domingo, mayo 08, 2016

¿HOY SE CUMPLEN 71 AÑOS DEL FINAL DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EN EUROPA?




Bien, amigos, hoy domingo 8 de mayo se conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, el llamado V-E, pero... ¿realmente hoy se cumplen 71 años de esa efeméride?

Pues la respuesta no es fácil, ya que en realidad concluyó el 7 de mayo de 1945. Pero, para liarlo más, en Rusia y otros países de su esfera de influencia se celebra el 9 de mayo...

La razón de esta confusión hay que buscarla en el propósito de Estados Unidos de no enemistarse con los soviéticos, pese a las continuas exigencias de Stalin. Pero retrocedamos en el tiempo, en el momento en el que los alemanes se vieron forzados a admitir su derrota y aceptar la rendición incondicional.

Tras el suicidio de Hitler el 30 de abril de 1945, el almirante Karl Dönitz se convirtió en Jefe del Estado, tal como figuraba en el testamento del Führer, en el que el máximo responsable de la Kriegsmarine pasaba a ser presidente del Reich y comandante supremo de las fuerzas armadas. Dönitz, en uso de sus atribuciones, envió el 4 de mayo a dos representantes al cuartel general del mariscal Montgomery para negociar la rendición. El famoso militar inglés les indicó que para formalizar la rendición debían acudir al cuartel de Eisenhower, en la ciudad francesa de Reims.

Se avisó a la prensa para que estuviera atenta al momento histórico de la rendición de Alemania. Para ello se escogieron a diecisiete corresponsales y se les trasladó a Reims en avión. Como aún se encontraban enfrascados en las negociaciones, se exigió a los periodistas discreción absoluta hasta el momento en el que se firmase el documento.




Esto no ocurrió hasta las 2:41 h de la madrugada del lunes 7 de mayo, hora en la que estamparon su firma los representantes del Ejército alemán, por un lado, y los de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética por el otro.

Podéis ver la hora y la fecha claramente en el documento de rendición:



Una vez concluido el acto, a los periodistas se les dijo que esperasen el momento indicado para transmitir al mundo la noticia. A las cuatro de la madrugada se les comunicó que no podrían decir nada hasta las tres de la tarde del martes. Es decir, tendrían que esperar treinta y seis horas.

Naturalmente, los periodistas se indignaron y no entendieron el porqué de esa censura informativa. La explicación había que buscarla en las altas esferas. Desde Washington se habían dado órdenes precisas de retrasar el comunicado de la noticia, para hacerla coincidir con otra ceremonia de rendición que se iba a celebrar el martes en Berlín, en la zona ocupada por los soviéticos.

Los corresponsales no compartían estas razones, considerando que la rendición había sido incondicional y el representante soviético había firmado su aceptación, así que no consideraban necesarias más ceremonias. Sin embargo, fueron puestos bajo vigilancia y se les prohibió hacer pública la noticia hasta que no lo hiciese el mando supremo aliado.

Durante la tensa espera, se extendían por todo el mundo los rumores que hablaban de la rendición, aunque nadie tenía noticias del acto celebrado en Reims. Pero a las dos de la tarde del lunes, una emisora alemana proclamaba la rendición incondicional, aunque sin dar más detalles.

Entonces, un periodista norteamericano de los que había asistido al acto de la rendición, Edward Kennedy -sin relación de parentesco con los Kennedy- , decidió que el mundo debía conocer de una vez la noticia más esperada de toda la guerra.

Así pues, el audaz reportero burló la vigilancia, se hizo con una línea telefónica militar, llamó a la oficina de la agencia de noticias de United Press en Londres y explicó con detalle la ceremonia de rendición.

Desde la capital británica se transmitió de inmediato la noticia a todo el mundo y los periódicos se dispusieron a sacar a la calle una edición especial anunciando la victoria en Europa.


A partir de aquí estalló un escándalo de enormes proporciones; la agencia fue suspendida y los teléfonos fueron cortados, mientras que el resto de agencias se mostraron muy indignadas porque no habían podido recibir ninguna comunicación. Pero lo más importante era que el mundo sabía ya que la paz había llegado a Europa y por todas partes hubo grandes manifestaciones de júbilo.

Aquí veis a la gente concentrada en la londinense Trafalgar Square:



Tras la confusión provocada por el adelanto de la noticia, se confirmó el motivo del retraso en la comunicación. Efectivamente, los rusos habían exigido que no se conociese la rendición hasta el acto que iban a celebrar en Berlín al día siguiente, 8 de mayo, para ofrecer la sensación de que ésta era la ceremonia válida. Al principio los occidentales se negaron, pero al final admitieron participar en esa farsa para no enemistarse con el siempre susceptible Stalin.

Aunque la noticia se supo antes de la teatral representación de Berlín, los soviéticos no vieron arruinada su pretensión de parecer los únicos vencedores, al menos entre sus compatriotas. Lo resolvieron a la manera de Stalin, cortando por lo sano: la controlada prensa rusa sólo informaría de la ceremonia berlinesa y no publicó ni una palabra sobre la de Reims.




El mariscal Wilhelm Keitel firmó la rendición incondicional de Alemania ante las potencias aliadas a las 22:43 h del 8 de mayo.

Sin embargo, la diferencia horaria entre el centro de Europa y Moscú haría que en la capital rusa fueran ya las 0:43 del 9 de mayo cuando el representante del Reich estampó su firma en el documento de rendición. Por lo tanto, en la Unión Soviética se estableció el 9 de mayo como el Día de la Victoria.




En la actualidad, el 9 de mayo es festivo en Rusia, Ucrania y en la mayoría de antiguas repúblicas soviéticas, mientras que en occidente el Día de la Victoria en Europa se celebra el 8 de mayo, aunque en realidad los alemanes se rindieron el 7 de mayo... ha quedado claro, ¿no?

