martes, julio 26, 2016

"HA VUELTO" (2015); CÓMO JUGAR CON MATERIAL ALTAMENTE EXPLOSIVO SIN MORIR EN EL INTENTO




Ayer vi la película HA VUELTO (Er ist wieder da, 2015), que tenía para verla desde hace un tiempo, pero que no me animaba a hacerlo. El motivo del retraso es que ya había leído el libro, que me gustó bastante, y temía que, como suele suceder, la película no estuviese a la misma altura.

También pensaba que en la gran pantalla se anduvieran con más cuidado a la hora de plantear el asunto, y que eso se tradujese en una versión light.

Supongo que, a estas alturas, ya sabéis de qué va el libro y la peli; Hitler se despierta junto al Führerbunker en 2014, con su uniforme y todo, y comienza a adaptarse a su nueva situación.

De manera insospechada, Hitler adquirirá una enorme popularidad gracias a la TV, Youtube y las redes sociales...




También imagino que muchos ya habréis leído el libro; si es éste vuestro caso, os preguntaréis si vale la pena ver la película. Pues sí, sin duda.

Como apuntaba, mi temor era que el filme apostase más por la comedia, y ese temor parece confirmarse en la primera media hora, con el agravante de que el humor alemán no suele funcionar por aquí. Los gags no resultan -a excepción del del gas pimienta, que me arrancó una carcajada- y uno se teme lo peor.

Sin embargo, conforme avanza el metraje, la comedia deja paso a cuestiones más serias. El espectador se ve asaltado por dudas y se hace preguntas. Ese desasosiego alcanza su máxima expresión en esos interminables segundos en los que un Hitler silente se planta ante el público del show televisivo, tal como él solía hacer antes de sus discursos.




El gran mérito de su director, David Wnendt (1977), es que, teniendo en las manos un material altamente explosivo, nunca llega a estallarle en las manos. Existía el peligro, por un lado, de ridiculizar al personaje o, por el otro, presentarlo desde una óptica favorable.

Wnendt sale airoso de ese difícil juego de equilibrios; nos presenta a Hitler como un personaje de innegable carisma, pero deja también claros los peligros que ese carisma encierra.



Un punto fuerte de la película es que no se pone líneas rojas. Se escucha a gente normal hablando con naturalidad de un tema tabú como es el de los extranjeros. También es memorable el brainstorm de los guionistas del programa, vertiendo chistes sobre judíos y yihadistas.

No nos podemos olvidar del excelente trabajo del actor protagonista, Oliver Masucci. Al parecer, se tragó 500 horas de discursos de Hitler para preparar su papel, y la verdad es que resulta muy convincente a pesar de su escaso parecido físico.




También hay que destacar el final de la película, diferente al del libro. Cuando estamos tan acostumbrados a guionistas que no saben rematar las películas con un buen final, en este caso creo que sí han acertado.

Para concluir, Ha vuelto deja en el aire muchas preguntas. La principal, creo yo, es si es posible que "Hitler" vuelva, ante la situación europea actual, marcada por la crisis económica y la llegada de refugiados. Ahí, cada uno tendrá su respuesta.




Pero también lanza la cuestión, a la vista de las reacciones espontáneas de la gente -sobre todo en ese impagable paseo final en Mercedes descapotable-, de si Hitler es ya una especie de figura pop.

A la vista de los numerosos documentales que se le dedican en los canales que emiten también Cazasubastas o Empeños a lo bestia, y el éxito del filme en Alemania, podríamos asegurar que, para bien o para mal, ya es así.