martes, septiembre 04, 2007

De Vietnam a Castellfollit de la Roca

Bueno, estaba viendo un documental en horario de máxima audiencia en la TV de Cataluña titulado "La cara oculta de los pantanos de Franco" (sí, no es broma) pero lo he dejado y me he puesto a escribir esta entrada, dedicada al increíble MUSEO DE LA GUERRA DE VIETNAM, ya que he visto que el tema ha levantado curiosidad.

Pues sí, en la pequeña y pintoresca población gerundense de Castellfollit de la Roca se encuentra este museo. Tuve la suerte de visitarlo hace unos tres años y me quedé sorprendido. Su impulsor, Martí De Miquels, es un auténtico fanático de este conflicto y ha logrado crear un museo único en Europa. No en vano este tipo se ha convertido en una referencia mundial sobre este tema.

Si visitáis el museo os daréis cuenta de que no se trata de la típica exposición que monta un aficionado, sino que es algo muy profesional, tan digno o incluso mejor que muchos museos de historia que he visto por ahí. Allí presenta todo tipo de objetos, armas, uniformes, fotografías, carteles, cascos, etc. de aquella contienda. Todo está muy bien ordenado y expuesto de forma didáctica.

¿Por qué está en Castellfollit de la Roca y no en Barcelona? Todos le preguntan lo mismo; a mí me dijo, si no recuerdo mal, que es porque ahí su mujer cuenta con una casa grande de su propiedad y decidió entonces montarlo ahí.

Si váis a verlo, fijaos en un pequeño trozo del fuselaje de un avión USA. Se lo mandé yo; cuando estuve en Vietnam visité el museo militar de Hanoi y, como no había mucha vigilancia, arranqué un trozo por todo el morro. Como el avión estaba hecho chatarra pensé que nadie lo echaría en falta. Pero un tipo americano que estaba por allí -igual era un veterano- me pegó una bronca, yo dije "sí, sí, ya, ya" pero me largué con mi cacho de avión y cuando llegué a casa lo envié por correo al museo de Castellfollit. Luego, De Miquels me mandó un pequeño obsequio, se enrolló muy bien.
Otro día contaré mi experiencia en los túneles del Vietcong y cuando, a cambio de unos dólares, disparé con un M-16 y un Kalashnikov. También pasé justo por la carretera en donde se hizo esta célebre foto:

Pues lo dicho, os animo a visitar el Museo de Vietnam y a ver si hay algún poder público que le presta a este hombre un gran local en Barcelona para montar el museo a lo grande. Quizás si fuera de otro tema tendría ya todo un edificio (en el Castillo de Montjuic, sede del actual Museo Militar, amenazan con sustituirlo por un Museo de la Paz del que no tienen ni idea de lo que van a poner), pero claro, como es sobre una guerra...

4 comentarios:

Al dijo...

Hola Jesús! Yo también me recorrí Vietnam de norte a sur y, además de la guerra, me pareció un país precioso donde la gente quiere olvidar el pasado a pesar de haber sido (en dura competencia con Polonia) uno de los países más agredidos de la historia. Visité también las cuevas subterráneas que mencionas algo realmente impactante. Pero, tal vez, lo que más me impresionaron fueron las tumbas de soldados españoles de la guerra de Cochinchina que se encuentran en Danang. Realmente impacta ver aquellos nombres españoles enterrados en un lugar tan remoto. También me llevé algunos recuerdos bélicos que me entregó (curiosamente no me pidió nada a cambio) una guerrillera del Vietcong que había matado a 10 americanos! Me costó hablar con ella ya que prefería olvidar aquella época donde había perdido a parte de su familia. Vive cerca de una zona donde todavía se ven los gigantescos cráteres de los B-52. Enfin un país fascinante tanto en naturaleza como en historia que invito a conocer antes de que lleguen las masas de “Halcón Viajes” y similares!
En ese viaje visité también Camboya que es otro mundo, está fatal y no tiene visos de recuperación. El que tenga los nervios bien curtidos puede visitar allí la prisión Tou-Sleng S-21 realmente lo más duro que he visto, con montañas de cráneos y huesos. Un momumento más al horror del siglo XX.
Un saludo!
Alvaro

Roberto dijo...

Este museo está en mi agenda... Tiene que ser bastante curioso. Por lo que veo en las fotos, la zona de la Garrocha también tiene que estar bastante bien.

Hace años tuve la "suerte" de poder hablar con una psicóloga americana especialista en Viet Vets que me comentó lo mal que trató la sociedad a los que volvieron... y prefería no recordar los casos que trató... Sin duda alguna, la primera guerra mediática y la más dura de todas.

Y al paso que van, Irak será un hijo de aquella.

Milgrom dijo...

Una historia un tanto freak, pero mola que haya gente que sea capaz de llevar sus obsesiones hasta este punto. La zona de Garrotxa es una zona ideal para pasar un fin de semana en contacto con la Naturaleza y de relax. Tiene un bello paisaje la verdad. Recomiendo la visita a todo el mundo.

Hablando de museos. Este verano estuve en Berlín y a destacar los diferentes museos de Historia de la ciudad y el museo de la Luftwaffe. Encontré a faltar más cosas dedicadas al lado nazi de la Segunda Guerra Mundial, pero entiendo que quieran olvidar todo aquello. Recomiendo además la visita al Topographie des Terrors (no cómo museo en sí sino como recuerdo del terror nazi), a Sasschenhaussen y a la fortaleza de Spandau.

Jesús Hernández dijo...

Hola, Alvaro, pues vistes muchas más cosas que yo, a mí también me hubiera gustado ver Camboya, pero bueno, otra vez será.
Y es verdad, Milgrom, Berlín no te la acabas, hay un montón de cosas para ver, tengo pendiente unas cuantas visitas más...