miércoles, febrero 13, 2008

Los mejores soldados

Bueno, dejamos el cálido clima caribeño para volver a la fría Europa.

Dejé pendiente la referencia a una entrevista publicada por El País Semanal, del genial periodista Jacinto Antón al historiador militar británico Max Hastings (en la foto), autor por ejemplo del libro Armagedón (Crítica), que trata de la última fase del frente occidental. Mejor que comentar la entrevista es leerla directamente aquí.

Pues bien, la entrevista no tiene desperdicio, pero os aconsejo que la leáis cuando tengáis tiempo para degustarla. Hastings dice cosas muy interesantes, pero una que me sorprende especialmente es que a la pregunta de quiénes fueron los mejores soldados él responde sin dudar que los alemanes. ¡Y eso viniendo de un inglés que además tiene el título de Sir!
Eso me ha hecho recordar unos datos que recogí de no sé ahora dónde, sobre un tipo que inventó un método científico para cuantificar el valor de los soldados durante la Segunda Guerra Mundial.
Ese reto, el de elegir los mejores soldados, fue afrontado por un historiador norteamericano, Trevor N. Dupuy. Tras estudiar docenas de batallas de la Segunda Guerra Mundial, Dupuy estableció en 1979 un sistema de medición que denominó Quantified Judgment Model (Sistema Cuantificado de Valoración); teniendo en cuenta una inacabable serie de variables, desarrolló un modelo matemático capaz de trasladar al universo de los números el valor de los soldados en el campo de batalla. Las conclusiones de la aplicación de sus fórmulas matemáticas fueron ampliamente criticadas por otros historiadores, pero aún así es interesante conocerlas.

Dupuy llegó a la misma conclusión que Hastings: los mejores soldados fueron los alemanes. En los primeros meses de la Operación Barbarroja, el valor de los soldados de Hitler era un 200 por ciento superior al de sus oponentes. Es decir que –al menos, en teoría- un grupo de alemanes podía enfrentarse en un plano de igualdad a otro de rusos con el doble de efectivos.
Estas cifras irían variando a lo largo de la contienda, descendiendo progresivamente el coeficiente del lado alemán. Aún así, la superioridad teutona sobre los hombres de Stalin se mantendría hasta el final. Incluso en los peores momentos, los soldados germanos presentaban un índice de superioridad sobre el Ejército Rojo del 58 por ciento.

En el frente occidental, pese al abrumador despliegue de la fuerza anglo-norteamericana, los alemanes consiguieron colocar a los Aliados en frecuentes aprietos, como sucedió durante la frustrada operación Market Garden o, poco después, en las escaramuzas del bosque de Hürtgen o incluso en los momentos iniciales de la batalla de las Ardenas. La razón de esta resistencia a ultranza puede estribar en el índice de superioridad de las tropas germanas, que –siempre según Dupuy- presentaba un 26 por ciento; es decir, que -si no me equivoco- cuatro alemanes podían luchar de forma igualada contra cinco aliados.

Si en Europa, el valor de las tropas del Eje era superior a la de sus adversarios, en el escenario del Pacífico prevalecía el de los Aliados. En este caso, los norteamericanos presentaban un índice del 30 por ciento de superioridad sobre los japoneses. Rompiendo así el mito de la combatividad del soldado nipón, si el Ejército del Sol Naciente quería luchar con alguna probabilidad de éxito contra un millar de estadounidenses era necesario presentar a la batalla 1.300 soldados del Emperador.

Aunque el planteamiento matemático aplicado por este historiador merece muchas objecciones y es aconsejable contemplarlo como un simple divertimento, la realidad es que sus fórmulas han gozado de una utilidad práctica. Los programadores de videojuegos bélicos han tenido una gran ayuda en las conclusiones de Dupuy, puesto que se han ayudado de ellas para adjudicar el diverso potencial de las fuerzas contendientes y acercar el desarrollo de las situaciones creadas por estos juegos a la realidad histórica.
Así que ya lo sabéis, no os creáis las pelis de Hollywood en las que sacan a los soldados alemanes torpes y tontos, cayendo como moscas ante los valientes y aguerridos aliados...

