lunes, mayo 30, 2016

ENVIADO ESPECIAL A LA BATALLA DE CARENTAN




Ayer domingo tuve la suerte de participar, aunque fuera como invitado, en el nuevo proyecto del director de cine Laureano Clavero y su productora MIRASUD PRO. Consiste en realizar sesiones fotográficas inspiradas en tres episodios de la Segunda Guerra Mundial: Carentan, Omaha Beach y Bastogne.

Para ello, Laureano cuenta con la inestimable colaboración de dos grupos de recreación histórica, la First Allied Airborne Catalunya y la Airborne Lleida 101 Division Easy Company.




La sesión de ayer, correspondiente a Carentan, tuvo lugar en un pueblo abandonado de Tarragona, Marmellar, que cuenta con una iglesia semiderruida. Por cierto, que en esa iglesia dicen que hacen misas satánicas y que incluso encontraron muerta a una chica, víctima de esas prácticas... pero ésa es ya otra historia, de la que podéis encontrar mucha información en internet.

Pero vamos a lo nuestro. La sesión se desarrolló a lo largo de toda la jornada, aunque yo sólo pude quedarme hasta el mediodía. Me acompañó también Pere Cardona, el responsable del exitoso blog Historias de la Segunda Guerra Mundial.

A continuación os apunto mis impresiones.



La primera es la laboriosidad que implica un proyecto de este tipo. Aunque no rodaba una película, Laureano (arriba, con camiseta negra) contaba con algo parecido a un story board, un cuaderno con las imágenes que debía tomar, que fue seguido metódicamente. Sabía dónde debía colocarse exactamente cada soldado y no parecía dejar nada en manos de la improvisación.

Aquí está también dando indicaciones. A su lado, de sanitario, está su ayudante Sergio.




Además, contaba con un atrezzo lo más detallado posible. Gracias a la colaboración de los participantes, pudo contar con todo el material, que corresponde exactamente al momento y la época. Incluso la etiqueta de la botella de suero de los sanitarios fue conseguida en PDF por uno de ellos -mi amigo Jaime Mendoza- en una web que proporciona esos recursos.

Esa laboriosidad implicó, por ejemplo, repetir una infinidad de veces la carga a través de un campo a pesar de las dificultades, ya que había que correr por un terreno con muchos hoyos tapados por la hierba, lo que lo hacía peligroso. Fue ahí donde tomé algunas fotos en plan enviado especial a Carentan, mojándole la oreja a Robert Capa.

No me diréis que no me han quedado bien:







No sé si hay algún aficionado a la fotografía por aquí, pero esas fotos las tomé con un curioso objetivo de 35mm... de apenas 20 euros, nuevo. Si a alguno le interesa saber algo de este objetivo "mágico", que lo ponga en comentarios y le explico. La foto que abre el post sí que la tomé con un objetivo normal.

Esa laboriosidad la pude también comprobar a la hora de fotografiar a un soldado herido en el vientre. La maquilladora, Ruth Álvarez, realizó un brillante trabajo y daba de verdad la impresión de que al pobre soldado se le habían salido las tripas...



Y aquí tenemos a Laureano, buscando el mejor plano:



En la parte superior de la foto podéis ver la botella de suero de la que os hablaba.

Para concluir, quiero resaltar el ambiente tan sano que se vive en el mundillo de la reconstrucción histórica. Hasta hace poco, no había tenido ningún contacto con él y lo desconocía por completo, pero ahora, casi sin darme cuenta, tengo ya varios amigos ahí y no he podido sentirme mejor acogido. Toda la sesión estuvo envuelta en un gran sentido del humor, con mucha camaradería y, a la vez, profesionalidad cuando la circunstancia lo requería.

En suma, ayer viví una experiencia gratificante y enriquecedora. Quiero agradecer nuevamente a Laureano y los miembros de los citados grupos de reconstrucción histórica que me hayan permitido vivirla.

Ahora, a esperar el fruto de ese trabajo, del que ya tenemos este espectacular anticipo:



Ya os mantendré informados de dónde y cuándo podremos disfrutar de él.

Y esperando ya con impaciencia el siguiente capítulo del proyecto, en el que iré de enviado especial a Omaha Beach...


1 comentario:

Juanjo Galiano dijo...

Como te lo pasas Jesús. Tiene que ser un lujo acudir a estos eventos. Gracias por la crónica