Bueno, siempre hemos visto en las
pelis las típicas escenas de torturas. Por ejemplo, la del poli malo que da una mano de hostias para que luego el poli bueno, ofreciendo un pitillo, diga "habla porque este tío está loco". También la del somier electrificado, como el que emplean los rusos contra Rambo. Aquellas escenas tan fuertes del Crimen de Cuenca... En no me acuerdo qué peli de prisiones (¿
Brubaker?) daban descargas con una especie de teléfono con manivela... También sale lo de las descargas en las
pelis de desaparecidos argentinos, aunque ahí dan más mal rollo.
Pero todo eso ha pasado a la historia. Ahora la CIA emplea métodos posmodernos, que son más limpios y asépticos, haciendo juego con la guerra quirúrgica y los misiles inteligentes, más en consonancia con los nuevos tiempos.

En EL PAÍS del domingo venía un interesante reportaje sobre el manual de tortura de la CIA, tal como han revelado unos documentos secretos hechos públicos la semana pasada. Aquí van algunos de esos métodos:
Uno es aprovecharse de las fobias del prisionero. A un presunto miembro de Al Qaeda, Abu Zubaida, le dijeron que le iban a meter bichos venenosos en la caja hermética en la que estaba encerrado, aunque en realidad tenían preparadas inofensivas orugas. Al final se ve que no fue necesario meter las orugas porque el hombre confesó lo que fuera que quisieran que confesase.

Otro es el
waterboarding, que no es un deporte
cool, pese a ese nombre. Se trata de provocar una asfixia simulada, que se ve que sí que probó el Abu Zubaida ése. Consiste en que te tumban sobre una tabla, boca arriba, con los pies más altos que la cabeza, con una toalla o trapo que te cubre la boca. Entonces te echan agua desde una altura de 30 centímetros durante treinta o cuarenta segundos. Según se lee en el manual, "la sensación de ahogamiento es inmediata cuando se retira el trapo".
Según el manual, el objetivo del
waterboarding no es ahogar sino "causar pánico" (un equipo médico ha de estar siempre presente). Recomiendan que el proceso sea repetido cuantas veces sea necesario. También se anota que el
waterboarding es mucho más efectivo si se aplica junto a la privación de sueño o la manipulación en la dieta. El manual recomienda también abofetear con la mano abierta: "Produce sorpresa, susto y humillación".

Otro
deporte curioso es el del
walling. Se trata de lanzar al detenido contra una falsa pared, de chapa o de otro material en el que un impacto provoque un fuerte sonido. El objetivo no es hacer daño, sino asustar ante el ruido exagerado que se produce y hacer que el detenido crea que el golpe es más grave de lo que es en realidad.
Además, están también las posiciones estresantes; amarrar al detenido a la pared con un collar de plástico; quitarle la comida; impedirle dormir (hasta un máximo de 180 horas, siete días y medio); golpear la zona abdominal; ducha permanente; privación sensorial; confinamiento en un espacio reducido; despojarle de toda su ropa y sólo permitirle ponerse un pañal durante la noche...
Como véis un amplio catálogo en el que los agentes de la CIA podían escoger... hasta ahora, ya que Obama ha ordenado que no se vuelvan a utilizar. Pues ya veremos a ver los nuevos métodos de
persuasión de la CIA, tengo curiosidad.