lunes, octubre 05, 2015

OLVIDAOS POR UN RATO DE "JUEGO DE TRONOS"... Y ENGANCHAOS A "LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA"





Hoy vamos con otra recomendación, en este caso de una serie, ahora que esto está tan de moda. Pero no, no os voy a hablar de esas series de ficción que llevan loco a más de uno para poder seguirlas todas, sino de una serie documental española que, a pesar de sus limitaciones, me ha entusiasmado.

El origen de mi interés por este documental viene de unos meses atrás, cuando visité junto a unos amigos un paraje cercano a Solsona (Lérida), los llanos de Busa, o Pla de Busa, un lugar poco conocido que creo que merecería serlo más. Se trata de un altiplano de 1.300 m. de altura, rodeado de impresionantes riscos de 300 m., formando una especie de fortaleza natural. Se llega hasta allí desde un desvío a la izquierda, a 9 km de Solsona, por la carretera que une esta ciudad y Berga, la C-26.

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), esta meseta fue utilizada como campo de instrucción por las fuerzas españolas. Se fortificaron los escasos puntos débiles y se construyeron un millar de cabañas de madera para alojar a los combatientes. Busa fue, después de Cádiz, el primer lugar de España en proclamar la Constitución de Cádiz de 1812, en un acto celebrado ante 8.000 hombres.

Aunque sólo por eso el lugar ya merece atención, lo más interesante del lugar es que en un extremo del altiplano hay un gran peñasco, el Capolatell, que fue utilizado como prisión natural durante la guerra. A ese pico sólo se podía acceder a través de un puente de madera que lo unía al resto de la sierra; una vez obligado el prisionero a atravesar el puente, éste era retirado para que no pudiera regresar.

Los franceses que tenían la desgracia de quedar confinados en la "prisión de Busa" acababan muriendo de hambre o enfermedades, ya que resultaba imposible huir descendiendo por aquellos riscos. La única y desesperada salida era lanzarse al vacío, con el lema Mourir à Busa et resurgir à Paris (morir en Busa y resurgir en París), lo que acabó haciendo más de uno.




Hoy es posible acceder fácilmente a la "prisión" por un camino que llega hasta un puente metálico, esta vez sin riesgo de que después sea retirado.





Es una excursión apta para ir con niños, así que es una buena idea para una escapada en familia.

A partir de ahí, traté de buscar más información sobre lo ocurrido en aquella prisión infernal, pero no he podido encontrar demasiados detalles. De ahí, leí algún libro sobre la Guerra de la Independencia en Cataluña, y después he refrescado lo que sabía sobre el conflicto en toda España, al que no había vuelto desde los años de la carrera.

Pues buscando información sobre este conflicto, me he tropezado con esa serie que ha satisfecho mis expectativas, LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.

Aquí tenéis el primer capítulo:





Son doce capítulos que ofrecen una visión completísima de la contienda. Eso sí, no esperéis el tipo de documental que ahora se lleva, ilustrado con dramatizaciones y efectos varios, además de una excelente infografía.

Esta serie cuenta con pocos medios y se nota; recurre a cuadros y grabados, así como secuencias de películas antiguas para las escenas de acción (algunas de ellas se repiten demasiado). Además, la infografía es antediluviana, por lo que el "envase" resulta bastante descorazonador.

Sin embargo, si logramos reponernos ante el impacto de esa mala presentación, uno se acaba centrando en lo que de verdad importa; el relato de los hechos y las aportaciones del dream team de historiadores con los que cuenta la serie. Las intervenciones de los historiadores son certeras y concisas, por lo que se mantiene el ritmo en todo momento.

La consecuencia es que uno queda enganchado a la serie y la docena de capítulos es devorada a toda prisa, o al menos eso me ha pasado a mí. No me habría importado que hubiera durado algunas entregas más.

Gracias a la serie he descubierto bastantes cosas que desconocía, por lo que he me animado a descubrir algunas más. Rebuscando por casa, he visto que tenía el libro LA MARCHA DE LA MUERTE, de Christopher Summerville, en un ejemplar perteneciente a una colección de títulos de Historia Militar que publicó hace unos años RBA, así que igual vosotros lo tenéis por ahí sin que lo hayáis leído todavía, como me ha pasado a mí.





Lo he comenzado hoy mismo y también me ha enganchado, así que estoy teniendo suerte.

Pues nada, si os animáis, hincadle el diente a esa excepcional serie documental, no os arrepentiréis.