jueves, septiembre 15, 2011

Viaje a Alemania III. Wewelsburg (1ª Parte)

Bien, vamos ya con el plato fuerte de mi viaje: el Castillo de Wewelsburg.

Como sabéis, este castillo renacentista fue elegido por el detestable jefe de las SS, Heinrich Himmler, para convertirlo en el centro de culto de su nueva "religión".



Allí, Himmler pretendía llevar a cabo una serie de ritos estrafalarios, ambientados en un grotesco kitsch nazi-medieval, en una cripta y una sala rodeada de columnas, pero ya hablaremos más adelante de ello.

Como os dije, escogí como campo base la pequeña ciudad de Paderborn. Para ir a Wewelsburg hay que tomar el autobús 460 que sale de unos andenes situados junto a la estación del tren. La frecuencia es uno cada hora, pero vigilad si váis en fin de semana, ya que es cada dos horas. Antes que nada, consultad los horarios que hay en los paneles situados junto a la parada. El precio del billete, que se paga al conductor, es de 5,70 euros por trayecto para un agradable recorrido por carreteras locales de una media hora. La parada de destino leí que era "Büren-Wewelsburg", pero yo bajé una antes, la primera al llegar al pueblo de Wewelsburg, ya que vi el castillo que estaba cerca y decidí bajarme ahí ya.

Desde la parada comencé a caminar por un camino asfaltado que pasa junto a las casas en dirección al castillo; ahí, detrás de los árboles, lo podéis ver:



Luego bajé por el camino, atravesé la carretera y subí por una escalera hasta llegar a la terraza del restaurante que hay junto al castillo. De ahí me dirigí ya al interior, al que se accede libremente. Aquí véis el patio:



El ala izquierda acoge un Albergue Juvenil. En el torreón que véis delante está la cripta y la sala de columnas, ambas circulares. Justo detrás de mi posición, entre las dos torres, se encuentra la entrada al museo del Castillo, o Kreismuseum.

Entré en él (precio del ticket: 3 euros) y comencé la visita. La primera sala era ésta; Himmler la utilizaba para celebrar bodas bajo el rito SS. Allí había una fotografía de una de aquellas bodas, y se podía comprobar que la disposición apenas había cambiado.



La visita comenzaba muy bien, pero pronto llegó la decepción. Desplegué el plano que me dieron a la entrada y contemplé horrorizado... ¡que el torreón de la cripta y la sala quedaba fuera del área de visita!

Pues sí, mientras que las salas visitables presentaban varios colores, el torreón figuraba en un decepcionante color gris, al igual que el ala del Albergue.

Aun así, intenté llegar lo más cerca del torreón para ver si tenía alguna opción de acceder a él, pero en vano. Por lo demás, las salas que se podían visitar no presentaban demasiado interés. El interior del castillo quedó destruido al final de la guerra, pero en vez de reconstruirlo en estilo medieval se ha apostado por el aséptico estilo de una sala de exposiciones actual.

Salí del museo y me dirigí a la puerta del torreón, a ver si alguien se la había dejado abierta... pero nada, como dice Mortadelo, estaba más cerrada que la gatera de un submarino.



¿Me quedaría sin ver el torreón? ¿Había hecho más de mil kilómetros para volver de vacío?

La respuesta, la próxima semana.

6 comentarios:

Jose Antonio dijo...

como te gusta dejarnos en ascuas

jejejeje

BRESSEND dijo...

Muy buen post pero tengo los dientes largos. He dicho

Mario Tenorio dijo...

¡Esto no tiene nombre!

Saludos desde el sur.

Jesús Hernández dijo...

Jeje...

Por cierto, hoy encontré por fin en el kiosko el coleccionable de Osprey SOLDADOS DE LA II GUERRA MUNDIAL, editado por RBA, cuya primera entrega es el volumen titulado DIVISIONES PANZER DE LAS SS, a un precio promocional de 2,95 euros.

Bueno, lo primero que me ha sorprendido es que son ¡en tapa blanda! Supongo que han hecho un estudio de costes y, para lograr que salga a un precio tan interesante como 7,95 euros han tenido que renunciar a la habitual tapa dura.

Yo no estoy de acuerdo, ya que pierde mucho así; a la que lo lleves dos días por ahí en la mochila para leerlo en el autobús ya lo tienes destrozado, así que creo que vale la pena pagar un par de euros más para tener un volumen que te aguante bastantes añitos.

¿El contenido? El habitual de Osprey. Mucha calidad, pero no me acaba de gustar ese puntillismo sobre las insignias que llevaba el Obersturmbannführer de turno. En cuanto a lo demás, creo que no aportará mucha cosa al que tenga ya una biblioteca medianamente surtida. Eso sí, hay algún título curioso, como el dedicado a los comandos suicidas japoneses.

Bueno, por 2,95 euros vale la pena comprarse el primero y echarle un vistazo.

pedroboso dijo...

Ja,ja.. muy bueno. Pues nada a esperar el desenlace.

Para estos casos, siempre te queda el recurso de sobornar al guardia de turno, con un ejemplar de alguno de tus libros firmado y con dedicatoria.

Pero vamos a ver, como se le puede negar la entrada a un afamado escritor de referencia en la materia?

Eso sí, en tu mochila de viaje debes llevar aparte del DNI, alguno de tus libros... aunque sean de bolsillo y tapa blanda, no te parece? Ja,ja,ja

Humberto dijo...

Jesús, ¿y tanto te costaba poner sí entraste o no?

Yo también he comprado la colección que mencionas de RBA-Osprey y estoy de acuerdo contigo. Tampoco aporta nada nuevo.

Un saludo a todos.