viernes, octubre 25, 2013

ABEL BASTI ES MÁS LISTO QUE YO


Como decía Mario Tenorio en el post anterior, se dan casualidades cuando uno lee un libro y luego, por azar, vemos una película que está relacionada con él... Algo así me ha pasado con el filme de Hannah Arendt y el libro que he leído justo antes, LOS SECRETOS DE HITLER, del "historiador" argentino Abel Basti.

En mi página oficial de Facebook ya comenté algo sobre este hombre, que va por ahí afirmando que Hitler sobrevivió a la guerra y acabó sus días refugiado en Argentina. Aunque sólo por eso ya se ha hecho candidato al descrédito, a mí me gusta saber de lo que opino, por lo me hice con su libro, en el que defiende esa absurda tesis, para conocer de primera mano sus argumentos.


Después de leer el libro, me reafirmo en que Honda o Yamaha han perdido un gran comercial, pero tendría que matizar mi opinión. En su obra, Basti aporta informaciones y planteamientos muy interesantes; aunque por el título parece que trata sólo de los "secretos de Hitler", lo que sea que eso signifique, en realidad se dedica a revelar secretos vergonzantes que los Aliados han tratado de ocultar.

Así, Basti explica la relación entre las grandes empresas norteamericanas con la Alemania nazi, una relación que se prolongaría incluso durante la guerra, por intereses puramente económicos. No sé hasta qué punto son ciertas las informaciones del libro, pero sin duda son plausibles. Sólo por eso, el libro ya resulta interesante.



Pero hay un asunto tremendamente controvertido, y que ningún historiador "serio" se atrevería a tratar en profundidad, como es la relación de complicidad entre los nazis y los sionistas. Dicen que la política hace extraños compañeros de cama y, en este caso, sería así; tanto unos como otros tenían una meta común, como era la salida de los judíos de Alemania. Los sionistas querían fundar un Estado judío en Palestina y encontraron en los nazis unos "aliados". De hecho, el propio Eichmann (aquí enlazo con la película de Arendt) viajó a Palestina junto a una delegación sionista con vistas a organizar esa emigración masiva.

Como es fácil de intuir, éste es un tema incómodo que cualquier historiador prudente evitaría, pero Basti tiene el valor de abordar. Igualmente, Basti desvela el programa de asimilación de antiguos nazis por parte de los norteamericanos, ya fueran científicos o expertos en inteligencia, tanto por el interés de contar con sus capacidades como para evitar que acabasen trabajando para los soviéticos. También explica los programas norteamericanos de experimentación en humanos.


La última revelación importante es que, según Basti, el Mossad -el servicio de inteligencia israelí- contó paradójicamente con la colaboración de antiguos oficiales nazis, como por ejemplo Walter Rauff. Estos podían moverse con libertad por los países árabes, por lo que el Mossad trató de conseguir que trabajasen para Israel, es de imaginar que con una persuasiva combinación de chantaje y soborno. No sé si lo consiguieron en realidad, pero me parece también una posibilidad muy cierta.

Incomprensiblemente, a pesar de estos planteamientos tan interesantes, Abel Basti arroja todo por la borda cuando se empeña en situar a Hitler en Argentina. Si no lo he entendido mal, según él, Hitler huyó de Berlín entre el 8 y el 10 de abril (!!!), veinte días antes de su supuesta muerte. Entonces, ¿quién estuvo todos esos días en el Führerbunker? ¿Un doble? ¿Hubo una conspiración entre las decenas de personas que estaban allí para afirmar después de la guerra que Hitler estuvo allí? Esto es algo tan absurdo que ni voy a entrar.


Yo puedo admitir que el cadáver encontrado por los soviéticos junto al búnker no fuera de él. De hecho, existen serias dudas de que los restos que se encuentran en dos archivos de Moscú correspondan realmente a Hilter. Así, podría llegar a considerar la hipótesis apuntada en la novela de Antonio Manzanera "El informe Müller", en donde se aventura que Hitler no se suicidó, sino que trató de escapar en el último momento y que fue asesinado por unos soldados en el Tiergarten. Pero lo que no puedo ni considerar es que Hitler huyese a mediados de abril.

Para acabar de estropearlo, en un extenso y desconcertante epílogo, Basti larga al perplejo lector un deslavazado discurso sobre el atentado del 11-S, la guerra de Irak, la ONU, el FMI, el gobierno mundial o el Club Bilderberg, en el que tienen cabida todas las teorías de la conspiración, excepto la de los reptilianos.

Yo no acabo de entender cómo un supuesto historiador se suicida de este modo. Seguramente es que Basti es mucho más listo que yo, y sabe que hay más gente dispuesta a pagar por leer que Hitler escapó a Argentina, aderezado con una salsa de conspiraciones, que por un libro que trate de explicarle la historia tal como fue. Y debe de tener razón, ya que lleva publicados tres libros sobre el tema -"Hitler en Argentina" (2006), "El exilio de Hitler" (2010) y "Los secretos de Hitler" (2011)- y va a sacar otro más, "Tras los pasos de Hitler".

