipo de vehículo que debes escoger y cómo modificarlo para facilitar su mantenimiento, cómo acorazar puertas y ventanas, te indica las armas más útiles, etc.

Estas son las cuatro recomendaciones del chef. No puedo opinar porque no las he probado y tampoco entiendo de armas. Tan sólo he disparado un M-16, un Kalashnikov y un rifle que no me acuerdo de cuál era.


Dos detalles curiosos; como tras el colapso cesará el suministro de electricidad, aconseja comprar antes por correo una lavadora de mano en una tienda de productos amish, o te recomienda que guardes viejas guías telefónicas para cuando se acabe el papel higiénico.

Para rechazar los asaltos de las bandas de saqueadores, el libro te enseña en detalle a construir puestos de observación y escucha, e incluso pequeños cañones o minas claymore (los protagonistas habían obtenido explosivos y denotadores de manera "legal"), o la mejor manera de asaltar un pueblo que esté en poder de esas bandas.

Llegado el caso de que el refugio de uno sea víctima del asalto de un ejército regular (en el libro los protagonistas se enfrentan a un tiránico ejército de la ONU que pretende someter al pueblo norteamericano), te explica incluso cómo neutralizar un tanque Abrams, describiendo sus puntos débiles... Obviamente, habrá quien considere todo esto una frikada; no le faltan motivos para pensar así.


Eso sí, PATRIOTS es muy útil para conocer la mentalidad de amplias capas de la población norteamericana que nos resultan extrañas, y que no tienen posibilidades de hacernos llegar su mensaje. Son aquellos que forman parte de la Asociación Nacional del Rifle, y que defienden la libre tenencia de armas y el derecho a usarlas.

Después de leer el libro entiendes bastante bien su posición; compartirla ya es otra cosa, pero la verdad es que poseen argumentos que no se pueden rechazar sin más. Para ellos, un pueblo armado es un pueblo libre.


Por último, es importante la presencia de la religión. Casi todos los personajes son fervientes cristianos, y las referencias a Dios están presentes a lo largo de toda la obra. Eso es muy respetable, pero hay algún pasaje un tanto chocante. Por ejemplo, llegan al refugio una pareja y su hija de 17 años. Al cabo de unos días, un chico de 23 años que ya estaba allí comienza a mirarla como león a gacela; eso es advertido de inmediato por el líder del grupo, que considera que lo más conveniente es que, antes de que la cosa pase de las musas al teatro, el muchacho hable con su padre para aclararle sus intenciones y que, seguidamente, se casen, y así sucede (!).

Pero, quitando eso, el libro es muy interesante, además de que es políticamente incorrecto, algo que se agradece hoy día. Aunque me ha gustado, no me atrevo a recomendarlo para no tener que atender luego quejas y reclamaciones, así que, si decidís sumergiros en la lectura de PATRIOTS, hacerlo at you own risk...


13 comentarios:

Planck dijo...

Si sucede una catástrofe planetaria volveremos a un estado pre-industrial o, según sea su intensidad, neolítico. Habrá una enorme criba demográfica y sobrevivirán los más aptos en esas difíciles condiciones: puro darwinismo. Por eso las preventorias de armas, generadores, comida en lata, etc, me parecen provisionales, poco realistas (el nuevo mundo no se basará en prolongar el viejo) e inútiles a la postre. Más nos valdrá saber cazar conejos (si quedan), identificar los frutos y bayas comestibles de las venenosas, aprender a oler el ambiente de nuevo o captar las señales del entorno que nos avisen de depredadores o congéneres amenazantes. El hacernos el Rambo va a servir menos que volvernos navajos o apaches.

Saludos

Overlord dijo...

Los americanos son felices con sus armas y más aún si tienen una guerra donde usarlas, en ese aspecto han evolucionado poco desde el salvaje oeste. Saludos.

Jesús Hernández dijo...

