miércoles, octubre 25, 2006

La última víctima

El balance de víctimas mortales de la SGM no se puede dar aún por cerrado. Ahí va una noticia fechada ayer:

"Aunque la II Guerra Mundial finalizó hace 61 años, las bombas que dejaron caer los aviones aliados sobre Alemania aún siguen matando gente. La más reciente tragedia tuvo lugar este lunes 23 de octubre en una de las principales autopistas de Baviera, cuando un taladro mecánico que manejaba un obrero hizo estallar una bomba de 250 kilos que se encontraba enterrada por debajo del asfalto.

La explosión mató en forma instantánea al trabajador, partió en dos un camión de 25 toneladas de peso y lanzaron restos metálicos a varios cientos de metros de distancia, que causaron destrozos en automóviles y en dos viviendas cercanas.

«El impacto de la explosión de la bomba dejó un cráter de 2,5 metros de profundidad y ocho de diámetro», dijo un portavoz de la policía, al confirmar que el estallido había sido provocado por una bomba de aviación de la segunda guerra mundial, que había permanecido enterrada durante más de 60 años.

La tragedia, que pudo haber tenido consecuencias mucho más dramáticas a causa del poder explosivo de la bomba, volvió a poner de actualidad en el país, el peligro que aún encierran las bombas lanzadas por los aliados y que nunca estallaron.

Nadie sabe con exactitud el número de bombas que permanecen en el territorio germano y en el fondo de lagos y ríos, pero ya es casi rutina leer en los periódicos nuevos hallazgos de artefactos explosivos, cuando se construyen nuevas carreteras o se realizan excavaciones en las grandes ciudades.

Recientemente 22.000 personas tuvieron que ser evacuadas en Hanover cuando obreros de la construcción descubrieron tres bombas que fueron lanzadas sobre la ciudad en octubre de 1943. Según el ministerio del Interior de Baviera, en 2005 los expertos desactivaron y destruyeron 20 toneladas de artefactos explosivos. En Hanover, más de 10.000 bombas han sido destruidas en los últimos 45 años".

FUENTE: El Diario Montañés