Seguimos haciendo el turista por la capital polaca... Después de ver lo poco que queda del ghetto, nos vamos al Museo del Levantamiento de Varsovia. Como bien sabéis, en agosto de 1944, con los rusos al otro lado del río Vístula (que atraviesa la capital), los varsovianos decidieron "liberarse" ellos mismos. Estalló la revuelta contra los alemanes, pero los rusos prefirieron verlo todo desde la otra orilla del río.
Así pues, los alemanes hicieron el trabajo sucio para los soviéticos, exterminando a los polacos combativos y dejándolo todo hecho un erial para que los ocupantes pudieran establecer tranquilamente su nuevo modelo socio-político.
Durante la época comunista, esos combatientes fueron difamados a saco. Cuando ya no coló lo de "fascistas" (¿no habían luchado precisamente contra los nazis?), se dijo que habían actuado "por ansias de poder y para poder satisfacer sus ambiciones personales". Pero tras la caída del comunismo, aquellos luchadores pasan a ser considerados con justicia como auténticos héroes y por fin se les reconoce como tales.
El museo aprovecha las nuevas tecnologías para ser totalmente interactivo. Se oyen de fondo disparos y explosiones, se proyecta un documental muy interesante en pantalla grande, ofrece la posibilidad de internarse por las alcantarillas por las que tuvieron que huir los polacos, hay todo tipo de objetos, uniformes, etc, total , que es como un parque temático de la Varsovia de 1944. Una cosa curiosa que te reparten en una octavilla recién impresa con una de las imprentas que se utilizaban entonces, tiene su gracia.
La verdad es que el museo da para toda una mañana, y todo el día o incluso dos si vas analizando toda la información que te ofrece. Yo fui el domingo y había mucha gente. Quizás tenía algo que ver que ese día era gratuito, pero me dio la sensación de que el museo despierta mucho interés entre los polacos.
Afuera hay un Memorial dedicado a los combatientes polacos y también puede verse este vehículo blindado tan peleado con la estética:
Se utilizó dos veces, el 23 de agosto y 2 de septiembre, en la zona de la Universidad. Finalmente fue abandonado en retirada en la calle Okolkic. El Kubus original se exhibe en el Museo del Ejército Polaco y este de aquí es una réplica exacta.
Pues esto es lo que dio de sí el Museo del Levantamiento, mañana más.

Y para celebrarlo qué mejor que sacar aquí un par de canciones de la Guerra de Secesión, el tema con el que estoy ahora. Primero, he aquí una canción un poco blandengue, pero que nadie puede negar que es emocionante. Se trata de Ashokan Farewell; como podéis leer en 




Pero se ve que a la comunidad judía de Auckland no le ha hecho demasiada gracia esta ingeniosa campaña y ha presionado hasta forzar su retirada. Aunque la empresa Hell Pizza, que ya había afrontado otras denuncias por sus arriesgadas estrategias publicitarias, aseguró que su campaña buscaba ridiculizar la imagen de Hitler, no les ha servido de nada. "Pensábamos que la gente podía ver el lado cómico de la imagen del saludo nazi combinado con una porción de pizza", ha dicho en su descargo el director de la agencia de publicidad.