martes, octubre 13, 2015

¿SABÍAS QUE LOS INGLESES LE HICIERON UN "DUNKERQUE" A NAPOLEÓN EN ESPAÑA?





Bien, amigos, después del post frívolo para cubrir estos tres días de fiesta, vamos con una historia que seguramente algunos de vosotros conocéis, pero que quizás haya muchos que no.

Como sabéis, ahora me ha dado por la Guerra de la Independencia (1808-1814), un conflicto que va mucho más allá de lo conocido por todos, como la victoria en Bailén, los sitios de Zaragoza o Gerona, o las andanzas del Empecinado...

Hay que tener presente que nuestra geografía fue el escenario de un conflicto mucho mayor, el que enfrentaba a Francia y Gran Bretaña. Y enmarcado en esa contienda nos encontramos un episodio que yo conocía a muy grandes rasgos, que fue la fracasada campaña del general Moore, que acabó con sus tropas emprendiendo una auténtica marcha de la muerte hasta La Coruña, para embarcar hacia Inglaterra. Esa retirada es conocida como la Carrera de Benavente.

Como os dije, he leído LA MARCHA DE LA MUERTE, de Christopher Summerville, y me ha encantado. El libro narra crudamente lo que tuvieron que pasar los soldados de Moore para atravesar las cordilleras galaicoleonesas, en una retirada parecida a la que cuatro años más tarde sufriría el ejército napoleónico en las estepas rusas.



¿Qué pasó para que se tuviera que producir esa dramática retirada?

Os lo voy a resumir. Después del éxito de la campaña británica para expulsar a los franceses de Portugal, los políticos ingleses y la opinión pública se vinieron arriba. El triunfo en Bailén daba a entender que los españoles nos habíamos levantado en armas, así que la opinión pública inglesa exigía penetrar en España para unirse a la sublevación y expulsar así a los franceses de la península.

Al frente de la campaña pusieron al general John Moore, quien por entonces no estaba muy bien considerado en las altas esferas militares. Eso da a entender que los militares eran conscientes de que la campaña que se iba a emprender era un marrón; si Moore fracasaba, sería el perfecto cabeza de turco, como así sería.




El problema era fijar un objetivo claro a la campaña, que comenzaría en diciembre de 1808. Se decidió entonces como estrategia general cortar las comunicaciones de Madrid con Francia, o al menos molestar en esas regiones para aliviar así la presión gala en el sur. Así que el primer paso fue dirigirse a Salamanca para seguir hacia Valladolid.

En Sahagún (León) estaba el mariscal francés Jean de Dieu Soult. Hasta allí llegaron las tropas de Moore, enfrentándose con sus avanzadas, alcanzando una prometedora victoria. Pero Napoleón, que estaba en Madrid, decidió acudir con sus tropas al escenario de ese enfrentamiento a marchas forzadas, para atrapar a Moore entre dos fuegos.

Moore, de quedar atrapado entre Soult y Napoleón, no hubiera tenido ninguna opción, así que decidió retroceder hacia Galicia, para embarcar rumbo a Inglaterra y evitar así el desastre.





Aunque la retirada resultaba muy complicada en esas circunstancias, en pleno mes de diciembre con frío y nieve, los ingleses fueron protegiendo a duras penas su retaguardia. Napoleón inició su persecución, pero en Benavente perdió la oportunidad de aniquilarlos, antes de que llegasen a las zonas montañosas, en donde ya sería más difícil atraparlos. El emperador debió considerar que esa tarea ya no era digna de un emperador y se retiró, dejando el trabajo sucio a Soult.

Durante el camino hacia la costa, las tropas se dedicaron al pillaje en los pueblos por donde pasaban. Se dio la trágica circunstancia de que los soldados británicos pensaban que el pueblo español los aclamaría como libertadores y les ofrecerían comida y bebida, pero las gentes locales preferían esconderlo todo al paso de las tropas. La frustración de los soldados por no haberse podido enfrentar a los franceses y la rabia al ver cómo los españoles escondían lo que ellos tanto necesitaban les llevarían a cometer todo tipo de excesos.




Las tropas de Moore, tras enormes penalidades y después de perder muchos hombres y pertrechos por el camino, lograron llegar a La Coruña, aunque con los franceses del mariscal Soult pisándoles los talones. Los barcos británicos que debían rescatarles estaban a punto de llegar.

Finalmente, mientras se mantenían las defensas en los alrededores de La Coruña, los barcos salvadores llegaron y los británicos consiguieron hacer un "Dunkerque". Los franceses hicieron todo lo que pudieron por penetrar en La Coruña y culminar así la persecución -Moore murió heroicamente durante los combates-, pero los ingleses resistieron el tiempo suficiente para poder embarcar hacia Inglaterra y ponerse a salvo.

Los soldados llegaron a casa enfermos, demacrados y casi desnudos, causando un shock en la opinión pública británica. Como estaba previsto, Moore cargó con todas las culpas; el hecho de estar muerto facilitaría las cosas. Su rehabilitación tardaría unos años en llegar.

La campaña de Moore había sido un fracaso, pero al menos se pudo evitar que el cuerpo expedicionario fuese aniquilado por Napoleón, en un episodio que, en cierto modo, se repetiría siglo y medio más tarde; ya se sabe que los ingleses son especialistas en ir de derrota en derrota... hasta la victoria final.

3 comentarios:

antonio saiz dijo...

la batalla de Elviña ha dado lugar a muchas anécdotas curiosas, pero tal vez la que más me gusta es la relacionada con las llaves de la ciudad, te dejo un link donde la relata http://www.laviajeraempedernida.com/caernafon-y-el-secreto-de-las-llaves-de-a-coruna-ocultas-en-gales/

por cierto Sir John Moore está enterrado en La Coruña pero tiene una escultura funeraria dentro de la catedral de San Pablo en Londres. http://www.victorianweb.org/sculpture/bacon/15.html

Unknown dijo...

Muy interesante

alberto campillo dijo...

Muy interesante