viernes, julio 15, 2016

¿SABÍAS QUE LOS NAZIS HICIERON UNA SUPERPRODUCCIÓN SOBRE EL TITANIC?





En la entrada de hoy contamos con la presencia de Marco da Costa, profesor de lengua española en la Universidad de Economía de Izmir (y director de cine en su ratos libres), que nos presenta su último libro, EL CINE DEL III REICH. DESMONTANDO EL CINE NAZI EN 50 PELÍCULAS (Editorial Notorious, 2016), con prólogo de Luis Alberto de Cuenca.

Supongo que vosotros, al igual que yo, de cine nazi sólo conocéis las pelis de Leni Riefenstahl, además de algunos títulos como El Judío Suss, Kolberg y poco más.

Por eso resulta interesante este libro, en el que se muestra un amplio panorama del cine que se hizo durante el Tercer Reich, un cine que encierra muchas sorpresas.



Por ejemplo, ¿sabíais que se produjo una película titulada Titanic, basada en la historia del famoso barco?

Curiosamente, cuando la película estuvo lista para ser estrenada, en noviembre de 1943, Goebbels temió que la gente asociase el hundimiento del Titanic con el del Tercer Reich, por lo que decidió que no se estrenase en Alemania, aunque permitió que fuera proyectada en los países ocupados.



Aquí tenéis la película completa, subtitulada en español:





Pues vamos con Marco da Costa, que nos va a descubrir más historias desconocidas sobre el cine nazi.

- En primer lugar quiero felicitarte por tu libro. No quiero pensar las horas de trabajo que tiene detrás para zambullirte de esa manera tan exhaustiva en el cine nazi. La primera pregunta es obvia: ¿Cómo has conseguido acceder al visionado de estas 50 películas? Imagino que no habrá sido nada fácil.

Te agradezco que me des la posibilidad de participar con esta entrevista en tu fantástico blog del cual siempre acabamos por aprender curiosidades que no dejan de sorprendernos. Y eso es muy gratificante en un mundo tan colmado como es el nazismo y la Segunda Guerra Mundial.

La verdad es que llevo, desde hace seis años, enfrascado en estos lodos propagandísticos y he invertido horas y horas en la investigación y visionado de una filmografía casi desconocida para el público en general. Desde la publicación en el 2014 de Ideología y propaganda en el cine del Tercer Reich (Comunicación Social), he tenido la oportunidad de ver unos dos tercios de la ingente producción cinematográfica que se realizó durante el nacionalsocialismo, industria que llegó a alcanzar la nada despreciable cantidad de unos 1.200 títulos aproximadamente. Ahora con este nuevo libro editado por Notorious mi cometido principal se centró en seleccionar unas 50 películas que ofrecieran un muestrario alejado de tópicos y prejuicios preconcebidos.

Respecto a la dificultad de acceder a su visionado, es innegable que gran parte de esta filmografía se encuentra localizable en distintos archivos fílmicos. Sin embargo, las nuevas tecnologías y, principalmente, Internet nos ofrecen hoy en día a los investigadores la posibilidad de poder ver las producciones más conocidas y destacadas del cine nazi (no tan solo las propagandísticas) sin movernos de casa. Ese fue también uno de los requisitos imprescindibles a la hora de confeccionar la selección.



- Como bien dices en la introducción, tenemos una idea preconcebida del cine nazi, que choca con la visión que aportas en el libro, en el que demuestras que hay cine más allá de la propaganda. Por ejemplo, se produjeron películas sobre el hundimiento del Titanic, Sherlock Holmes, de ciencia ficción, de aventuras en la India o incluso rodadas en el Tíbet o Japón...

No cabe duda de que solemos reducir a la mínima expresión todo aquello que nos es desconocido siguiendo, paradójicamente, aquel lema goebeliano de que una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad. Si escuchamos reiteradamente que el cine nazi se reduce a una señora que se llamaba Leni Riefenstahl que, para más inri, se acostaba con el mismísimo Führer, al final uno acaba por creerse a pies juntillas que ya lo ha visto todo y no es necesario bucear en las profundidades del abismo cuando lo fácil es hacer snorkeling.