AQUÍ tenéis un interesante artículo que deja en evidencia la mercancía averiada de Basti.

Así que felicidades desde aquí a Abel Basti por su envidiable éxito al frente de su concesionario de motocicletas sin ruedas, aunque no pierdo la esperanza de que algún día aproveche su innegable talento para brindarnos un trabajo serio sobre esos asuntos tan controvertidos, y que requieren historiadores valientes dispuestos a arrojar luz sobre ellos.

16 comentarios:

Mario Tenorio dijo...

Es sencillamente la diferencia que existe entre historiadores y novelistas. Los primeros están sometidos al corset de los hechos y los segundos no. Posiblemente este escritor prefiere mezclar datos y ficción para alcanzar a un público ávido de emociones parapetadas tras la mentira histórica. ¿Un libro para ignorantes supinos? Puede ser. Hace buena la famosa sentencia de Maquiavelo, aquella de que el fin justifica los medios.

Saludos desde el Sur.

Nines Gr dijo...

Weno, es que todo libro que lleve en su portada una esvastica o alguna referencia al nacionalsocialismo debe de tener bastante tiron, lo digo por experiencia, mas de una vez he comprado libros que bajo la apariencia de obra inprescindible sobre el nazismo no eran mas que basura, y con las pelis pasa lo mismo, si al tal Basti le funciona el truco es normal que intente exprimir las hermosas ubres hitlerianas todo lo que pueda sin reparar en la calidad de su propio producto.

Saludos desde el Sur (de Madrid).

Conde de Salisbury dijo...

O sea que este "supuesto historiador" es más supuesto que historiador. Pero en esto pasa como con lo del Iker Jiménez, parece que la gente está más dispuesta a tragarse -y entregar su dinero a- estos conspiranóicos que a historiadores serios.

En otro orden de cosas, el jueves falleció Frank Perconte, uno de los últimos supervivientes de la Comañía Easy, la de "Hermanos de sangre":

http://legacy.suburbanchicagonews.com/obituaries/stng-heraldnews/obituary.aspx?n=frank-perconte&pid=167690120&fhid=16037

Petrus dijo...

de los testimonios en Argentina, de personas que vieron a Hitler no comenta nada? más allá de Basti hay muchos otros que investigaron el tema y me parece que los desestima alegremente, es más el informe Trevor para quién lo haya leído es absolutamente falto de testimonios creibles y pobre en sus conclusiones, mientras que aquellos que hemos vivido en Argentina conocimos a muchos nazis que llegaron gracias a Perón y que vivían tranquilamente como fue el caso Priebke entre muchos otros.
creo que se debería ser más precavido y no tan contundente como usted.

Jesús Hernández dijo...

Señor Petrus;
Usted es muy libre de dar pábulo a los que dicen haber visto a Hitler en Argentina, aunque estoy convencido de que hay más gente todavía en USA que asegura haber visto a Elvis.
Yo, al menos, no voy a perder un segundo de mi tiempo con eso.
Un saludo.

Petrus dijo...

Sr Hernandez
no me parece seria la respuesta que me da, no tiene mejores argumentos?

Jesús Hernández dijo...

Aprecio su interés en que yo me tome en serio la hipótesis de que Hitler pudo haber escapado a Argentina; siento decepcionarle, pero no lo voy a hacer, lo siento.

Petrus dijo...

esta claro, no tiene mejores argumentos, dejemoslo ahí.

APG dijo...

Estimado Jesús,

Leí este post y también el que usted linkea a el exilio de Hitler.

Lo más básico y primitivo que se me ocurrió hacer es ir a la fuente y preguntarle a Abel Basti.

Su respuesta fue: "la periodista rusa es un fraude, se trata de Patricio Scaramucci (Patrick Burnside) que inventa"

Indagando, descubro que el tal Burnside (que significa "lado incendiado), es el autor de El escape de Hitler, que casualmente, edita también Planeta (como a Basti)

Mi conclusión: es un culebrón de egos, muy común en el ring de vanidades literarias en donde la única beneficiada es la editorial; a veces, los autores, pero jamás los lectores.

Saludos desde Baires,
APG

Jesús Hernández dijo...

Muchas gracias por esa información, APG, un saludo.

La Sombr@ dijo...

Seré breve. No voy a defender un autor de un libro que no he leido. Solo me voy a limitar a creer en lo que la historia oficial me dice: Que un hombre que fue responsable de la neutralidad de Suiza para asegurar el oro que sacaba de Alemania, y de un plan de fuga para la plana mayor de los jerarcas nazis (los archivos Odesa), se pegó un tiro en su bunker.

Marc Pesaresi dijo...

Interesante como se afirma y se niega.

Hernández: ¿Estuvo donde presuntamente desembarcó Hitler en Patagonia? Vivo a dos horas de allí. Aún se dice que cada tanto se pueden ver, los restos de submarinos nazis hundidos frente a Caleta de los Loros.