Rawles tiene en cuenta lo que dices. Para cuando se acaben las latas y el arroz y judías almacenados, los protagonistas guardan paquetes de semillas envasadas al vacío que se han conservado bien al permanecer en sótanos frescos.

El consejo del autor es que sólo se almacenen semillas no híbridas; la ventaja es que generación tras generación sigue produciendo plantas de línea pura. Dice que las híbridas producen más cantidad, pero no producen semillas fiables al cabo de dos generaciones.

También explica la conveniencia de plantar árboles frutales y describe los métodos para conservar las frutas, en conserva o desecándolas.

Luis Guerra dijo...

Como dijo el ilustre torero "hay gente pa tó"

Ginés Valera Gómez dijo...

Para mi ha sido un libro muy entretenido y me gusto bastante. Este libro te acerca mucho a esa America Profunda de un arma en una mano y una biblia en la otra. Creo que te da una vision mas de esos EEUU armados hasta los dientes que no entendemos.
Creo que hay que destacar el trabajo de documentantacion del autor a la hora explicar todas las decisiones que toma el grupo a la hora de aprovisionarse.

A mi personalmente me encanto.

Pepe dijo...

Hola:
¿No te permite el blog justificar los párrafos?
Así como escribes quedan feos, poco curiosos.

Saludos.

Javier dijo...

Esto me recuerda aquel libro tan friki: "Guía de supervivencia zombie", de Max Brooks.

Pensé que sería pura comedia, pero no, el autor se lo había tomado en serio. Eso sí, todo muy razonable en caso de que atacasen los zombies.

A propósito del Patriots, me recuerda un documental que vi, explicando lo que puede ocurrir de aquí a unos años. Que se acaben ciertas materias primas (petróleo, aluminio, gas...), la necesidad de buscar formas alternativas de vida a la electricidad, la vuelta al campo, la lucha contra los bandidos... Básicamente, la vuelta a la Edad Media. Aluciné con este documental. Se lo comenté a mi padre, experto en medio ambiente, y le comenté mis dudas acerca de lo dicho sobre las materias primas. Se me cayó el alma al suelo cuando me enseñó un par de libro donde estimaban que antes de que mi generación (80's) se vaya al otro barrio, ya no quedarán reservas naturales de aluminio, y probablemente de petróleo. Da que pensar.

Bala Perdida dijo...

Wenass, se que no viene al caso, pero a muerto Leon Leyson, ultimo superviviente de los judios de Schindler.

http://www.larepublica.pe/15-01-2013/fallecio-leon-leyson-el-ultimo-sobreviviente-de-la-lista-de-schindler

Da un poco de pena ver como van desapareciendo poco a poco los testigos de aquello, y es que el tiempo no perdona.

Joaquín Perona dijo...