17 comentarios:

hippitro dijo...

Entiendo ke si cuando haces las cuentas para un 26% de superioridad te sale 4 para 5, cuando haces las del 200% debería ser la proporción de 1 para 3 y no para 2 como comentas. Sólo por puntualizar.

Un saludo.

Nacho dijo...

Yo entiendo que cuanto más valor tengas y más des en una batalla, más probabilidades de salvarte tienes. Basta comparar el número de bajas alemanas con las rusas, por ejemplo, a quienes Stalin enviaba al matadero a diario. Por otra parte no hay que olvidar que los alemanes al final de la contienda estaban mentalizados de que lo que se jugaban era su futuro como nación y que la propaganda de Goebbels era muy efectiva en ese sentido. Saludos!

Jesús Hernández dijo...

Hippitro: No entiendo mucho de números, pero creo que está correcto:
26 por ciento es que hacen falta 126 aliados para igualarse a 100 alemanes.
200 por ciento es que hacen falta 200 rusos para igualarse a 100 alemanes, luego la proporción es 2 a 1, digo yo o al menos eso deduzco...

Jesús Hernández dijo...

Disculpa, Hippitro, creo que me he precipitado en mi deducción, es verdad, tienes razón.
Aquí hay algo que no acaba de cuadrar; intentaré recuperar la fuente de donde obtuve esto a ver si consigo aclararme.

Lyudmila dijo...

Hola!! Es muy curioso esto de aplicar las mate a la hora de establecer quien fue el mejor soldado. Mas allá de estadísticas… siempre me decanté por el soldado alemán. Aunque claro, siempre haciendo un hueco especial a nuestros españoles de la 250.

Leyendo “El soldado olvidado” de Sajer, te das cuenta entre otras muchas cosas, que en la contraofensiva que inician los rusos, los soldados alemanes además de enfrentarse a un ejército con sed de venganza, también deben hacer frente a algo por lo que muchos autores han pasado de puntillas: la lucha partisana. Cuando Stalin comenzó a expulsar a las tropas de Hitler, no solo confió esta tarea al Ejército rojo sino también a los partisanos que cada vez eran mas numerosos.

“En principio, aquellos grupos se dedicaron, por orden del camarada Stalin, ha hacer mas insoportable aún nuestra desesperada retirada. Emboscadas relámpago, minas, obuses con trampa, cadáveres de los hombres de los puestos interiores mutilados y luego cargados de explosivos, ataque a los convoyes de aprovisionamiento, a los grupos aislados y a los puntos de enlace, rechazo continuado de contacto con las unidades capaces de combatir, horribles mutilaciones a los prisioneros… El partisano, el terrorista por llamarlo como se merece, ataca siempre lo que considera presa fácil, lo que está seguro de poder vencer. A la despiadada crueldad, todavía añade mas. Lo que el ejército regular no ha podido alcanzar en la demencia, él lo remata. (…)

Al heroico rigor del frente se añade lo insoportable (…). La retaguardia no brinda ya descanso a las tropas superadas, extenuadas (…). La palabra partisano todavía del dominio de la leyenda, se convierte en opresiva realidad. La guerra invisible triunfa. La guerra que ya no brinda retirada, ni calma, ni compasión. La guerra subversiva ya no tiene rostro. (…) Se mata para que aprendan, se mata por venganza, por represalia por lo que acaba de hacerse o por lo que se hará tal vez.

Seis hombres prácticamente desnudos y espantosamente mutilados yacen en su sangre helada y negra. Ciertas mutilaciones son tan terribles que todos se mantienen apartados, petrificados, incrédulos ante aquel espectáculo. Dos soldados se alejan tapándose la cara con las manos. Estos hombres han combatido frente a Moscú, en Kursk, en Briansk, en Bielgorod… Han visto cosas inimaginables, pero nunca nada tan espantosamente gratuito. (…)

Los hombres protestan. La guerra de los partisanos les parece mas innoble, mas ilógica que todo cuanto han visto ya (…).”

Saludos!

Kordo dijo...