Yo vivo en San Antonio Oeste. Hoy, mas que luchar contra los mitos nazis, estamos enfrentando una psicosis con la presunta llegada de templarios nada menos. Pero bueno, todo esto genera ruido y donde hay ruido "histórico" casualmente se comercia y mucho con el turismo.

La verdad, nazis en la provincia donde vivo hay muchos todavía y otros ya fueron, o sea, murieron. Testimonios a favor y en contra, tampoco faltan. Obviamente, la Armada Argentina aún presionada como esta por un gobierno de izquierda como el actual, jamás informará nada si estuvo o no, involucrada en operaciones con los nazis en Patagonia.

Si le puedo decir, que en SAO -acrónimo de San Antonio Oeste- operó por muchos años la Casa Lahusen, hoy por todos aquí conocida como una fachada de los servicios de inteligencia alemanes opuestos claro está, a la inteligencia inglesa involucrada en operaciones comerciales ferroviarias en el norte de la Patagonia.

Volviendo a Hitler, bueno, aca se afirma a favor y en contra; gente que cree y que descree. Saludos

Rodolfo Caffera dijo...

recientemente estoy abocado a escribir un libro Sobre Michelizi el
que hizo el aguila en villa argentina,me he encontrado con el oro nazi ,con el tema de hitler, del
4to reich argentina .Y siempre pen
se que es verdad que hitler estuvo
en argentina peron entrego 8000 pasaportes -Le cuento aqui los nazishicieron un bunker, y a la fechanadie ha dicho nada, espero terminar el libro y informar al mundo oro nazi con sangre judia,
un horror, se tiene que saber

ישראל Israel Saad dijo...

Hola! Solo aclarar que Abel Basti no es historiador sino periodista, y también sentí que perdió crédito su libro cuando mecha el 11S en un libro de Hitler, saludos!

Norman Baratheon dijo...

Muy bien, supongamos que Hiter murió en el Bunker, alguna prueba? una foto? el cadaver? nada.... testigos? el mayordomo de hitler.... allegados de hitler... cuantos de los testigos vieron el cadaver de Hitler? sólo los más cercanos al señor Hitler, el resto sólo vió un cadaver envuelto en una sábana.

Los testigos se contradijeron, pues escucharon el disparo, y más tarde dijeron que no lo habían escuchado, al darse cuenta de su error, pues no podían habero escuchado debido a que había una separación de 4 metros de hormigon entre el piso donde estaba hitler y los testigos. Suficiente para silenciar totalmente el disparo de una parabellum en medio de una guerra....

el craneo que los rusos guardaron de Hitler resutó ser en reaidad de una mujer. Y dicen que también tenian su dentadura, pero resulta que alguna persona que trabajó en el bunker dijo que e pusieron la dentadura de hitler a 6 personas del bunker...

Los testigos que afirman haber visto a hitler huir: incluyen el piloto que llevó a Hiter a Tonder, Dinamarca, coincide su historia con otro testigo visual que vio a Hitler en tonder. Ninguno de estos dos testigos se contradijeron jamás, y no eran amigos de Hitler ni ganan nada mintiendo.

En Bariloche, argentina: una empleada del hotel eden sirvió al señor hitler, un caballero lo vió también por argentina, ambos testigos revelan que iba sin bigote y con peluca.... y no hay evidencias de que estos testigos se conocan entre sí... que casualidad.

Hay también un señor famoso que vió a Hitler en Bariloche; Perciavalle. Estamos hablando de una celebridad en argentina, y no gana nada en absoluto contando esto, al contrario....

tenemos el hallazgo reciente, año 2015, de un tunel de huída que conecta el bunker de hiter con el metro de berlin...

tenemos 3 submarinos nazis oficialmente desaparecidos, que fueron hallados en argentina...

Tenemos los Dobles de Hitler. Uno que fué contratado por la Gestapo por su increible similitud con el Führer, dicen que es el que aparece en la última aparición de Hitler, con las juventudes Hiterianas...

Otros gobernantes tenían, en situaciones similares, planes de huida, búnkeres, dobles... Franco tenía dobles, Churchill, Stalin... tenían una serie de recursos para situaciones similares... Tenemos refugios nazis en argentina....

La versión oficial la escribió un señor que se llama trevor rooper, este individuo es un mentiroso como ha demostrado en más de una ocasión, cuando dijo que había entrado en el bunker, que estaba cerrado, y luego dijo que no había entrado, cuando dio por buenos los diarios de Hitler... que resultaron ser falsos...

Y ya paro con las evidencias de la Huida de hitler porque me aburro.... sugiero al caballero que escribe el blog que se informe sobre la huida de Hitler argentina, que no es una teoría de conspiración sino una verdad irrefutabe, a la luz las pruebas... O que me refute... si puede.

Jesús Hernández dijo...

Muchas gracias por su aporte, Norman. Un saludo.