Hace años que sigo el blog, que encuentro estupendo, pero rara vez intervengo. Pero mira, el tema prepper me resulta especialmente sensible. Y como intervengo de tarde en tarde, me puedo permitir soltar la gran parrafada que voy a soltar (con vuestro permiso). Estoy de acuerdo con la respuesta de Planck: si el mundo colapsa, no servirá de nada ninguna de las previsiones que tomemos individualmente (almacenar comida, aprender a cultivar, armarnos hasta los dientes). Venga, supongamos que todos los habitantes de la gran ciudad nos convirtiéramos al survivalismo. ¿Dónde instalaríamos un huerto con frutales en el Ensanche de Barcelona, que es donde vivo? ¿Y dónde instalaríamos nuestro búnker con despensa? La solución sería comprarnos una casa fuera, pero no todos tenemos una economía tan boyante como para comprarnos una granja sólo por si acaso el mundo se acaba mañana. Además, llegado el caso, no tengo madera de John Wayne (ni tengo sus revólveres), así que ¿cómo defendería a los míos ante las oleadas de bandidos que querrían saquear la granja? Ante una situación de colapso económico y social tan grave como la que preconizan / anhelan los preppers, un búnker, una despensa y armas de fuego te darían una ventaja sólo al principio, pero llegaría un momento en que tampoco servirían de nada, cuando se acabaran las piezas de recambio, la munición, y se estropeasen las herramientas de metal. Quizá me equivoco, pero me da la impresión de que el planteamiento vital de los prepper son fantasías sobre el pionero del Salvaje Oeste, forzado a autodefenderse con su rifle y su Biblia ante la amenaza de bandidos, indios, pumas, osos, mofetas, ardillas y otras alimañas. Según ellos, el estado es inútil, no sirve para nada en las tierras salvajes. No salvó a la pequeña Sarah cuando la raptaron los indios, ni tampoco evitó que una maldita ardilla robara tus nueces, así que no puedes confiar ni en el ejército, ni en el Sheriff, ni en la Policía Montada de Canadá. Sólo puedes confiar en ti mismo y en lo que puedas procurarte tú mismo.
Yo no veo las cosas tan negras como desearían los preppers. Pero lo que sí es cierto es que la fiesta se acabó. En su momento, se construyó un sistema económico que dependía totalmente del petróleo barato, haciendo posible una gran movilidad de mercancías y personas. Hay previsiones más optimistas que otras, a saber cuál tiene razón, pero sea como sea el petróleo empezará a escasear tarde o temprano, y esto paralizará la economía tal como la entendemos ahora. Las mercancías y otros suministros (agua, gas, electricidad) no llegarán fácilmente a las ciudades, y probablemente tendremos que abandonarlas porque no habrá manera barata de abastecer a tanta gente. No creo (o más bien no quiero creer) que esto signifique el colapso de la civilización, sino tal vez una transformación. Tal vez tengamos que volver al campo, donde el circuito de abastecimiento es más reducido, que de hecho es lo que ya pasó cuando desapareció la parte occidental del Imperio Romano. Las ciudades perdieron la mayoría de sus habitantes y la sociedad se volvió rural, descentralizada y dependiente de poderes locales (señores feudales), ya que el Estado, así a lo grande, desapareció. Todo esto no significa necesariamente la vuelta al Neolítico ni el fin de la civilización, pero sí que implicará probablemente una pérdida de bienestar. Colapso, lo que se dice colapso… bueno, espero que no, pero supongo que todo depende de si las medidas que se adopten para sobreponerse a la congelación de la economía se llevan a cabo de manera progresiva y ordenada, o si seguimos con el tren a toda marcha hasta que se quede sin combustible de repente.

Jesús Hernández dijo...

Pues bastante de acuerdo con tu disertación, Joaquín, gracias por compartirla con nosotros, y espero que sigan tus aportaciones ;)

icabot dijo...

Panfleto increíble, no logré terminarlo, no se trata de una obra de ficción, es una monumental colección de artículos de revistas de armas y supervivencia con su publicidad y todo adornado con la moral y religiosidad más extrema, antieuropeismo e ideología "prepper" mas reaccionaria.Resulta patético cuando nos presenta a hispanos y afroamericanos como survivalistas para quedar bien con las minorías supongo y el modo en que retrata a las tropas regulares es de risa por absurdo , a los cuerpos especiales europeos o americanos no se atreve a nombrarlos , no le viene bien para su historia Yo creo que al autor le gustaría que pasara lo que cuenta en el libro, pero su predicción no me parece muy acertada.No quiero gastar mas tiempo en comentarlo que quien sea capaz lo lea y aprenderá un montón sobre como sobrevivir al apocalipsis en el norte de Idaho con un polvorín casero y cien mil cosas mas(que esa es otra).

Manuel Cabeza Prieto dijo...

Si sucede eso estamos todos muertos hay un montón de centrales nucleares que entrarian en reaccion como fukuxima y la radioactividad que lanzarian el medio ambiente seria tal que no haria falta ninguna guerra nuclear.

Manuel Cabeza Prieto dijo...

No es tan friki piensalo bien . Quien se prepare para ese escenario se ha peparado para cualquier evento posible