Y que tal el libro este de 'Armagedón'?? Recomendais la compra?
Saludos!

Jesús Hernández dijo...

Sí, Armagedón me gustó, me lo leí de un tirón pese a tener 800 páginas.

Por cierto, hablando de alemanes, ahí va un noticia curiosa, coincidiendo con la aparición del tráiler de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal", en el que el bueno de Harrison Ford sale ya bastante perjudicado...

LOS NAZIS CENSURADOS EN LEGO INDIANA JONES

Las brillantes y divertidas adaptaciones de famosas películas de Lego, que incluyen versiones de Star Wars y Batman, no serán lo mismo en Lego Indiana Jones, por culpa de un triste caso de censura autoimpuesta, para evitar que el juego no vea la luz en Alemania.
Por desgracia la versión minimalista de la serie de Indiana Jones vista desde el particular universo de Lego, no será lo mismo sin los nazis como villanos. Una decisión motivada únicamente por fines comerciales, dado que en Alemania han sido prohibidos todos los videojuegos que muestran las evástica y toda simbología nazi.

En su lugar se desconoce que clase de villanos ocuparán el lugar de los hombres de Hitler, pero está claro que ya no se podrá hablar de una adaptación fiel a las aventuras del intrépido arqueólogo.

Fuente: Terra

Gándara dijo...

Perdonad a todos que os cambie tan bruscamente de tema pero es que si no lo cuento reviento, y se que la gente que frecuenta este blog me entenderá mejor que muchos amigos míos.

¡Este Lunes me voy dos semanas a Polonia en viaje friki-2GM! el itinerario que voy a hacer es Varsovia, Cracovia, Auschwitz, Lublin (KL de Majdanek) y para el final me dejo lo mejor... me voy a la frontera con Rusia, a Gierloz para ver la guarida del lobo.

Jesús: Sabiendo que tu has estado ya en Wolffschanze dijiste que había un antiguo hotel SS en el mismo complejo, ya tengo el número y no se si quedarme a dormir ahí o bien en Gierloz para no estar tan alejado de la civilización ¿Tú que me recomiendas?

Gracias y un saludo de antemano!

Jesús Hernández dijo...

¡DORMIR ALLÍ! ¡Por supuesto! Yo cometí el error de no hacerlo y ahora me arrepiento.

Por ejemplo, yo llegaría a Ketrzyn (Rastenburg, pasaría el día por allí y a media tarde pillaría un taxi para la Wolfsschanze, que cuesta sólo unos 3 eurillos. Iría al hotel, daría una vuelta e iría a cenar y dormir. De buena mañana, me pegaría la gran caminata por todo el recinto, que es enorme, y ya a al mediodía regresaría a Rastenburg para seguir camino.
Es sólo una sugerencia, pero es lo que yo haría, o si quieres, pues pasa todo el día allí y partes de mañana hacia la siguiente etapa, habiendo pasado dos noches en la Guarida del Lobo ¡un saludo!

Major Reisman dijo...

Buenas

Muy interesante la entrevista. Aunque realmente es muy british. Por si interesa, aquí está el link del Instituo Dupuy:

http://www.dupuyinstitute.org/

Lo malo de los modelos matemáticos bélicos es que son muy parecidos a los de los analistas de bolsa. Funcionan muy bien para explicar lo que ha pasado, pero no tanto para explicar lo que va a pasar.

Cuando se empezó a hablar del método Dupuy fue a finales de los 60 y parece ser que comenzó a aplicarse en Vietnam. En la película "Go tell the Spartans" hay precisamente una referencia paródica a dicho método.

Sobre los porcentajes. Lo que hay que comparar son cantidades iguales de tropas y el 100% corresponde al valor de la tropa de menos calidad. Ejemplo: 4 rusos valen el 100%. 4 alemanes valen 200%. Luego tienes razón en que hacen falta 2 rusos por cada alemán.

Con los americanos. 4 americanos son el 100%, mientras que 4 alemanes son un 125%. Luego tienes que tener 5 americanos por cada 4 alemanes.

Un saludo

Jesús Hernández dijo...