8 comentarios:

Juanjo Galiano dijo...

Meridianamente claro. Excelente explicación!

Roberto dijo...

Qué quilombo!!! 7,8,9 de Mayo..como fiesta de huasos en Chile..3 días para conmemorar un sólo momento.

Gracias igual Jesús!!

rafael granados rodriguez dijo...

¡ Estimado jesús y amigos!:

A propósito de esta efemérides me gustaría denunciar un caso.

Se trata del bueno de Ian Kershov, cuyo alarmente “descenso” de calidad coincide además con su conversión al europeismo y sus “verdades” históricas .

Su último libro “Descenso a los infiernos,1914-1949″, editorial crítica, 2016, es un libro flojo, pero el problema es que carece de notas con lo cuál el lector es incapaz de comprobar las afirmaciones del profesor inglés y hay algunas que son penosas.

Me parece una verguenza pagar 30 euros por un libro supuestamente de alta divulgación, pero dónde el lector se tiene que “creer” lo que dice el autor ó aguantarse.

Ya digo, que no me parece de recibo, ya que poner una bibliografía al final sin notas es escamotear al lector crítico ó escéptico .

saludos.

Roberto dijo...

Estoy por comenzar a leerlo Rafael.....

TOMÁS JULIO OJEDA dijo...

La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos. Jean Le Rond D' Alembert (1717-1783) Filósofo, físico y matemático francés.

Jesús Hernández dijo...

Apreciado Rafael;

Pues no he visto todavía el libro y no puedo juzgar con conocimiento de causa, pero me sorprende mucho que Kershaw haya renunciado a incluir el aparato crítico en su libro.

Puede haber pasado tres cosas; o Kershaw ha optado por un libro de divulgación de tipo periodístico (que no lo creo), o no se ha tomado la molestia de incluirlo (lo que sería muy raro), o la editorial española, Crítica, ha optado por no incluirlo (lo que sería muy grave).

Habrá que saber qué ha ocurrido ahí.

Muchas gracias por la denuncia.

Jesús Hernández dijo...

Rafael, ya he hecho averiguaciones.

Para estos casos acudo a mi amigo el historiador Alvaro Lozano; enseguida me ha mandado una foto del libro en inglés, en el que el propio Kershaw explica que se trata de un encargo de Penguin History of Europe, que le exige, dadas las características de la obra (una historia de Europa durante el siglo xx para un gran público) que no incluya notas. Lo que si hace Kershaw es señalar con un asterisco en la bibliografía dónde se pueden encontrar las citas que señala, aunque Alvaro me ha comentado que eso no resulta útil.

Me extraña mucho que en la edición en español, que es la que tienes, no figure esa frase en la introducción, porque no creo que lo hayan eliminado en la traducción, pero bueno, todo es posible.

Pues con esto el misterio queda aclarado.

Un saludo.

rafael granados rodriguez dijo...

¡Estimado Jesús!,gracias por la información, ya presuponía que era por un encargo editorial y lo de los asteriscos ya lo había visto, en efecto es perfectamente inútil.

Pero si las editoriales empiezan actuar así, esto va a ser un desastre y un oficio para crédulos.

A este paso vamos a recordar con nostalgia los libros franceses de "Nueva Clio" que en los 70 y 80 publicó en España la editorial Labor ;tenían una parte expositiva y luego un estado crítico de la cuestión sobre los diferentes problemas ó controversias historiográficas ;¡ eso si que era alta divulgación!.

Con todo,Kershaw que ha escrito libros muy buenos como el de Hitler y la opinión pública- que leí este verano pasado- se ha integrado perfectamente en el "consenso" ó normalización europeísta.

Está claro que hoy ó eres un historiador-investigador "liberal" ó te comes un colín con las publicaciones y su difusión.

"Descenso a los infiernos " es un relato completamente convencional;en mi especialidad que es la Union soviética Kershov está completamente perdido y no hace más que repetir el "evangelio oficial"- incluida la anécdota espúrea del loro purgado por Stalin a golpe de pipa, pag.568-

El último capítulo "Resurgir de las cenizas" no es más que una apologética de la UE (y de sus orígenes postnazis), está claro que Kershaw no sabe nada de las tramas y el origen de la "guerra fría" ó de la propia Comunidad europea.

Lo que escribe Kershaw está en las antípodas , por ejemplo, de lo que dice Annie Lacroix en "Aux origines du carcan européen, 1900-1960. La France sous influence allemande et américaine "(Delga-Le Temps des cerises, 2014).


Está claro que la editorial Crítica es cada vez "menos crítica" y se dedica a publicar la historiografía del Establishment atlantista UE-EEUU.

Por ejemplo,con semanas de antelación a Kershaw,Crítica sacó el libro de Adam Tooze:"El Diluvio, La gran guerra y la reconstrucción del nuevo orden mundial, 1916-1931", el libro es una apología del neoimperialismo norteamericano, la famosa "política de puertas abiertas", eso si con aparato crítico.

Es un libro que seguramente gustará mucho en Bruselas y en la casa Blanca.

Adam Tooze es un especialista en la economía de guerra nazi, ha escrito un libro muy reputado al respecto "Wages of destruction"(2007), que yo sepa no ha sido traducido al español.

Una muy buena crítica de algunas de las ideas más extravagantes de Tooze sobre el régimen nazi y sus políticas puede encontrarse en :

*Dylan Riley:" The Third Reich as Rogue Regime
Adam Tooze’s Wages of Destruction",Historical Materialism .3–4 . 330–350

http://sociology.berkeley.edu/sites/default/files/faculty/Riley/rogueregime.pdf


Un saludo.