El gran objetivo del libro es hacer ver al público que existe vida más allá de la estética de la Riefenstahl y de la aberrante trilogía antisemita. Juana de Arco, Sherlock Holmes, Pushkin, Àngel Guimerà, Titanic, India, Japón, Tíbet, Plauto, etc. Son solo alguno de los atractivos que el lector encontrará en una filmografía que supuestamente bebe en exclusiva de las fuentes ideológicas.

A todo ello añado que nunca deberíamos ver una película producida por el nacionalsocialismo con la mirada inocente que adoptamos cuando en la pantalla se nos ofrece una comedia o un musical. La ideología nazi es como un lobo que siempre está al acecho de su presa, en este caso, el espectador. Nada fue ingenuo bajo la batuta de Goebbels, ni tan siquiera la sonrisa de Marika Rökk.




- Tu libro sorprende positivamente por la cantidad de información que aportas sobre este tema tan poco conocido. ¿Consideras que ésta es la obra definitiva sobre el cine nazi, al menos en la bibliografía en español?

¡Ni muchísimo menos! Desde que Rafael de España publicara a principios de este siglo su excelente volumen El cine de Goebbels han pasado casi quince años para que alguien volviera a profundizar en este periodo. Demasiado tiempo en mi opinión. Me conformaría si estos dos volúmenes que he dedicado a la filmografía nacionalsocialista constituyeran un punto de partida para futuros estudios posteriores que ayudaran a normalizar la historia del cine nazi.




- Con la lectura de tu libro uno comprende que el cine de la época nazi es un gran desconocido. ¿Crees que algún día podrán superarse los comprensibles prejuicios que existen sobre él y pueda ser descubierto por los cinéfilos?

En todos estos años me he sentido muchas veces como ese arqueólogo que sabe a la perfección que no va a encontrar sobre los terrenos excavados los guerreros de Xian o tesoros fabulosos de una nueva tumba faraónica. Con todo, ha valido la pena descubrir entre tanta maleza propagandística y morralla cinematográfica algunas películas que tienen todo el derecho a destacarse por encima de los estereotipos y prejuicios que comentaba anteriormente. El cine nazi es ingrato. Requiere mucho tiempo y esfuerzo y, a veces, los resultados no son del todo satisfactorios. Además, es un cine que todavía le pesa en demasía la losa del antisemitismo y de las atrocidades del Holocausto.

Todo ello no conforma, en definitiva, una buena carta de presentación ante la opinión publica y la crítica especializada. Me daría por satisfecho (como ya ocurre en la bibliografía especializada de otros países) si el cine nazi deja de ser un paria apestoso y conforma, con sus defectos evidentes y sus virtudes por descubrir, un capítulo más de la historia del cine.


- Por último, de entre esas películas más desconocidas, me gustaría que nos recomendases tres joyas que creas que merecen ser disfrutadas.

Por este orden:

1- Romanza en tono menor (Romanze in Moll, 1943): ¿Quién afirmaba la inexistencia de películas de calidad del 1933 al 1945 en Alemania?
2- El hijo perdido (Der verlorene Sohn, 1934): Neorrealismo avant la lettre en este docuficción que critica el sueño americano después del crack del 29.
3- Fährmann Maria (1936): Viendo esta película, uno piensa si el expresionismo murió en 1933...





Pues muchas gracias a Marco da Costa por ilustrarnos sobre un tema tan poco conocido como el cine bajo el Tercer Reich y desde aquí esperamos y deseamos que su nuevo libro tenga una buena acogida.

3 comentarios:

Juanjo Galiano dijo...

Esta si que me la sabía, pero por mi afición a los buques y a la historia marítima. Fué rodada en Gotenhafen y si no recuerdo mal, las escenas de cubierta a bordo del Cap Arcona de infame recuerdo....

Jesús Hernández dijo...

No sabía lo del Cap Arcona... qué giros tiene la Historia.

isra dijo...

Recuerdo haber visto de pequeño Las aventuras del barón Munchausen (la alemana, no la de Terry Gilliam) y mi sorpresa fue mayúscula al ver los efectos especiales que lucía y comprobar que se rodó en plena guerra (1943)