Vale, es decir, que el fallo es que he puesto un 26 % de superioridad cuando deberia ser un 126 %, con esto sí que cuadraría todo.
Gracias, reisman.

davofelguera dijo...

Buenas!Perdonar quizás este comentario no deba ir aquí,pero no encuentro otro sitio mejor.Jesus estoy apunto de acabar tu libro ¡es la guerra! y me esta gustando mucho,en breve voy a comprarme otro de los tuyos pero todavia no tengo claro cual.A lo que voy,me sorprende que no hayas incluido ninguna anéctoda de la guerra civil española,por tener,tiene que haber muchisimas conociendo nuestra idisincrasia,entiendo que el motivo por el cual pasaste de largo esa etapa debe ser otro,¿cual?jeje.Un saludo y enhorabuena por tus libros

Jesús Hernández dijo...

Hola, Davofelguera;

Vaya, me alegro de que te esté gustando el "¡Es la Guerra! Las mejores anécdotas de la historia militar", mi "libro maldito".

A mí es un libro que me gusta mucho, casi es mi favorito, pero no sé por qué no ha tenido el éxito del "100 mejores anécdotas de la II Guerra Mundial" -del que, por cierto, está a punto de salir la quinta edición en tapa dura-.

Aunque el "¡Es la Guerra!" se ha reeditado por Inédita hace unos meses, y está funcionando relativamente bien, no ha tenido el tirón de ventas del otro. Yo espero que algún día la gente lo descubra y tenga el éxito que merece.

¡Ah! y sobre las anécdotas de la Guerra Civil española, pues el "¡Es la Guerra!" contenía un capítulo entero dedicado a ellas, pero en el último momento las separé con vistas a escribir un libro íntegramente dedicado a ellas. Pero el proyecto se enfrió y de momento no tengo planes de sacar un libro sobre ese tema, pero quién sabe...

Gracias y un saludo!

Jose Maria dijo...

Yo creo que valorar sobre quien es mejor soldado cuando se enfrentan los ejércitos depende mucho del material y armas que tengan esos soldados.
Por simple lógiga siempre debe ser mejor soldado el de un Pais al que intenta invadirse que el soldado invasor.

112 dijo...

os olvidais de los soldados españoles de la division azul.en Krasny Bor Las estadísticas hablan de 2.252 bajas españolas (1.125 muertos, 91 desaparecidos y 1.036 heridos) en un solo día. Otras 1.000 se sumaron en los días posteriores. haciendo 14.000 bajas soviéticas todo esto despues de soportar la artilleria soviética y la aviación. tenemos la costumbre de olvidarnos de los nuestros ya sean de un bando político u otro pero los españoles a lo largo de la historia siempre hemos destacado como soldados en el sentido estricto de la palabra, y siempre ha sido asi hasta que entran en el poder inutiles como siempre nos pasa.

112 dijo...

os olvidais de los soldados españoles de la division azul.en Krasny Bor Las estadísticas hablan de 2.252 bajas españolas (1.125 muertos, 91 desaparecidos y 1.036 heridos) en un solo día. Otras 1.000 se sumaron en los días posteriores. haciendo 14.000 bajas soviéticas todo esto despues de soportar la artilleria soviética y la aviación. tenemos la costumbre de olvidarnos de los nuestros ya sean de un bando político u otro pero los españoles a lo largo de la historia siempre hemos destacado como soldados en el sentido estricto de la palabra, y siempre ha sido asi hasta que entran en el poder inutiles como siempre nos pasa.

112 dijo...

aparte de lo anterior los soldados españoles eran rechazados por los alemanes por tener trato con la poblacion rusa y polaca, decian de los españoles que eran unos indisciplinados (decían esto por que creo que cuando tenían un rato libre estaban de fiesta o ligando con las rusas) pero a la hora de dar el cayo ayi estaban ellos los primeros, tambien hay que sumarle que combatian en una tierra que no es suya imaguinense lo que harían aquí en España, Hitler dijo que con la infanteria española y su material bélico conquistaría el mundo, y aparte de que opinasen eso los alemanes de nosotros por otro lado opinaban que era un de las mejores divisiones la 250