martes, abril 21, 2009

Manual de tortura posmoderna

Bueno, siempre hemos visto en las pelis las típicas escenas de torturas. Por ejemplo, la del poli malo que da una mano de hostias para que luego el poli bueno, ofreciendo un pitillo, diga "habla porque este tío está loco". También la del somier electrificado, como el que emplean los rusos contra Rambo. Aquellas escenas tan fuertes del Crimen de Cuenca... En no me acuerdo qué peli de prisiones (¿Brubaker?) daban descargas con una especie de teléfono con manivela... También sale lo de las descargas en las pelis de desaparecidos argentinos, aunque ahí dan más mal rollo.

Pero todo eso ha pasado a la historia. Ahora la CIA emplea métodos posmodernos, que son más limpios y asépticos, haciendo juego con la guerra quirúrgica y los misiles inteligentes, más en consonancia con los nuevos tiempos.



En EL PAÍS del domingo venía un interesante reportaje sobre el manual de tortura de la CIA, tal como han revelado unos documentos secretos hechos públicos la semana pasada. Aquí van algunos de esos métodos:

Uno es aprovecharse de las fobias del prisionero. A un presunto miembro de Al Qaeda, Abu Zubaida, le dijeron que le iban a meter bichos venenosos en la caja hermética en la que estaba encerrado, aunque en realidad tenían preparadas inofensivas orugas. Al final se ve que no fue necesario meter las orugas porque el hombre confesó lo que fuera que quisieran que confesase.


Otro es el waterboarding, que no es un deporte cool, pese a ese nombre. Se trata de provocar una asfixia simulada, que se ve que sí que probó el Abu Zubaida ése. Consiste en que te tumban sobre una tabla, boca arriba, con los pies más altos que la cabeza, con una toalla o trapo que te cubre la boca. Entonces te echan agua desde una altura de 30 centímetros durante treinta o cuarenta segundos. Según se lee en el manual, "la sensación de ahogamiento es inmediata cuando se retira el trapo".

Según el manual, el objetivo del waterboarding no es ahogar sino "causar pánico" (un equipo médico ha de estar siempre presente). Recomiendan que el proceso sea repetido cuantas veces sea necesario. También se anota que el waterboarding es mucho más efectivo si se aplica junto a la privación de sueño o la manipulación en la dieta. El manual recomienda también abofetear con la mano abierta: "Produce sorpresa, susto y humillación".



Otro deporte curioso es el del walling. Se trata de lanzar al detenido contra una falsa pared, de chapa o de otro material en el que un impacto provoque un fuerte sonido. El objetivo no es hacer daño, sino asustar ante el ruido exagerado que se produce y hacer que el detenido crea que el golpe es más grave de lo que es en realidad.

Además, están también las posiciones estresantes; amarrar al detenido a la pared con un collar de plástico; quitarle la comida; impedirle dormir (hasta un máximo de 180 horas, siete días y medio); golpear la zona abdominal; ducha permanente; privación sensorial; confinamiento en un espacio reducido; despojarle de toda su ropa y sólo permitirle ponerse un pañal durante la noche...

Como véis un amplio catálogo en el que los agentes de la CIA podían escoger... hasta ahora, ya que Obama ha ordenado que no se vuelvan a utilizar. Pues ya veremos a ver los nuevos métodos de persuasión de la CIA, tengo curiosidad.

8 comentarios:

Nacho dijo...

Bueno, se ve que los americanos aprendieron mucho de sus odiados nazis. Lo que me sigue haciendo mucha gracia es eso que repiten tanto de "conocer la historia para no repetirla" cada vez que hablan del nazismo. Claro, claro.. ellos ya no que conocen bien el nazismo lo refinan más... buff.. en fin, saludos Jesus...

Miski dijo...

Atajo de criminales...

Jesús Hernández dijo...

Bueno, parece que la CIA va a fichar a este especialista para que se encargue de ablandar a los detenidos más recalcitrantes...

Jesús Hernández dijo...

Vaya, por temas de derechos han borrado el video al que estaba dirigido el enlace anterior. Pero lo podéis ver a través de éste otro.

Ignota dijo...

El caso es que parece haber un vínculo importante entre la tortura y el torturador: el placer y la diversión de este último al provocarla. Es decir, sadismo puro y duro.

En fin, yo pensé que hoy en dia en la CIA los métodos serian un poco mas sofisticados y modernos. Será de ver tanto la serie 24, con sus salas minimalistas, sus jeringuillas de contenido químico exótico, monitorización, conocimiento de anatomia... Y si no el metodo Bauer: tiro en la rodilla y punto.

Pero se ve que no, que en la CIA se recrean un poco mas y ahí esta el problema, que no son capaces (o no quieren) eliminar la relación torturador-torturado.
No se busca un método efectivo, limpio y rápido si no uno que además provoque humillación y degradación.

Speer dijo...

Buenos días!

Hola Jesús!, solo quería darte mis más sinceras gracias por haberme dedicado dos de tus libros para regalarmelos el día de Sant Jordi, y el de mi cumpleaños. Gemma me ha contado que fuiste muy amable y simpático. Cuando me los ha regalado, la verdad es que me he emocionado, tanto por los libros como por el echo de que estubieran dedicados por tí, al que llevo enganchado en tu blog desde hace más de año y medio. Te reitero mi gratitud. Hasta pronto!

Jesús Hernández dijo...

Me alegro de que te haya gustado, gracias a tí, saludos!

javier dijo...

Lo del waterboarding o parecido, es una tortura más vieja que el hambre. La practicaban los chinos con su "tortura de la gota de agua" (que duraba más tiempo, pero, en fin, a los chinos lo que les sobra es paciencia)y fue la tortura clásica en todos los manuales de las dictaduras latinoamericanas (desde Pérez Jiménez a Fujimori): La famosa "Tinita", donde sumergían la cabeza del pobre detenido una y otra vez en un cubo de agua mugrienta. Sí, para provocar "pánico". La innovación hispanoamericana fue hacerlo sin cuerpo médicos ni gaitas, para eso estaba el comisario inspector borracho de ron que conocía su oficio y sabía hasta cuando parar. Bueno, a veces fallaban, pero...